
"Teorema": de la censura a la televisión
Se verá pasado mañana por cable
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Tras "El Evangelio según San Mateo" (1964), Pier Paolo Pasolini alcanzó la dimensión de gran director. La Oficina Católica Internacional de Cine, en tiempos del pontífice Juan XXIII, había reconocido su talento al premiarlo por aquel film insuperable. Sin embargo, aquel lauro no fue suficiente para redimirlo de la transgresión con la que volvió a la carga al promediar esa década. "Teorema" es el título de una película emblemática en la filmografía de su director y la primera generadora de reacciones que culminaron en censuras de todo tipo. Cuando llegó al Río de la Plata se convirtió en piedra de un escándalo mayúsculo, como nunca antes había tenido lugar con una película. Su reposición, completa, en Europa, Europa (desde el domingo, a las 22) es todo un acontecimiento para los admiradores del recordado cineasta boloñés, cultor de la lengua del Friul, salvajemente asesinado en Ostia en 1975, a los 53 años.
"«Teorema» nació como si la hubiese pintado con la mano derecha mientras que con la izquierda componía un fresco -la película- en un gran muro", confesó Pasolini en el libro del mismo nombre que la precedió y que aquí, en la Argentina, tuvo al menos una docena de ediciones. "En esa índole anfibológica, no se decir qué parte prevalece: si la cinematográfica o la literaria", argumentó, acostumbrado a yuxtaponer poesía con el lenguaje que logró madurar, dejando atrás sus primeros pasos en la tardío neorrealismo. "A decir verdad, «Teorema» fue concebido como una pièce en verso, después se transmutó en película y, al mismo tiempo, en el relato del cual proviene la película, que a su vez lo corrige. Todo lo cual hace que el mejor modo de leer el manual laico acerca de una irrupción religiosa en el orden de una familia de Milán sea el de seguir los "hechos" y la "trama", deteniéndose lo menos posible". Algo parecido ocurre con su adaptación.
El discreto encanto
"Más hizo Dios que el pueblo rodease por el camino del desierto" (Exodo, 13, 18), comienza el relato de una familia de la burguesía italiana "pequeño-burguesa en el sentido ideológico, no económico", que no obstante son muy ricos y viven en Milán, aclara el autor de "Mamma Roma" (y una década después, de "Salò, o Los 120 días de Sodoma", que también devino escándalo). Un matrimonio y dos hijos, varón y mujer, adolescentes jóvenes-viejos ("...viejos, con la vejez de su clase") que discurren sus días desapasionados, como si estuviesen atrapados en una enfermedad, hasta la llegada de un misterioso visitante, cuya presencia había sido anunciada en un escueto telegrama que simplemente aclaraba "Llego mañana". Tras la enunciación, Pasolini se propone llevar al acto el "sexo sagrado" del huésped, un ángel que los seducirá uno por uno, sin distinción de sexo ni edad y que, al irse, habrá dejado a todos -con excepción de la sirvienta campesina- de cara a un espejo que desnuda la hipocresía en la que creían estar firmemente apoyados. "La hipótesis -no demasiado original- sería, por lo tanto, ésta: un burgués ya no puede liberarse de su suerte, ni pública ni privadamente", recita Pasolini en su cruel poesía. "Y un burgués -concluye- se equivoca siempre, cualquiera sean sus actos".
Escándalo y censura
"Teorema", que tiene como figuras principales al británico Terence Stamp, Silvana Mangano, Massimo Girotti, Laura Betti y Ninetto Davoli, fue exhibida en 1968 en el Festival de Venecia, donde generó discusiones y ganó dos premios, uno para Betti, y otro de la Ocic, que luego le sería retirado, decisión que motivó el enojo del cineasta, que devolvió el lauro que se le había otorgado por "El Evangelio..." . En Italia, Pasolini y su película fueron llevados a la Justicia acusados de obscenidad, aunque terminaron sobreseídos. En marzo de 1969, "Teorema" fue exhibida en el Festival de Río de Janeiro, fuera de concurso y a sala llena y un mes después fue autorizada en la Argentina, con algunos cortes y sólo para mayores. Sin embargo, tres días después de aquel trámite, el ministro del Interior solicitó al organismo calificador un nuevo fallo prohibiendo el film. Su distribuidor, Vicente Vigo, presentó un recurso de amparo que sólo un año después autorizó su estreno, el 2 de marzo. Un día después, el Poder Ejecutivo, entonces encabezado por el general Juan Carlos Onganía, prohibió "Teorema" mediante una ley especial (la 18.641) aduciendo en su texto que la película "...trasunta el desarrollo de cuestiones que agravian seriamente los principios morales y afectan los basamentos del núcleo familiar en cuya defensa el Estado debe agotar los remedios a su alcance".
Después de que Onganía es depuesto, un nuevo fallo judicial declaró inconstitucional dicha ley, y autorizó su estreno, que tuvo lugar el 1° de enero de 1971, con algunos cortes, tal como se había autorizado en principio. A más de tres décadas de aquel escándalo -que se adelantó al que tendría como centro a "Ultimo tango en París", de Bernardo Bertolucci-, finalmente llega al cable, en copia completa, "la película más prohibida, la película más autorizada", tal como la promocionó Vigo.




