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"Hago todo esto porque tengo un sueño... La ópera. ¡La gran ópera en la selva!" El Fitzcarraldo de Herzog era un delirante. Un conquistador de lo inútil, un loco idealista. Quizá motivadas por una ambición más medida, estas sesiones llevan su nombre y también responden a un sueño: el concebido durante el letargo de Jack the Ripper, la banda francesa (supieron ser teloneros de Nick Cave) que quedó momentáneamente en suspenso tras la partida de su líder. Para combatir la parálisis, los músicos decidieron reinventarse, convocando a una decena de voces provenientes de distintas partes del mundo. El resultado es tan onírico como la propuesta: la risa inocente de un niño abre un tracklist en el que mandolinas y ukeleles predominan junto a violines, cellos y trompetas. Stuart Staples de Tindersticks susurra a lo Gainsbourg en "Les méfiants", la potencia vocal de Phoebe Killdeer encara una jazzcabaretera "The Gambler", Blaine Reininger de Tuxedomoon croonea como Cave en "Lips of Oblivion" y Joey Burns de Calexico define un pacífico folk orquestado llamado "As You Slip Away".
Por Yamila Trautman
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