We Started Nothing
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Este dúo británico tiene actitud punk. Pero –shh, no se lo digan a nadie- los Ting Tings son estrellas pop. Tanto la cantante y guitarrista Katie White, como el baterista Jules De Martino, solían tocar en grupos teen pop de segunda línea. Sus primeras experiencias obviamente los resintieron contra la industria discográfica: De Martino admitió que el contundente single “Shut Up and Let Me Go” era una canción sobre la ruptura con su anterior sello, no sobre un antiguo amor. Esos años de formación, sin embargo, también les proporcionaron un instinto entrenado en estribillos pop pegadizos, lo cual explica probablemente por qué Apple eligió “Shut Up” para su reciente publicidad de iPod. En su disco debut, los Ting Tings crean un sonido new wave implacablemente vital: “That’s Not My Name” es una canción al estilo Toni Basil pero con cadencia punk-funk; “Be the One” suena como Blondie, y “We Started Nothing” combina un ritmo cortante con vientos souleros. Los Ting Tings meten la suficiente cantidad de guitarras desprolijas, letras girl-power y toques subsónicos de Moog para darle a We Started Nothing una cierta cualidad arriesgada. Pero es sólo la fachada: un disco que es tan disfrutable como cualquiera de Gwen Stefani o Kylie Minogue no necesita credenciales indie.





