1 minuto de lectura'
¿Se habrá cansado de ser "el Dios del Trance"? Si el inminente Kaleidoscope es un timonazo en la carrera del holandés Tijs Verwest (con colaboraciones impensadas de Diplo, Tegan & Sara y Jónsi de Sigur Rós), este compilado sería la bitácora de un largo viaje. Con cuatro discos editados entre 1998 y 2008, Tiësto le dio un par de vueltas al globo terráqueo en piloto automático, por las estancas aguas del trance, con lasque arengó a (cientos de) miles de bailarines en todo el mundo. El juego de CD doble (en la portada, una paloma de la paz muy Ibiza y futurista) es oportuno. En el primer disco, diecisiete canciones originales (estrena "Goldrush" y "Magikal Circus"), casi desnudas. Allí están las que se instalaron como himnos para estadios ("Traffic" y "Adagio for Strings") y otras más crudas ("Flight 643"). El disco 2 repite la mayoría, principalmente en clave techno y en versiones nuevas: remixes del propio Tiësto o un ajustado rework, como el de Laidback Luke sobre la misma "Flight 643" y la versión dirty de Sean Tyas de "Suburban Train". Remixando el eslogan: "Has recorrido un largo camino y seguro que juntaste muchas millas, muchacho".
Mariano del Águila





