
Tommy Ramone: se fue el último de la banda
"The Ramones no fueron solamente música: fue una idea, recuperar todo el sentimiento que la música rock había perdido." Con estas palabras, dichas por Tommy Ramone en 1978, la página de Facebook del grupo recordó al baterista, fallecido anteayer, a los 65 años. El último miembro original de Ramones que quedaba con vida, tras la muerte de sus compañeros Joey, en 2001, Dee Dee, en 2002, y Johnny, en 2004.
Víctima de un cáncer de las vías biliares, Thomas Erdelyi había nacido en Budapest, en 1949, y se mudó junto a sus padres a Queens, Nueva York, siete años más tarde, tras la fracasada revolución que en 1956 se levantó contra el gobierno comunista en Hungría. Veinte años después formaría esa leyenda del punk neoyorquino que inspiró con su música, su actitud y sus camperas de cuero negras a toda una generación.
Antes de sentarse en la batería de Ramones, Tommy fue el manager de la banda y luego se hizo cargo de los palillos en los primeros tres álbumes: Ramones, de 1976; Leave Home y Rocket to Russia, de 1977. En 1978 se bajó del escenario -lo reemplazaría Marky Ramone- y se dedicó a la producción (ya por entonces firmaba como coproductor en los álbumes de Ramones).
Días atrás, la industria discográfica norteamericana le había otorgado el disco de oro al grupo por su homónimo debut, dieciocho años después de haberse editado. Un reconocimiento que le llegó incluso mucho más tarde que el que le rindieron colegas y público a lo largo de las últimas décadas, reconociendo finalmente la influencia de Ramones en la música del siglo XX.
Tommy Ramone, retirado de la música públicamente desde hace diez años, cerró la lamentable coincidencia de estos cuatro músicos que vivieron tan rápido como su música y que desaparecieron antes de que vuelva a escucharse ese un, dos, tres, cuatro que precedía a sus canciones en los conciertos: Joey y Dee Dee tenían 49 años y Johnny, 55, cuando los alcanzó la muerte.






