Tres Beatles juntos luego de 29 años
LONDRES (Reuter).- Los tres sobrevivientes de The Beatles se reunieron ayer para dar un emotivo adiós a Linda McCartney, esposa de Paul, que falleció a raíz de un cáncer de mama en abril último, a los 56 años.
El servicio religioso fue la primera vez en que sir Paul McCartney, Ringo Starr y George Harrison aparecieron juntos en público en casi tres décadas. El trío se unió para cantar "Let It Be", la conmovedora balada que McCartney escribió para su propia madre, Mary, que falleció por el mismo mal que aquejaba a Linda, cuando el cantante sólo tenía 14 años.
Paul McCartney, que con John Lennon (que murió asesinado en 1980) compuso la mayor parte de las canciones clásicas de los Beatles, dijo que quería que la ceremonia fúnebre fuera un homenaje para Linda, una dedicada promotora de la comida vegetariana y que sólo pasó una noche lejos de Paul en 30 años de matrimonio.
La selecta lista de 700 invitados al oficio se dio cita en la iglesia de San Martín de los Campos, en la plaza Trafalgar, de Londres.
La última vez que cantaron los Beatles en público fue en 1969, cuando una sesión improvisada en la azotea del edificio de su sello Apple, en el centro de Londres, paralizó el tránsito, poco antes de la separación del grupo.
Esta es la segunda vez que la tragedia ha golpeado al grupo pop más famoso del mundo. Lennon fue asesinado a balazos en 1980 por un admirador desequilibrado frente al edificio de Nueva York donde vivía.
La lista de invitados para el servicio conmemorativo parecía un libro de "quién es quién" de la música pop, entre los que figuraban Elton John, Sting, Peter Gabriel y Pete Townshend, del grupo The Who.
McCartney estuvo acompañado por los tres hijos de su unión con Linda:Mary, Stella (diseñadora de modas) y James (guitarrista de rock), además de Heather, la hija de Linda de su primer matrimonio.
"Lady Linda, no podemos verte, pero todavía te oímos", dijo la libretista de televisión Carla Lane, también una activista por los derechos de los animales, en su discurso ante la congregación.
"Ante tus ojos no había criatura menor, no te importaba el tamaño, no te importaba la fuerza ni la belleza especial, todas eran iguales", agregó.
"Completaremos tu viaje -prometió-. Antes de que la paz y la dignidad puedan llegar a los animales, debe llegar al hombre."
Las cenizas de Linda McCartney, que había estado combatiendo el cáncer durante dos años, fueron esparcidas por Paul en la finca de su familia en el sur de Inglaterra.
Paul y Linda, que tocaron y cantaron juntos en la década del setenta en la banda Wings después de la ruptura de los Beatles, grabó seis canciones escritas por ella poco antes de su muerte y proyecta lanzarlas como un álbum homenaje.
El servicio comenzó con el estribillo del éxito de sir Paul McCartney de 1977, "Mull of Kintyre".
El coro de la iglesia cantó "Celebration", de la pieza clásica de McCartney, "Standing Stone", que recientemente se convirtió en uno de los álbumes más vendidos en Estados Unidos y Gran Bretaña.
Estudiantes del Instituto de Artes Escénicas de Liverpool, el que McCartney ayudó a fundar en su ciudad natal, cantaron a su vez el estribillo de "Blackbird".
Nos habíamos amado tanto
Reunión: Paul, George y Ringo cantaron ayer juntos por primera vez desde 1969; una historia de encuentros y desencuentros.
Nunca, claro, será posible el sueño soñado una y mil veces por millones de fans. El 8 de diciembre de 1980, Mark Chapman gatilló y acabó con la vida de John Lennon y la posibilidad de ver de nuevo juntos a los cuatro.
Fue el segundo disparo, el irremediable. El primero había sido en 1970 con el anuncio de la separación. La concreción de las sospechas, las culpas a Yoko y, en menor medida, a Linda, y ese motor que generó constantes reuniones en el deseo de quienes no se resignaban a que los Fabulosos Cuatro ya no estuvieran juntos.
El sueño terminó con los cinco disparos a Lennon en la puerta del edificio Dakota. El tal vez se convirtió en nunca; una palabra casi imposible de admitir cuando de los Beatles se trata.
Pero ayer, en una misa en memoria de Linda, los tres sobrevivientes se reunieron para interpretar "Let It Be". Un encuentro histórico pero que tiene sus antecedentes, en grabaciones y presentaciones en vivo.
El hombre clave en la historia fue, desde siempre, Ringo. A pesar de su bajo perfil y de ser el que menos amores provocaba, el baterista, con su buen humor, era el más apto para derretir hielos, olvidar rencores y tratar de inventar nuevas maneras para que los cuatro monstruos de la canción siguieran teniendo contactos.
Y el hombre no fue lerdo. Apenas separada la banda, los tambores de Ringo aparecieron en el "John Lennon/Plastic Ono Band", el primer disco solista de Lennon y en el "All Things Must Pass", de George Harrison. Además de participar en el Concierto para Bangladesh, organizado por George. Todo, en 1971.
El, rápidamente, retribuyó la invitación y en su álbum "Ringo", de 1973, John participó en el tema "I´m the Greatest", Paul en "Six o´clock" y Harrison en "Sunshine Life for Me".
Lennon y McCartney volvieron a aparecer en "Ringo´s Rotogravure" de 1976. Y uno de los mayores hits del baterista, "Wrack My Brain" del álbum "Stop and Smell the Roses", fue escrito y producido por Harrison.
Mientras, los dos principales compositores se arrojaban dardos musicales. En 1971, en el "How Do You Sleep?" de John, muchos leyeron un velado ataque a la inclinación pop de Paul. Dicen, también, que la respuesta del bajista vino, en 1974, con "Let Me Roll It".
En 1980 la historia pegó un giro y con la muerte de Lennon se derrumbaron las esperanzas. Pero, a su vez, posibilitó un nuevo acercamiento.
Harrison fue el que, en 1981, decidió escribir una canción en homenaje a su amigo y ex compañero asesinado. "All Those Years Ago" convocó a Ringo, Paul y Linda en un tema, emotivo como pocos, que llegó al puesto número dos. Ese año, el persistente Ringo aceptó la invitación de Paul y George Martin para participar en el álbum "Tug Of War".
Años en blanco
Desde aquellos primeros ochenta hasta bien entrada esta década, las noticias de reuniones de ex Beatles se hicieron menos firmes. En 1993 los nombres de Ringo y Paul volvieron a unirse, esta vez sobre un escenario de Los Angeles en el Earth Day, donde interpretaron "Hey Jude".
Entonces llega lo mejor. Si bien los primeros rumores sobre una posibles reunión de los Beatles incompletos habían nacido cuando Julian Lennon apareció en el mercado discográfico, la primera reunión extramusical llegó con el doble CD "BBC Session", que unió a Paul, George, Ringo y el legendario productor de todos los discos de los Beatles, George Martin, para rescatar material de la primera época del grupo.
Este trabajo entusiasmó tanto a los músicos como a los fans, y decidieron seguir revisando el archivo para tres volúmenes llamados "Anthology", para los cuales Yoko Ono cedió dos temas, "Free As A Bird" y "Real Love", grabados de entre casa por John con su guitarra, y que sus ex compañeros completaron en el estudio.
La saga continúa. En "Flaming Pie", el último álbum de McCartney editado en 1997, Ringo participó en dos temas: "Beautiful Night" y "Really Love You".
Por último, Ringo (siempre Ringo) logró que, otra vez, George y Paul trabajasen con él en "Vertical Man", su nuevo disco, que se edita en julio. En "What in the World", "I Was Walkin´" y "La De Da" participa Paul, y "King of Broken Hearts" y "I´ll Be Fine Anywhere" cuenta con George. También incluye una nueva versión de "Love Me Do", el primer tema grabado por los Beatles, con Steven Tyler, de Aerosmith, en armónica. Ringo tiene prevista una gira europea para agosto. La pregunta, claro está, es si alguno de los dos aparecerá como invitado.
Mientras tanto, la compañía discográfica EMI dejó deslizar que habría novedades para los beatlemaníacos durante 1999. ¿Canciones inéditas?, ¿remasterización del catálogo? Lo único seguro es la reedición de "Yellow Submarine", al cumplirse 30 años del estreno de la película.
Mujeres
Ya lo dijo John: las mujeres son lo negro del mundo. Por eso, durante años, las fantasías de la gente hicieron responsables a Yoko Ono y a Linda Eastman de la separación de los Beatles. Sin embargo, en el último número de la revista Rolling Stone, fue Yoko la encargada de recordar a Linda y de dejar en claro que los problemas no eran de ellas, sino de ellos.





