Tres razones para odiar a Daniel Radcliffe
El actor que protagonizó a Harry Potter es un joven bastante maduro, pero todas las estrellas guardan secretos...
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Daniel Radcliffe, el protagonista de la saga Harry Potter, fue un niño con mucha suerte. Además, es un buen actor, según lo demostró cuando hizo teatro en Londres, en 2007, en Equus, obra del dramaturgo Peter Shaffer. Allí era el protagonista e interpretaba a un chico que acaba en un psiquiátrico después de herir a seis caballos. Su papel obtuvo críticas muy elogiosas. No obstante, en esta sección aseguramos que hay razones para odiar a determinados actores y las siguientes, son las nuestras:
1- Siempre es víctima
Haya sido el destino ó que la varita mágica así lo favoreció, Daniel pasó de huérfano poco afortunado a huérfano líder de toda una comunidad de niños hechiceros y muggles. Y así, dando lástima, siempre fue protagonista.
Ya a los 10 años su primer papel fue un protagónico en televisión. Personificó al niño huérfano David Copperfield en el clásico de Charles Dickens del mismo nombre, que se transmitió por la BBC en 1999.
Luego de tener un papel pequeño en la película El sastre de Panamá (2001) -en donde actuó junto con Jamie Lee Curtis y Pierce Brosnan-, Daniel personificó al niño brujo. Nuevamente huérfano y maltratado por lo que quedaba de su familia, en la piel de Harry Potter perfeccionó sus gestos de pobrecito. Eso, sumado a su flequillito corto y a esos lentes entrañables, el pequeño conquistó al mundo.
Pero esa orfandad brilla por su ausencia en la vida real. Daniel es hijo de Alan George Radcliffe, un agente literario, y de Marcia Gresham Jacobson, una directora de castings que trabajó para diversos films de la BBC.
Gracias a las bondades de la profesión de su madre, es que Daniel llegó a las pruebas de las producciones televisivas y cinematográficas en las que trabajó. Aunque no se puede negar que recibió elogios en cada una de sus interpretaciones. Mirá el video de la prueba de cámara de Daniel, cuando aún no había comenzado la filmación de la primer película; vos, ¿lo hubieras tomado?
Luego de actuar sobre las tablas en la obra más arriba mencionada, hoy protagoniza a un abogado en La dama de negro, un film que se estrenó la semana pasada por estas pampas. En ese film interpreta a un abogado al que no le va muy bien, ya que se ve envuelto en una trama macabra. Por ende, sigue sufriendo como en sus anteriores personajes.
Su paso por un género no dramático fue en el musical Cómo ser exitoso en los negocios (en el video más abajo) y en algunos programas humorísticos ingleses. De ahora en más sabremos si podrá quedar huérfano de ese primer embrujo que lo llevó a la fama. En caso contrario, tendremos otra razón para odiarlo.
¿Cómo lo ves cantando?
2- Daniel odiaba a Harry Potter
Así fue. A todos los que fueron niños lectores de Harry Potter y luego también se hicieron fanáticos de las películas de ese personaje, les decimos: Daniel, a los ocho años, dos años antes de presentarse al casting que marcó su vida con un pequeño relámpago en la frente, no pudo terminar de leer ni el primer libro de Harry Potter. Recordemos que ya se habían publicado tres de la saga del niño brujo.
Recién cuando obtuvo el papel hizo los deberes y leyó todos los volúmenes de la saga escrita por J. K. Rowling. La autora lo siguió de cerquita pues se sumaba a las filmaciones de la saga para ser una suerte de guía para actores y directores de escena.
Más adelante, Daniel comenzó a interesarse más en la literatura, su favorita: la fantástica. Según dijo en una entrevista que dio a la Asociación Americana de libreros, " Antes de hacer el casting de Harry Potter no leía mucho. Pero luego crecí amando la lectura gracias al film y ahora soy un lector voraz, aunque lento. Cualquier cosa que introduzca a los chicos a la lectura es fantástico".
Luego de ese desgano infantil por la lectura, ahora sus libros favoritos son: Louis de Biernières’s The War de Don Emmanuel’s Nether Parts y The Master and Margarita de Mikhail Bulgakov’s son los últimos libros que ha comprado. Pero sus libros favoritos, según dijo, son: El viejo y el mar de Ernest Hemingway’s, Fear and Loathing in Las Vegas de Hunter S. Thompson; El nombre de la rosa de Umberto Eco; Germinal de Émile Zola; Un héroe de nuestro tiempo de Mikhail Lermontov y Crime and Punishment y Notes from the Underground de Dostoevsky.
Hacemos causa común con quienes de niños se devoraron a Harry Potter desde la publicación del primer libro e igual lo odiamos, pues ellos soñaron con ser el niño brujo desde la primer edición.
3- Es millonario y fue alcohólico

Es cierto que ser millonario no es un pecado, pero el sentimiento de poder que esa condición le inspiró, hizo que Daniel abuse del alcohol.
Cerca de 72 millones de dólares es lo que cosechó a lo largo de los años en los que interpretó a Harry Potter, según la prensa británica.
"Soy muy afortunado de tener ese dinero y me da la oportunidad de hacer muchas cosas, pero lo mejor de tenerlo es que no tenés que preocuparte", reflexionó con gran madurez el año pasado.
Llegué a ser muy dependiente del alcohol para disfrutar de las cosas. Tuve algunos años en los que me entusiasmaba la idea de vivir el estilo de vida de algún personaje famoso que realmente no iba conmigo
Ahora, se puede dar el lujo de elegir los papeles que más le gusten. Así lo explicó a LA NACION antes del estreno de La dama de negro en Nueva York:
"Mi agente nunca me pondría presión para hacer algo que no quiero. Yo tuve mucha suerte con Potter porque me permite no tener que elegir proyectos por dinero, sino aquellos que son interesantes. No tenemos un plan de negocios sobre cómo elegir un guión. Lo que importa es si me interesa, o si me permite trabajar con gente interesante".
Y con esa misma impronta madura, hace poco, ya con 21 años, confesó a la revista GQ : "Llegué a ser muy dependiente del alcohol para disfrutar de las cosas. Tuve algunos años en los que me entusiasmaba la idea de vivir el estilo de vida de algún personaje famoso que realmente no iba conmigo".
Jamás se vio una foto del muchacho, botella en mano, tirado en un rincón de la calle. "Tuve suerte de que los paparazzis nunca me han fotografiado", bromeó, y aseguró que el alcohol no es más parte de su vida. "No hay por qué avergonzarse de disfrutar de una vida tranquila", dijo.
Nadie se habría enterado de ese pecadillo si él no lo decía. Expresar cuáles fueron sus problemas es un buen ejemplo hacia sus fanáticos, ¿cierto?
Mirá esta entrevista en la que dice que no quiere ser el modelo de nadie. Pero como lo tenemos que odiar, diremos que es un tipo odiosamente correcto, humilde, coherente y responsable. Por lo menos, hasta el momento.





