
Un chico de Buffalo
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Los que vieron "Sueños en Arizona", la película de Emir Kusturica, recordarán a ese chico de mirada triste que soñaba con ser como Marlon Brando y Robert De Niro. Su obsesión lo llevaba a participar en una fiesta local homenajeando aquella famosa escena de "Intriga internacional" en que Cary Grant es perseguido por una avioneta. Claro que los pueblerinos no entendían mucho qué hacía este muchacho mirando para arriba y tirándose entre unos choclos, sin pronunciar palabra.
Esa mezcla de humor y patetismo se repite en "Buffalo ´66", un largometraje escrito, dirigido y protagonizado por Vincent Gallo (actor a quien también vimos en "El funeral", "La casa de los espíritus" y "Verdad o consecuencia"), que llega directamente al video, sin pasar por el cine. La película, muy aplaudida en la última edición del influyente Festival de Sundance, se centra en unos pocos habitantes de Buffalo, ciudad distante 600 kilómetros de Nueva York.
El personaje principal, Billy Brown (Gallo), acaba de salir de la cárcel y va a visitar a sus padres (Anjelica Huston y Ben Gazzara), quienes no saben dónde ha estado y tampoco quieren preguntar. Para sostener su ficción de una vida feliz en California, Billy secuestra -es un decir- a una joven bailarina (Christina Ricci), a quien convence de hacerse pasar por su esposa.
La trama es mínima pero alcanza para pintar la desolación y el ridículo de los personajes y, por extensión, de la pacífica ciudad que los contiene. Más allá de las buenas actuaciones -que se extienden a pequeñas intervenciones de Rosanna Arquette y Mickey Rourke- "Buffalo ´66" llamó la atención de espectadores y críticos por su vistosa narración, que combina rigor conceptual con ideas visuales que enriquecen la acción en todo momento.
De modelo a cineasta
Gallo trabajó alguna vez como modelo para la marca Calvin Klein, y esto se nota en el film. El look de cada personaje parece revelarnos su identidad desde su primera aparición; la joven Christina Ricci luce una imagen por completo reelaborada, y una de las últimas escenas del film parece sacada de los polémicos avisos de cierta marca de jeans. En todos los casos se debe a la mano de vestuaristas y maquilladores importados directamente del mundo fashion.
Pero la música que acompaña a estas imágenes no es grunge ni tecno, sino un grupo de viejos hits del rock progresivo utilizados con astucia por Gallo, quien compuso además la música incidental. Narración minimal, artificiosa puesta en escena, música pasada de moda: elementos de un extraño mosaico que destacó a "Buffalo ´66" de sus competidoras en Sundance. Aunque el premio del jurado -que debe elegir por unanimidad- fue para "Slam", según Gallo porque Paul Schrader, que era miembro del jurado, se negó a votar a su película.






