Un delirio de payasos
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"El pibe", de Héctor Presa, basado en un guión de Charles Chaplin. Intérpretes: Lali Lastra, Mariana Richaudeau, Gloria Sacristán y Héctor Presa. Música: Angel Mahler. Vestuario: Silvia Copello. Diseño de escenografía: Héctor Presa. Telones: Alejandro Alloco y Lautaro Leyes. Asistente de dirección: Miguel Murúa. Puesta en escena y dirección: Héctor Presa. La Galera, Galpón Cultural.
Nuestra opinión: buena.
Siguiendo el lineamiento general de la historia de Chaplin, el niño es robado por error por un ladrón y encontrado por un vagabundo que lo cría. Finalmente, la madre lo encuentra y el niño vuelve con ella. Un final abierto permite imaginar que el vagabundo seguirá en contacto con ellos. El rescate de actitudes y sentimientos muy humanos y la presencia de la ternura y el afecto son valiosos ingredientes de este espectáculo.
Planteado en blanco y negro en cuanto a escenografía y vestuario, con música que evoca al cine mudo, y sin palabras, el relato es narrado desde el juego actoral y el cambio ingenioso de telones. Presa logra un buen ritmo y compone un vagabundo tierno, pero no es suficiente la acción y la reacción de los otros actores para mostrar con claridad qué pasa en cada caso.
La confusión más importante se da en el trabajo de Mariana Richaudeau, quien no deja de ser femenina y no puede dar el físico de un nene muy pequeño. La platea se encuentra así con un adolescente con actitudes de bebe, que confunden su comprensión del argumento.
Hay un interesante trabajo en la búsqueda de nuevos lenguajes y temas para los chicos, pese a que la nostalgia y el recuerdo apuntan con fuerza a evocaciones de los adultos.


