Un día en la vida de Frances Bean Cobain

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15 de diciembre de 2009  • 17:19

Al fin una buena noticia para Frances Bean Cobain, conocida por el insoslayable mérito de haberse desarrollado como ser humano a partir de la franela entre un espermatozoide heroinómano de Kurt Cobain y un óvulo borracho de Courtney Love. Justamente de esto se tratan las buenas nuevas: de que un juez le quitó su custodia legal a su madre y se la dio a su abuela paterna, quizás vislumbrando que vivir al lado de una esquizofrénica drogadicta reventada podría no ser bueno para la formación física y mental de una joven en pleno crecimiento. Por eso, la chica podrá finalmente romper con la rutina que viene llevando desde que tiene uso de razón, un auténtico cronograma de tareas del infierno que en cualquier momento la lleva a incursionar en el milenario arte del asesinato serial. ¿Cómo eran sus días hasta ahora? Más o menos así.

12:00 PM: Se despierta y nota que en su cuarto están durmiendo Dave Navarro y Billy Corgan haciendo cucharita, ambos con lentes negros y pijamas del Oso Yogui. Siente náuseas.

12:15 PM: Intenta despertar a su madre, quien yace en un charco de su propia bilis en el porche, abrazada a una garrafa. Obtiene un gruñido gutural y un chancletazo como respuesta.

12:30 PM: Decide hacerse el desayuno ella misma, pero comprueba que en las alacenas sólo hay tres botellas de whisky por la mitad, cinco cartones de cigarrillos y una peluca sucia. Lo deja.

1:15 PM: Vuelve a tratar de despertar a su madre, quien para esta altura tiene un color grisáceo en la piel que la hace prácticamente indistinguible del hormigón sobre el que está acostada. La reacción es nula.

2:20 PM: Usa su computadora y comprueba que la noche anterior Love entró a eBay e intentó cambiar las cenizas de su padre por un sifón Drago con poco uso, pero no pudo hacerlo porque no logró encontrar la tecla Enter.

3:15: Se tira a mirar televisión en el sofá. Se pincha con una hipodérmica medio llena de licuado de banana. Ve salir del placard a un Hanson disfrazado de Pato Donald.

4:25 PM: Enésimo intento de despertar a Courtney. Ésta abre un ojo, eructa una bola de pelos y vuelve a dormirse.

4:33 PM: Quiere hacer los deberes del colegio pero nota que Corgan y Navarro se están fumando su cuaderno, en pleno ataque de carcajadas mientras la señalan con una mano y se toman los genitales con la otra. Pierde un año de clases.

5:15 PM: El pedido de rescate de todos los días: se para en la esquina de su casa con un cartel que dice "Por favor adóptenme" en cinco idiomas distintos. No pasa nada.

6:37 PM: Contrata a Chuck Norris para que despierte a su madre. Éste increíblemente no lo consigue.

7:47 PM: Sigue con hambre. Se come la peluca sucia y de postre mastica un chicle de menta que encuentra pegado a la suela de su zapatilla.

8:25 PM: Mediante una intravenosa de plutonio logra que su madre se levante de dormir. Quedan en ver American Idol juntas a las 9 de la noche, pero Love finalmente prefiere jugar una competencia a ver quién vomita más lejos con Billy Corgan (Dave Navarro es el umpire).

10:12 PM: Se queda atónita viendo cómo su madre le declara su amor incondicional a Charles Manson por Twitter.

11:35 PM: Desfalleciente de hambre, pide una grande de jamón y morrones, pero ninguna pizzería quiere acercarse a su casa a hacer el delivery. Finalmente negocia encontrarse en una plaza con el repartidor.

2:34 AM: Primer intento de hacer dormir a su madre, quien se balancea colgada de la araña del comedor mientras escupe sobre el ventilador de techo "para hacer lluviecita". Presagia otra larga noche en vela.

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