
Un día en la vida de... Julieta Cardinali
Ventanas abiertas, perfumes y todo muy zen
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"La verdad, con él tengo cero autoridad", reconoce Julieta Cardinali. Habla de Braulio, el gato que pasea plácidamente por el antiguo departamento de Belgrano de la actriz, una de las protagonistas de Valentín (de Alejandro Agresti, en carrera para los Oscar). Braulio se atreve hasta a "subirse a la cama. Y lo dejo...", admite.
Cardinali no madruga, salvo que algún guión se lo exija. "Soy trasnochadora y casera. Haga lo que haga, sea el día que sea, a la 1 de la mañana estoy con los ojos más abiertos que nunca. No sé, siento que me enciendo cuando baja la velocidad de la gente. Me encanta leer, ver películas, escribir, escuchar música clásica o de los setenta. Que el hecho de dormir no sea una obligación, sino algo que se dé naturalmente. Pero, bueno, tampoco se puede vivir así toda la vida. Aprovecho ahora, que puedo hacerlo", comenta Julieta, que se sigue entrenando con Julio Chávez, su maestro de teatro, porque considera que "un actor, desde mi humilde punto de vista, se tiene que seguir formando. Y yo quiero crecer".
Trabajó en Una noche con Sabrina Love y Valentín, y acaba de terminar Un mundo menos peor, también de Alejandro Agresti. "Lo de Valentín fue increíble. Cuando filmábamos yo intuía que era algo especial, de una ternura y sencillez infinita. Y de hecho nos abrió muchísimas puertas en el exterior. Ahora hay mucha expectativa con el estreno en los Estados Unidos; está la posibilidad de competir por los Oscar. Veremos. No quiero enroscarme demasiado, pero sería maravilloso."
No tiene muchas amigas en el ambiente artístico; sí, en cambio, de los años del colegio y también de las clases de teatro. "Tengo pocas y buenas. No soy de estar con todo el mundo, tampoco salgo mucho, no voy a eventos porque sí. Prefiero estar en casa con mi gente, pedir comida, disfrutar de un vinito y un cigarrillo. Creo que eso es vivir la vida. Durante el día soy muy zen, abro las ventanas, hecho perfumes frutados, no fumo, tomo jugos naturales. Pero a la noche me encanta esa cosa del brindis, los amigos, el puchito, una comida rica."
Tiene propuestas para hacer televisión, pero se tomó unos días para decidir. "La tele es muy demandante; te exige dedicarle la vida y dejar de hacer otras cosas. Hace unos días nada más terminé de filmar, así que necesito pensar muy bien hacia dónde quiero ir. Admiro a la gente que puede hacer mil cosas a la vez. No es mi caso: necesito elegir una y disfrutarla. Odio la sensación de que las cosas me pasan por encima. Y en esta profesión, si no ponés el freno, eso te sucede seguro."
Al hablar de colegas a las que admira, tiene en claro dos nombres: "Dos mujeres maravillosas que, además, son mis amigas: Rita Cortese y Graciela Borges -dice-. Las admiro profundamente como actrices y como personas. Son talentosas, estudiosas, y encaran la vida de la manera que decía antes, sabiamente".
Cirugías: "A lo mejor lo digo porque todavía soy joven, pero no creo que alguna vez me enganche con el tema de las operaciones estéticas. Cuando veo esas mujeres que son como clonadas, me asusto. ¿Cómo se puede llegar a eso? La verdad es que no lo sé. Pero ni loca tocaría mis facciones".
Estilo: "En Disputas trabajé con el pelo larguísimo, después me lo corté para el personaje de la película que acabo de terminar. Me hice un corte nada, de chica común, me dejé crecer las raíces. No me preocupa afearme o dejarme estar si el personaje lo requiere. Además, soy cero gimnasio, cero dietas. No tengo ese glamour de algunas actrices. Soy coqueta, me gusta la ropa, conocer algo sobre tendencias, comprarme una Vogue, pero no vivo pendiente de eso".
Futuro: "No sé si me voy a casar, pero no porque no quiera. No me programo mucho en ese sentido, pasará lo que tenga que pasar. Me refiero a que no espero un noviazgo, el pedido de mano, una boda fastuosa. Quizá primero tenga un hijo, después me case. O no. Sólo aspiro a querer mucho a una persona y sí, sé que voy a ser madre, y también muy feliz".
Trabajo: "Mi gran objetivo no es triunfar en el exterior, pero hace poco estuve en Nueva York e hice algunas audiciones con importantes directores. Como manejo muy bien el inglés, me animé. También me fascina el cine español, Almodóvar. Igual, siempre digo que lo que me hace más feliz es poder mantenerme haciendo lo que me gusta. Y encima me estoy dando el lujo de elegir los trabajos".
Musa de película
Fue pareja de Alejandro Agresti, trabajó con él y lo sigue haciendo. ¿Es su musa inspiradora? "Eso dicen, y me encanta porque lo quiero y respeto muchísimo. Estuvimos juntos bastante, ya no recuerdo cuánto, pero lo seguimos estando. Quizá de otra manera, pero estamos. En nosotros quedó la admiración, las ganas de hacer cosas juntos, de ver la vida de manera parecida. Me encanta su cine, me fascina cómo escribe, cómo resuelve las situaciones. Ojalá siga viéndome en sus personajes porque, si es por mí, trabajaría con él toda la vida".






