Un disco, chocolate blanco y té de vainilla

Graciela Cosceri sigue presentando en vivo su producción discográfica de jazz Colecciones
Mauro Apicella
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13 de febrero de 2013  

"Si el tema se llama «Speak low», entonces: speak low [háblame bajo] darling", explica Graciela Cosceri. Claro, decirlo lo puede decir cualquiera, el asunto es poder cantarlo como ella lo hace; con pasión por el detalle y esa voz trabajada pero fresca, madura y, al mismo tiempo, juvenil, casi aniñada. En nuestro país, no son tantas las buenas voces. La de Grace (como todo el mundo la conoce) es una de esas pocas y desde hace menos de un año se la puede disfrutar en Colecciones, su primer disco.

Es curioso que éste sea el primer CD de Cosceri, una intérprete que comenzó a subir a los escenarios en los ochenta, como cantante de jazz y también como performer del under local, enfundada en personajes como Mescalina, al lado de otros personajes (reales), como Batato Barea. Pero así fueron las cosas. Colecciones es su primer disco y lo presenta en vivo en conciertos como el que dará el próximo sábado, a las 21, en La Oreja Negra, Uriarte 1271.

"Creo que no pensaba en discos. Comencé como performer de números en vivo. Y cada vez que entraba a grabar terminaba desistiendo porque no se podía capturar eso tan fuerte que fue el Parakultural en los 80. Cuando alguien no está formateado para esto hay que trabajar mucho para adaptarse. Hubo un proyecto de disco que se iba a llamar Delirio y castigo, pero el jazz no era algo rentable y al depender tanto de las compañías, porque no era tan común editar de manera independiente, quedó como un demo."

Hace algo más de diez años se escribió de Grace: "Los músicos la idolatran, las compañías discográficas siguen sin descubrirla". Pero a Cosceri pareció no haberle importado demasiado que no hayan puesto la lupa sobre su voz. "Si tengo que pensar en motivos de por qué no publiqué antes, diría que fue porque pasé mucho tiempo en un período de adaptación, ensayo y error. El tiempo se pasó muy rápido. Colecciones surgió como consecuencia de un EP que me iba a producir Spinetta."

El tiempo está relacionado de manera unívoca al movimiento. El tiempo pasó rápido, dice Grace. Pero sus movimientos son lentos. Sufre desde hace años de una artritis reumatoidea muy severa, que afecta su andar, pero no su voz. "Siempre vi la vida de la misma manera. Está integrada la dificultad física. Artísticamente veo todo del mismo modo. Lógicamente, no tuve la carrera que se deseaba porque son otros los tiempos. En ese sentido sí fue un obstáculo. Pero, salvando las distancias, porque sería soberbio de mi parte decirlo, es como pensar que el hecho de no ver afecta artísticamente a Stevie Wonder. Ésa es una angustia que se le provoca más al otro que a quien padece."

Hay una anécdota en la vida de Grace que es esclarecedora: "Uno ya tiene una relación del día a día con lo que le pasa –dice–. Y lo que no se puede evitar es que se abran puertas a pesar de uno. En 2009, un día amanecí con un pinzamiento de nervio ciático. Después de que me vieron los médicos, antes de dormir, tomé un té de vainilla y un chocolate blanco. Creo que tuve una especie de conversación con Dios, aunque no fuera uno religioso. Creí que tendría que parar ahí, quedarme en reposo, cambiar algunos planes. A la hora me llamaron de la productora Fénix para decirme que Rickie Lee Jones, que es una de mis referentes más fuertes, venía a la Argentina y querían que yo fuera su telonera. Endorfinas. Estrellas. Me circundaron un montón de agentes no visibles que me sacaron de la cama por arte de magia. Después de intensos ensayos estuve cantando en el Gran Rex. Las ventanas se abren. Aunque suene muy naíf, lo único que yo quería en ese momento era un té de vainilla y un chocolate, pero el afuera seguía abriéndome puertas: un disco con Luis, aunque finalmente no se realizara, o que Rickie Lee Jones viniera a mi casa para tocar el piano, cantar juntas y aprender a tomar mate. Obviamente, desearía con toda la fuerza de mi corazón volver a los 22 años y congelar a ese agente que ataca las partes sanas de mi cuerpo. Pero la vida también me hizo encontrar con un chamán como Luis Alberto, que se fue encargando de aspirar todas mis sombras."

La vida puede tener tantas casualidades como causalidades. Que Cosceri haya trabajado con Spinetta y su banda es causa de su talento. Que esta entrevista fuera el día en que se cumplió un año de la muerte de "El Flaco" fue sólo una casualidad que inspiró bastante toda la charla.

Grace dice que agradece no haberse convertido en una cantante "de memoria". "Todos los días empiezo de cero y nadie me dice cómo lo tengo que hacer." Tal vez eso tenga que ver con su disco, que es conciso. Apenas cinco tracks, que incluyen dos o tres standards bastante transitados, como "I Can’t Get Started", "Nature Boy" y "Speak Now".

"Yo empecé a usar Internet de grande. De lo primero que me di cuenta fue de que entramos en una era en la que nadie escucha a nadie, por eso supe que cinco canciones todos las iban a escuchar. Para ser un primer trabajo me pareció que había que detenerlo en un lugar interesante. La sobreadaptación es negativa. En un estado de salud como el mío llegué a tener 26 alumnos y shows todos los fines de semana. Tuve que sosegarme. Mis tramos tienen que ser más cortos y el espacio más amplio para dividir cada cosa."

–¿En qué lugar pondrías a tu disco en la escena actual?

–Por momentos parece un trabajo fuera de catálogo. Pero todavía no tengo una total conciencia de qué fibras está tocando en los demás.

–Al ser un disco breve, ¿te quedaste con ganas de grabar otro?

–Claro. Básicamente porque aprendí a conocer mi voz grabada.

Colecciones

Cosceri interpreta las canciones de su producción discográfica

La Oreja Negra, Uriarte 1271.

El sábado, a las 21.

Entradas, 60 pesos.

Agustina y su paztiche

"Los músicos la idolatran", se había escrito hace más de diez años de Grace Cosceri. Quizás una de las que la idolatren sea Agustina Paz, pianista y ahora cantautora que comenzó como alumna de Cosceri, luego se convirtió en amiga y ahora es quien comparte los escenarios con Graciela. En el concierto del sábado, Agustina interpretará las canciones de su álbum Paztiche, una interesante producción discográfica: "Venía tocando música clásica. Además, soy musicoterapeuta. Y este disco partió de cosas externas a la música. Tenía un blog y la idea era sacar las canciones de lo que pasaba ahí. Que incluyera a ese otro virtual. Así salieron. Para ser coherente con eso, el sonido que busqué fue muy de home studio. Dije: «Aprovechemos las capacidades creativas en casa y la tecnología». Fue todo lo opuesto a lo que venía haciendo."

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