Una estatua en el barullo de las calles porteñas
Se estrena el unipersonal No es mi planeta esta ciudad
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Todo comenzó en un concierto de Alejandra Radano y Martin Roig en Villa Ocampo, cuando la actriz y cantante Delfina Braun escuchó una canción llamada "No es mi planeta esta ciudad". A partir de ahí, surgió la idea de crear una obra en la que una estatua cobra vida en un museo y comienza a recorrer las calles de Buenos Aires. La tecnología, el estrés, el apuro cotidiano, el amor y el miedo a sentir que sufre la sociedad actual, con todo esto se encontrará Helena, la estatua viviente.
Con esta idea como puntapié, Braun comenzó a buscar otras canciones (de comedia musical y de música popular) que pudieran ir narrando lo que ella quería contar. Casualidad o causalidad, la joven se encontró en un curso con la actriz norteamericana Kathy Morath -que no sólo protagonizó musicales como La novicia rebelde en Broadway, sino que participó también en varias películas hollywoodenses- que se ofreció a dirigir la obra, aunque sea a la distancia. Luego de vivir la primera etapa de la obra a través de Internet, se hizo necesario recurrir a una directora local, Josefina Pieres. Juntas escribieron el libreto definitivo y además introdujeron proyecciones audiovisuales, dirigidas por el hermano de la protagonista, Ed Braun. Con dirección musical de Hernán Matorra, No es mi planeta esta ciudad subirá a escena cada 15 días, a partir de esta noche, a las 20.30, en el Molière, Balcarce 682.






