
Una fábula con moraleja feliz
"102 dálmatas" ("102 dalmatians", EE.UU./2000) Presentada por Buena Vista. Dirección: Kevin Lima. Con Glenn Close, Ioan Gruffudd y Gérard Depardieu. Guión: Bob Tzudiker y Noni White basado en una historia de Kristen Buckley y Brian Regan. Fotografía: Adrian Biddle. Música: David Newman. Duración: 102 minutos. Para todo público. Nuestra opinión: Muy buena
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Cruella De Vil, la malvada mujer obsesionada por los tapados de piel, retorna a la pantalla. Aquella que en "101 dálmatas" (1996) ponía en peligro a esa raza de perros y se convertía en una especie de bruja del siglo XX, había ido a dar con sus huesos a la cárcel, condenada por elaborar un siniestro plan que atentaba contra toda mascota hogareña que la tentase para acrecentar su peludo vestuario. Cruella decide regenerarse y el juez le otorga la libertad. Pero, sádica sin remedio, vuelve a su casona con su sirviente siempre dispuesto a secundarla en sus caprichos, y se tienta otra vez con los tapados de piel de dálmata. Para poner en juego su extravagancia, se acerca a Kevin, que ama los animales y posee un hogar para perros. El joven cree que Cruella rescatará a las mascotas de la calle y estima que la mujer merece otra oportunidad.
Pero Cruella se asocia con un inescrupuloso peletero francés y ambos combinan un plan en el que intervendrán tanto el muchacho incauto como una asistente social que tiene, además de amor por sus dálmatas, el trabajo de vigilar a Cruella.
En torno de estos personajes, y sobra la base de una aventura que une el encanto con la magia y transita entre gags de seguro efecto reidero y un clima de fábula con moraleja feliz, los responsables de Disney se lucen con personajes de carne y hueso en demostrar que nada es imposible cuando hay, como en este caso, un guión entretenido del principio al fin que se eleva hasta la sorpresa por un excelente diseño de producción, por una impecable fotografía y por una música de contagioso ritmo.
El director Kevin Lima supo aportar dinamismo, soltura en el montaje y en el movimiento de cámaras y un afán de que "102 dálmatas" sea, además de un entretenimiento para niños, un modo de que los mayores disfruten de una trama que, desde su bien elaborada dosis de suspenso nunca demasiado aterrador, resulta un recomendable pasatiempo.
Otra vez Glenn Close se pone en la piel de esa Cruella De Vil siempre exasperada. Gérard Depardieu hace su aporte de sólido comediante como el peletero francés, en tanto que el resto del elenco tiene muchas oportunidades de lucirse (y lo consigue) en personajes tanto románticos como estrambóticos.



