
Una historia cantada
"Spirit, el corcel indomable", nueva apuesta de DreamWorks
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CANNES.- El equipo de "Spirit, el corcel indomable" llegó en mayo último al Festival de Cannes con el desafío de hacer un "ruido" aún mayor al que "Shrek", otra producción animada del estudio DreamWorks, había realizado en la edición anterior de la prestigiosa muestra francesa.
"Shrek" le había permitido a la compañía liderada por Jeffrey Katzenberg, David Geffen y Steven Spielberg destronar por primera vez en la historia a Walt Disney tanto en el terreno comercial (el que más importa en Hollywood) como a nivel de consideración crítica.
Este año, "Spirit" encontró por el lado de Disney una fuerte competencia en "Lilo y Stitch", pero eso no amilanó a Katzenberg, que llegó a Cannes para promocionar su nuevo proyecto al frente de una delegación que incluyó también a los directores Kelly Asbury y Lorna Cook, al supervisor de animación James Baxter, al compositor Hans Zimmer y a Bryan Adams, autor e intérprete de todas las canciones que recorren el film.
Presentada en un impactante formato de pantalla ancha y con el espíritu de los viejos westerns, la película está ambientada a finales del siglo XIX y se centra en las aventuras de Spirit, un joven y valiente caballo mustang, en su amistad con el indio Lakota Little Creek y en una historia de amor con una bella yegua llamada Rain.
Según Katzenberg, "el gran desafío inicial era decidir cómo narrar la historia. Si los caballos hablaban, era inevitable que se entendiera al film como una comedia, en la línea de "Mr. Ed", pero nosotros teníamos muy en claro que queríamos una película seria, profunda, emotiva, llena de aventuras. Entonces, optamos por incorporar un narrador en off, hacer que sólo hablaran los personajes humanos, que son todos secundarios, y darles un lugar prioritario a las canciones".
Las canciones de Adams
Los ejecutivos de DreamWorks convocaron, entonces, a Bryan Adams para el proyecto. "Al principio -indicó el exitoso músico canadiense- no se me ocurría cómo narrar una historia tan poderosa sólo a través de las canciones. Pero luego me dieron una primera versión animada para ver en mi Macintosh, me indicaron dónde debían ir las canciones, y entonces empezamos a trabajar con Hans Zimmer en todos los nexos entre escenas. Las letras sustituyen a los diálogos. En definitiva, creo que "Spirit" es un verdadero musical. Compuse seis temas que aparecen en la película, otros tres para los títulos y en total hay 16 canciones en el soundtrack. El gran desafío era conseguir que las letras no resultaran demasiado obvias y didácticas, que pudieran tener una veta metafórica y a la vez transmitieran los distintos estados de ánimo de Spirit y del resto de los personajes".
Tanto Zimmer, director del departamento musical de DreamWorks, como Adams interpretaron en vivo junto con una gran orquesta la banda sonora durante la proyección de gala del film en Cannes, aunque el músico de rock -tres veces nominado al premio Oscar- no pudo tocar la guitarra: tres días antes había sufrido un accidente con su moto y un generoso yeso cubría su mano derecha durante la entrevista con LA NACION.
Pero DreamWorks no sólo apuntó a estrellas en el área musical: para aportar las tres voces principales que se escuchan durante el film también fueron convocadas figuras de renombre: Matt Damon es el narrador que relata la historia de la conquista del Oeste, James Cromwell interpreta a un duro coronel, mientras que Daniel Studi -un ascendente actor norteamericano de origen indígena- da vida a Little Creek.
Combinación de técnicas
Tanto "Spirit" como su competidora "Lilo y Stitch" significan una suerte de regreso a técnicas tradicionales de animación en 2-D. Tras ambiciosas producciones marcadas por los efectos tridimensionales generados por computadora ("Shrek" o la saga de "Toy Story"), en estas nuevas propuestas hay una combinación entre ambos mundos.
En "Spirit", una película de 80 millones de dólares de presupuesto, se mixturó el dibujo a mano a cargo de decenas de cotizados artistas provenientes de 15 países con el sofisticado software de la animación informática en 3-D. "Durante todo el proceso, que demandó cuatro años de intenso trabajo, se hicieron más de 137.000 dibujos, principalmente porque nos preocupamos por hacer fondos tomados de los ocho principales parques naturales de Estados Unidos y por concretar una minuciosa investigación antropomórfica de los caballos, que son muy difíciles de animar en movimiento", indicaron los codirectores Kelly Asbury y Lorna Cook, que ya habían trabajado juntos durante la realización de "El príncipe de Egipto".
"El cuidado por respetar cada detalle anatómico y de comportamiento de los caballos tiene que ver con un deseo de hacer un producto sofisticado y atractivo también para los adultos. Por otra parte, creemos que el caballo es uno de los seres más bellos y de espíritu más noble de la naturaleza, y eso tenía que estar presente en el film", agregaron los cineastas.
Katzenberg asegura que "Spirit" es el proyecto "más ambicioso en la historia de la animación" por la compleja interacción entre las técnicas bidimensionales y tridimensionales. Según el poderoso productor, "la animación 2-D es un proceso orgánico, mientras que la 3-D es un proceso de ingeniería; es como la diferencia entre recibir una carta escrita a mano y un e-mail. Esa unión, ese híbrido, será la norma de la animación de ahora en más".
Katzenberg se fue de Cannes anticipando la "espectacularidad" y "perfección" de su próximo proyecto, "Simbad", que se estrenará en julio de 2003. Con el aporte de Catherine Zeta-Jones, Joseph Fiennes y Michelle Pfeiffer en las voces y todo el despliegue visual que permite la animación moderna, se prepara para una nueva batalla en este competitivo y lucrativo segmento del negocio cinematográfico.
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