Una luchadora feminista que se convirtió en ícono

Gabriel Plaza
Gabriel Plaza LA NACION
Aretha Franklin apoyó la lucha de los derechos civiles
Aretha Franklin apoyó la lucha de los derechos civiles
(0)
17 de agosto de 2018  

El movimiento por los derechos civiles de los afroamericanos y la irrupción de una fuerte corriente feminista en todo Estados Unidos crearon la atmósfera y las condiciones para que emergiera Aretha Franklin . Gracias a la canción "Respect" -la artista negra, hija de un pastor de la iglesia bautista, madre soltera y adolescente, nacida en Memphis (allí donde el KKK quemaba casas y asesinaba a integrantes de la comunidad afroamericana)- se convirtió en un ícono de las minorías perseguidas de la sociedad americana.

El tema grabado por Otis Redding dos años antes y con una tesitura más sensual cambió totalmente su carácter simbólico cuando la voz de Aretha Franklin capturó la intensión emocional de esa letra. "Respect" dejó de tratarse de una simple relación conyugal y catalizó en sus líneas el sentimiento de empoderamiento de la mujer afroamericana. El tema se transformó inmediatamente en un himno feminista cuando fue lanzado en abril de 1967.

Detrás de "Respect", la cantante encontró la manera de hablar de una mujer moderna y poderosa que se plantaba de otra manera frente a la sociedad de los sesenta -atravesada por el movimiento contracultural hippie, la aparición los Panteras Negras y la Guerra de Vietnam- con un repertorio de canciones como "Chain of Fools", "Think" (escrito por Aretha), "I Say a Little Prayer" y "(You Make Me Feel Like) A Natural Woman".

Aretha se convirtió en bandera del feminismo afroamericano: la cantante estaba conectada al movimiento de derechos civiles y en su casa familiar de Detroit se hacían tertulias donde participaba Martin Luther King. "Papá había estado predicando el orgullo negro durante décadas", le dijo al escritor David Ritz, "y nosotros, como pueblo, habíamos redescubierto lo hermoso que era realmente el negro y estábamos haciéndonos eco de la frase: 'Dígalo en voz alta, soy negro y estoy orgulloso'".

Otros sectores de la sociedad también se sintieron representados, como si esa voz hubiera nacido para cantar esa canción, en ese momento clave de la historia. "Era la necesidad de la nación, la necesidad del hombre y la mujer promedio en la calle, el hombre de negocios, la madre, el bombero, el maestro; todos querían respeto", dijo en su biografía Aretha Franklin.

Su voz definió la expresión más profunda del dolor de la sociedad americana, transmitió un mensaje de igualdad y anticipó la ola feminista que está cambiando el mundo.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Espectaculos

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.