
Una quena viaja a Japón
Altiplano: mientras enseña aerófonos en el Centro Borges, Raúl Olarte prepara un viaje a Japón junto con Ariel Ramírez.
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Ese chico, Raulito, que tocaba su quena en Cosquín, ni blandía ponchos ni se andaba con saltitos por el escenario ni arengaba a nadie.
Con sólo trece años había sorprendido allí a Jaime Torres, que enseguida lo incorporó a su conjunto, con el que viajó durante diez años por España, Alemania, Suiza y Japón.
Nadie lo proclamó niño prodigio ni se enloqueció de cholulismo. En esos años la música folklórica no era materia de escándalo mediático. Sólo era -como corresponde- sonidos para escuchar y degustar sin alharacas.
Hoy, este humahuaqueño que desde 1987 está vinculado con el grupo que preside Ariel Ramírez (en el que comparte emociones con la guitarra de Norberto Pereyra, los bombos de Domingo Cura y el canto de Zamba Quipildor), se prepara para participar, el 7 de agosto, de la presentación de la Misa Criolla en el Suntory Hall, de Tokio, al conmemorarse los cien años de amistad argentino japonesa.
Raúl Olarte también lleva al Centro Cultural Borges Chajchas y cascabeles, quenas y charango, anatas y sikus, bombo legüero y guitarra.
"Allí organizo talleres y doy conciertos didácticos con estos instrumentos indígenas y criollos del Noroeste Argentino, a los que se suman cajas copleras, flautas (que hay cientos en el altiplano), pinkullos (que son como quenas), erkenchos (cuernos de vaca con lengüetas), erke, que es una larga caña con bocina...
"Mi propósito es acercar a niños y a sus padres y docentes a estos sonidos y a la valorización de la música tradicional. Los chicos pueden acercarse y probar esos instrumentos, conocer sus materiales, la forma en que fueron construidos y familiarizarse con ritmos como carnavalito, bailecito, cueca, participando con diversas formas de percusión."
La experiencia musical de Raúl Olarte fue enriquecida a lo largo de conciertos con la Orquesta Banco Mayo, que dirige el maestro Mario Benzecry, y de actuaciones europeas (París, Roma, Viena, Munich, Stuttgart, Dublin) junto al tenor José Carreras. Su quena también es reconocible en la película "La deuda interna", de Miguel Pereyra, "En el nombre del hijo", de Jorge Polaco, y en el documental "Historias de la Argentina secreta".
_Ahora se viene el segundo disco tuyo...
_Estoy en eso. Después del éxito de "Casabindo", editado en EPSA y nominado para los premios ACE, estoy aprendiendo de Mercedes Sosa: elijo las mejores piezas para grabar lo que podríamos llamar "joyitas del altiplano". En "Casabindo" incluyo varios temas propios. Ahora abro el juego a temas tradicionales y de otros autores cuidando el buen gusto y la calidad de la grabación. Así, por ejemplo, grabo un tema con el piano de Eduardo Lagos y otros con amigos, como Domingo Cura.
_Amén del público argentino, ¿qué otros se interesan por esta música?
_Los de los Estados Unidos y Japón. En general los países centrales buscan esta música. Los japoneses en especial se interesan por el sonido y se conectan muy rápidamente con lo pentatónico. Quizá buscan los sonidos puros, no electrónicos...
_A propósito, la quena se ha liberado de esta cárcel de lo eléctrico y lo cibernético, de la que no pudieron sustraerse el violín y la flauta, por ejemplo.
_Claro. Es que en la caña el soplido generaría un ruido infernal. Otra cosa son los sonidos que imitan la quena en el teclado.
_¿Habrá en el nuevo disco otros ritmos, además de los del altiplano?
_Serán doce temas. Pero antes aclaro que mi música no es bailable. Es decir: no hago grabaciones con métrica para baile. Sí me permito hacer, por ejemplo, un aire de zamba... Lo cierto es que grabaré obras que me hubiera gustado escribir; tanto conocidas como no difundidas. Incluso algunas no se grabaron antes por no ser bailables, como los yaravíes, los kaluyos. Y hay que saber que la música del altiplano también permite el estallido, como son los festejos del carnaval.
_¿Qué otros instrumentos tocas?
_El sikus, el charango y, en los conciertos didácticos, anatas y erke.
_¿Qué acompañamiento pide el sonido de la quena?
_Los otros instrumentos de la región puneña, empezando por el charango. Pero una guitarra y una buena percusión le dan colores.
Raúl Olarte ofrecerá un concierto el 4 de julio en el Jardín Japonés. Allí lo acompañará en marimba (un xilofón de madera) la señora Fumie Yamashita. Juntos harán melodías argentinas y japonesas.
Mientras tanto, el músico disfruta su ocio con Vivaldi, su preferido, algún trozo de ópera o grabaciones de Jean-Pierre Rampal o James Gallway. Sus oídos están abiertos. Como los de los buenos músicos.






