Veinte años de la muerte de Earl Hines
Fue acompañante de Armstrong y considerado padre del piano de jazz moderno
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Se cumplieron recientemente veinte años de la muerte de Earl Hines, el "primer pianista de jazz moderno", tal como lo llamaban sus colegas, o, mejor aún, padre del piano de jazz moderno.
Hines fue el pianista que liberó decididamente a su instrumento del rol de acompañamiento y sostén de la sección rítmica. Su capacidad de improvisación, su manejo del tempo, su toque elegante y hasta refinado, sus sutilezas armónicas y un perfil de líder musical construyeron su carrera, que comenzó a ser conocida a mediados de los años veinte, al ingresar en el grupo de Louis Armstrong.
Hasta ese momento, la distancia entre el trompetista y sus compañeros de grupo era abismal; casi se podría decir que tocaba solo, pero el ingreso de Hines no sólo enriqueció la música del grupo, sino que le permitió al propio Armstrong otro tipo de vuelo.
Los contrapuntos entre ambos, como también los "arreglos de cabeza" pensados sólo momentos antes de comenzar los shows, eran sencillamente deliciosos por la frescura. Aquellos hermosos descubrimientos de la dupla fueron los clisés de tantos otros.
Su influencia aún hoy se percibe; ya por aquel tiempo, pianistas como Teddy Wilson, Jess Stacy o el propio Nat King Cole se referían a Hines como "Fatha" (papá), y hasta en ciertos toques de Art Tatum se percibe su estilo.
De sonrisa eterna, fue el primer pianista importante de jazz nacido en el norte de los Estados Unidos, el 28 de diciembre de 1903, en Duquesne, Oakland. Comienza tocando la corneta a pistones, como su padre, pero también estudia piano. Su carrera profesional arranca en Pittsburg, donde desarrolla los primeros matices de su estilo agresivo, y hasta estruendoso, con el que compite con los "sopladores" por la atención del público.
Su dedos larguísimos y su sentido nato del trumpet.piano style eran de una eficacia temible para las pruebas de fuerza en las improvisaciones. En 1924, se sumerge en la musical Chicago, donde formará su primera orquesta. Vive en la misma casa, pero en cuartos distintos, que Louis Armstrong, con quien precisamente revelará sus dotes de gran solista.
Estilo complejo
Si hablamos específicamente de su estilo, encontramos construcciones de gran complejidad: alternancia de stride y de walking bass , intervalos de décima con la mano izquierda, en tanto que con la derecha interpreta largas frases monódicas que son repentinamente interrumpidas por un trino, un silencio, un salto de octava o cualquier otro efecto sorprendente. Le gustaba doblar los tiempos durante unos cuantos compases y luego trabajar sobre desfases rítmicos y contratiempos muy sincopados con la mano izquierda.
Su carrera la hizo básicamente en Chicago, aunque no rehuyó actuaciones en Nueva York. De 1929 a 1948 dirigió la Grand Terrace Ballroom, de Chicago (equivalente al Cotton Club, de Nueva York), donde tuvo su orquesta y por la que desfilaron los grandes solistas de la época, como Charlie Parker, Dizzy Gillespie o Sarah Vaughan.
La primera grabación de piano solo es de él, registrada en 1928. Desbordante de swing e inventiva, reconocía la influencia que tuvo sobre su forma de tocar Fats Waller.
Labró afanosamente una tierra que dejó lista y abonada para los pianistas que vendrían atrás.




