
Vulnerables de alma
"Vulnerables". Elenco: Jorge Marrale, Gustavo Garzón, Soledad Villamil, Inés Estévez, Alfredo Casero, Sandra Mihanovich, Damián de Santo, Leonor Manso. Idea original: Adrián Suar. Libros: Gustavo Belatti y Mario Segade. Producción ejecutiva: Silvia Fredkes. Dirección: Daniel Barone. Martes, a las 23, Canal 13. Nuestra opinión: excelente.
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Dos manos sostienen un corazón de vitraux, un corazón hecho de pedazos. Un perfil, unos ojos, aparecen difusos tras los vidrios de colores. Las imágenes de la presentación de "Vulnerables" anticipan el espíritu del programa que recorre la desdibujada vida de un grupo de almas.
Todos los personajes cargan con la angustia de vivir sólo en la superficie, sin poder mostrar sus carencias. Pero con una necesidad tan visceral de ayuda que confluyen en una terapia de grupo.
Jimena (Inés Estévez) es adicta a las pastillas y sufre de incontinencia urinaria; Cecilia (Soledad Villamil) vive ignorada por su madre y, además, parece no tener límites para seducir hombres; Alejandra (Sandra Mihanovich) se deprime los domingos y carga con un peso aún secreto; Antonio (Gustavo Garzón) es fotógrafo forense y vive dominado por su novia; Gonzalo (Damián De Santo) es un niño rico y cocainómano, y Roberto (Alfredo Casero) es un fletero que parece no recordar haber sido violado de niño. Ellos, en principio, son los vulnerables de la historia.
Pero pronto, la trama muestra que quienes los rodean también tienen sus fisuras. El terapeuta, Guillermo Segura (Jorge Marrale), arrastra una frustración profesional y carga con un hijo obeso con el que no puede comunicarse.
La disfuncional personalidad de Jimena tiene su raíz en una relación absolutamente enfermiza con su madre (Leonor Manso), también adicta a las pastillas. La familia rica de Gonzalo incluye a una madre alcohólica (Cristina Banegas). Antonio está atrapado por el avasallamiento de su novia, Silvia (Ingrid Pellicori), policía de profesión.
Sólidos libros
Aunque "Vulnerables" tiene la pesada carga de contar patologías íntimas y urbanas, cuenta con el ritmo de los sólidos libros de Mario Segade y Gustavo Belatti, que esquivan la tentación de caer en el ejemplo clínico.
El elenco transita la historia a la altura del guión. Toda una excepción en un medio que suele especular con actores de gran oficio sólo para los papeles principales. No hay un sólo personaje en "Vulnerables" que esté interpretado por debajo de las expectativas del libro. Y aún en el conjunto de estupendas actuaciones, Inés Estévez y Leonor Manso, como madre e hija, se destacan con un trabajo memorable.
Daniel Barone, en la dirección, eligió para "Vulnerables" una forma de contar inteligente. La edición del relato explota posibilidades en función de mantener o crear climas. Avanza y retrocede en el tiempo para prolongar la tensión de una escena y su resolución.
El recurso de la voz en off sirve para leer el pensamiento de los personajes durante la terapia. Y la cámara lenta, el plano detalle de un objeto y la alteración del sonido ambiente muestra obsesiones sin ninguna necesidad de recurrir a la palabra.
"Vulnerables" tiene todo para conquistar la atención del televidente. Las diferentes líneas dramáticas están en juego, algunas más desarrolladas que otras, algunas reservadas para más adelante, y ninguna agotada en fuegos artificiales. El programa es, lejos, de lo mejor en la oferta de ficción de la TV actual.





