
Oficial y confirmado: avanza la construcción del muro fronterizo de 100 kilómetros entre Arizona y México
El proyecto Tucson 5 sigue camino después de que una corte federal rechazara el pedido de la Nación Tohono O’odham para frenar temporalmente la obra
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La construcción de una nueva barrera en uno de los sectores más sensibles de la frontera entre Estados Unidos y México ya tiene el camino despejado para avanzar. El denominado proyecto Tucson 5 contempla 62 millas (unos 100 kilómetros), en el sur de Arizona, dentro de un área que la Nación Tohono O’odham considera parte de su territorio ancestral y que incluye sitios de profundo valor cultural y religioso.
La CBP reactiva Tucson 5: cómo será el muro fronterizo de 100 kilómetros en Arizona
La confirmación más reciente llegó el 25 de agosto, cuando Rodney Scott, comisionado de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés), publicó un mensaje en X en el que aseguró que el organismo avanza con un proyecto de 62 millas destinado a cerrar una brecha de seguridad existente desde hace años en el sur de Arizona.
Según Scott, el sector es conocido como Tucson 5 en Arizona y constituye uno de los corredores de contrabando y tráfico considerados más peligrosos de la frontera suroeste.
El comisionado también afirmó que la obra cuenta con financiamiento aprobado por el Congreso y que una corte federal confirmó su viabilidad jurídica. De acuerdo con su explicación, CBP ejecuta el proyecto dentro de las autoridades legales que corresponden.
Nación Tohono O’odham rechaza el muro de Arizona por el impacto en sitios sagrados
El proyecto contempla una extensión de 100 kilómetros que atraviesa una zona considerada sagrada por la Nación Tohono O’odham.
La comunidad indígena intentó recurrir a distintas vías para impedir que la nueva infraestructura avance sobre áreas que considera parte de su patrimonio ancestral y cultural.
La Nación Tohono O’odham posee cerca de 3 millones de acres (1.214.057 hectáreas) en Arizona, y su territorio converge con México a lo largo de unas 62 millas (100 kilómetros).
La particularidad de esta comunidad es que sus vínculos familiares, religiosos y culturales existen a ambos lados de la frontera internacional.

La controversia no es nueva. La oposición al muro ya fue expresada públicamente en 2017, cuando la Nación difundió un video y una declaración en la que explicaba por qué no respaldaba un muro fronterizo fortificado, según consignó Univisión por aquel entonces.
En aquella oportunidad, Edward D. Manuel, entonces presidente de la Nación Tohono O’odham, afirmó que la comunidad no podía apoyar una estructura de ese tipo y, al mismo tiempo, manifestó su disposición a trabajar con el gobierno federal en mecanismos de seguridad que consideraba probados.
La información publicada por N+ Univision en febrero de 2017 señalaba que la frontera internacional fue trazada sobre las tierras tradicionales de los Tohono O’odham, ubicadas tanto en Arizona como en Sonora, México.
La reserva incluía entonces 75 millas de borde y miembros de la comunidad residían a ambos lados del límite.
Fallo federal sobre Tucson 5: por qué el juez rechazó frenar el muro fronterizo en Arizona
El enfrentamiento llegó también a los tribunales. En una decisión firmada el 13 de agosto y publicada en el expediente el 14, Richard J. León, juez federal en el Distrito Columbia, rechazó una solicitud presentada en junio por la Nación Tohono O’odham para detener temporalmente la construcción dentro de su reserva.
Según la información publicada por N+ Univision, el magistrado consideró que la tribu no había demostrado que el proyecto implicara una reducción ilegal de su reserva ni que constituyera una invasión federal.
La decisión permitió que la administración Trump continúe con los trabajos previstos en el denominado corredor de la Reserva Roosevelt.
Se trata de una franja de 60 pies (18,3 metros) de ancho ubicada a lo largo de la frontera con México y reservada para uso federal desde 1907.
La resolución judicial despejó así uno de los principales obstáculos inmediatos para la ejecución del proyecto, aunque no significó necesariamente el cierre definitivo de la disputa.
La Nación Tohono O’odham todavía puede utilizar recursos legales para defender lo que considera territorio ancestral, patrimonio y sitios sagrados. La oposición, por lo tanto, no desapareció con la resolución judicial que permitió seguir adelante con la obra.



