
El secretario del Ejército norteamericano renuncia tras enfrentarse con Hegseth por destituciones en las fuerzas
Dan Driscoll, principal autoridad civil de la fuerza y amigo del vicepresidente JD Vance, dejará su cargo tras 18 meses al frente de la institución
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WASHINGTON.– El secretario del Ejército de Estados Unidos, Dan Driscoll, principal autoridad civil de la fuerza, dejará su cargo tras 18 meses al frente de la institución, informó la Casa Blanca, en una nueva salida de alto nivel dentro del Pentágono durante el gobierno de Donald Trump.
No se informó oficialmente el motivo de la salida de Driscoll, amigo del vicepresidente JD Vance, aunque en los últimos meses habían trascendido reiterados enfrentamientos con el secretario de Defensa, Pete Hegseth, especialmente por la destitución de altos mandos del Ejército con experiencia en combate.

“El secretario Driscoll ha sido muy eficaz a la hora de impulsar la agenda del presidente Trump”, dijo la vocera de la Casa Blanca, Anna Kelly, quien destacó su liderazgo en operaciones militares, la modernización de la fuerza y su participación en las negociaciones entre Rusia y Ucrania.
La renuncia se produce en un momento particularmente delicado para el Ejército, la mayor rama de las Fuerzas Armadas norteamericanas, que atraviesa su período de mayor actividad desde las guerras de Irak y Afganistán.
Sus unidades de defensa aérea tienen un papel central en la protección de las tropas estadounidenses en Medio Oriente frente a los ataques con misiles iraníes, mientras que el comando del Ejército en Europa aporta inteligencia y apoyo a Ucrania frente a Rusia.
Al mismo tiempo, una serie de destituciones impulsadas por Hegseth sacudió la cúpula militar. Un funcionario del Ejército dijo bajo condición de anonimato que Driscoll se reunió personalmente con Trump para presentar su renuncia y conversar sobre la situación de la fuerza.
Una sucesión de bajas
La salida de Driscoll llega después de la destitución de varios de sus aliados y del recorte de un programa de drones que él había impulsado. En abril, Hegseth removió sorpresivamente al jefe del Estado Mayor del Ejército, el general Randy George, mientras que el comandante estadounidense para Europa y África, el general Christopher Donahue, dejó inesperadamente su puesto en junio.
George fue reemplazado de manera interina por el general Christopher LaNeve, quien avanzó luego con la eliminación de un programa destinado a desarrollar drones en una unidad con base en Europa.

Driscoll había expresado públicamente su pesar por la partida de George, aunque defendió la autoridad de los líderes civiles para seleccionar a los principales jefes militares.
En abril, además, el Pentágono anunció la salida del secretario de la Marina, John Phelan, otro movimiento que profundizó la renovación de la cúpula de las Fuerzas Armadas.
Un funcionario con respaldo bipartidista
Driscoll, de 40 años y exsubteniente del Ejército, había llegado a ser mencionado como un posible reemplazante de Hegseth. A diferencia del jefe del Pentágono, mantenía una buena relación con legisladores tanto republicanos como demócratas.
El republicano Steve Womack, veterano de la Guardia Nacional, lo definió como “un líder transformador”, mientras que el demócrata Jason Crow, exmiembro de los Rangers, destacó su capacidad técnica y lamentó que “alguien así no pueda durar en esta administración”.
Crow advirtió además que, tras la partida de tantos altos mandos, el Pentágono está “en algunos casos, sin rumbo”.
El senador demócrata Jack Reed, principal representante de su partido en el Comité de Servicios Armados del Senado, elogió el intento de Driscoll por modernizar al Ejército y sostuvo que Hegseth está creando “una cultura en la que se castiga el disenso” y se privilegia la lealtad personal.
De Irak a las negociaciones por Ucrania
Veterano de la guerra de Irak, inversor tecnológico y exasesor de Vance, Driscoll había sido definido por Trump como “un disruptor y agente de cambio” cuando lo nominó.
Durante su gestión asumió además un papel inesperado como negociador en los intentos de Washington por poner fin a la guerra entre Rusia y Ucrania y promovió reformas para acelerar el desarrollo de drones y sistemas antidrones.
El Senado confirmó su nombramiento en febrero de 2025 por 66 votos contra 28. Driscoll había servido como oficial de blindados entre 2007 y 2011 y estuvo desplegado en Irak entre 2009 y 2010.
El posible sucesor
Hegseth dejó trascender que le gustaría que Sean Parnell, actual portavoz principal del Pentágono, reemplazara a Driscoll.

Parnell, veterano de Afganistán y aliado de Trump, ha quedado envuelto en varias polémicas. Durante su gestión impulsó restricciones al acceso de periodistas dentro del Pentágono y recientemente despidió a tres reporteros de Stars and Stripes, quienes demandaron al gobierno y denunciaron represalias por su cobertura.
También abandonó una candidatura al Senado en 2021 en medio de una disputa judicial por la custodia de sus hijos, aunque aquella resolución fue posteriormente anulada.
Pese a su cercanía con Trump, funcionarios de la administración consideran que Parnell podría enfrentar serias dificultades para conseguir la confirmación de un Senado profundamente dividido.
Agencia AP y diario The New York Times


