
“Operación Heat Check” en Florida: golpe del Servicio Secreto en Hialeah y Homestead
Los agentes estimaron en US$13,5 millones las pérdidas potenciales evitadas gracias al operativo
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Una operación coordinada por el Servicio Secreto de Estados Unidos permitió retirar 13 dispositivos ilegales utilizados para clonar información de tarjetas durante una intervención en el sur de Florida. La Operación Heat Check se concentró en comercios y puntos de pago de Hialeah y Homestead.
Servicio Secreto: qué encontró la “Operación Heat Check” en Florida
La intervención, denominada “Operation Heat Check”, fue desarrollada por la oficina de campo de Miami del Servicio Secreto junto con los departamentos de policía de Hialeah y Homestead.
Según el comunicado del organismo federal, el objetivo fue detectar dispositivos de clonación de tarjetas y prevenir delitos relacionados con el fraude de pago y las prestaciones de Electronic Benefit Transfer (EBT).
Durante el operativo, los equipos visitaron 378 comercios y realizaron un total de 2842 inspecciones en terminales de puntos de venta, surtidores de estaciones de servicio y cajeros automáticos. Como resultado de esos controles, fueron encontrados y retirados 13 dispositivos ilegales de clonación.
Los equipos también entregaron material educativo a los establecimientos y explicaron a los empleados cómo reconocer posibles dispositivos instalados de manera clandestina y qué medidas adoptar para proteger a los clientes frente a posibles fraudes financieros.
El Servicio Secreto señaló que la iniciativa permitió evitar pérdidas potenciales estimadas en 13,5 millones de dólares. La cifra representa el perjuicio que, según la estimación de la agencia, podría haberse producido si los mecanismos utilizados para capturar información de las tarjetas hubieran permanecido activos.
Dispositivos de clonación: cómo pueden robar la información de las tarjetas
Los dispositivos de clonación, conocidos como skimmers, pueden ser colocados de manera ilegal sobre o dentro de cajeros automáticos, surtidores de combustible y terminales de pago de comercios. Su función es capturar los datos asociados con la tarjeta utilizada por una persona durante una operación.

La información obtenida puede ser utilizada posteriormente para realizar compras fraudulentas, retirar fondos o transferir los datos robados a otra tarjeta. De esta manera, el usuario puede completar una operación aparentemente normal sin advertir que su información fue capturada por un mecanismo instalado de forma clandestina.
Michael Townsend, agente especial a cargo de la oficina de campo de Miami del Servicio Secreto, destacó que el carácter internacional y turístico de la ciudad convierte al sur de Florida en un territorio atractivo para los delincuentes que buscan aprovecharse de consumidores y comercios.
“Las asociaciones con las fuerzas del orden, las empresas y nuestras comunidades son esenciales para interrumpir estos delitos y proteger al público”, agregó el funcionario.
El operativo nacional del Servicio Secreto contra la clonación de tarjetas
La intervención en Florida no constituye un hecho aislado. El Servicio Secreto lleva adelante operaciones similares en distintas partes de EE.UU., con controles dirigidos a detectar dispositivos ilegales instalados en lugares donde los consumidores utilizan tarjetas.

Un antecedente reciente se produjo en Arkansas. De acuerdo con el comunicado del Servicio Secreto publicado el 28 de julio, una operación de alcance similar se desarrolló en el área metropolitana de Little Rock y en diferentes localidades del noroeste del estado.
En aquella intervención, los equipos visitaron más de 800 comercios, inspeccionaron más de 9000 terminales de puntos de venta, surtidores de combustible y cajeros automáticos y retiraron siete dispositivos de clonación. Las autoridades estimaron que el procedimiento evitó pérdidas potenciales superiores a US$7,3 millones.



