“Raúl Castro es un fugitivo”: fiscalía de Miami confirma nuevos detalles del caso contra el régimen cubano
La justicia estadounidense emitió una orden de arresto contra el exmandatario, en el marco de la investigación por el derribo de dos aeronaves de Hermanos al Rescate en 1996
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Tras la orden de arresto vigente en su contra, la Fiscalía Federal del Distrito Sur de Florida informó que Raúl Castro no se presentó aún ante el tribunal federal de Miami. El expresidente cubano enfrenta cargos vinculados al derribo de dos avionetas de la organización Hermanos al Rescate ocurrido el 24 de febrero de 1996.
Nuevas líneas de investigación reactivan el caso por Hermanos al Rescate
Según las autoridades federales, el expediente registró avances tras la detención en territorio estadounidense del expiloto militar cubano Luis Raúl González Pardo por fraude migratorio. Su presencia bajo custodia permitió el desarrollo de nuevas líneas de investigación relacionadas con el caso, que permaneció durante años sin movimientos significativos.
La fiscal federal Yara Klukas evitó precisar el alcance de la colaboración de González Pardo con los investigadores sobre el nuevo proceso judicial abierto por los hechos ocurridos hace tres décadas. No obstante, confirmó que enfrentará procedimientos judiciales adicionales en Miami una vez concluida su condena por fraude migratorio.
“Cuando logramos tener un piloto de este lado, ahí se empezaron las investigaciones nuevas y eso abrió camino”, explicó en una entrevista con Telemundo. “El juicio ya empieza”, señaló.
De acuerdo con la Fiscalía, la incorporación de información obtenida durante las investigaciones recientes facilitó la presentación formal de cargos ante un gran jurado federal. Las autoridades sostuvieron que la causa cuenta ahora con elementos que permitieron avanzar hacia una etapa procesal distinta.
Klukas explicó que el caso recibió atención prioritaria dentro del Departamento de Justicia (DOJ, por sus siglas en inglés) luego de una revisión de expedientes relacionados con Cuba, impulsada por la actual administración estadounidense y por el fiscal federal Jason Reding Quiñones.
“Cuando Jason entra en esta posición, pregunta: ‘Tráiganme todos los casos relacionados con Cuba’. Y, para nuestra sorpresa, no había muchos; las investigaciones se habían cerrado o no había muchas pistas”, detalló.

La fiscalía exige la presencia de Raúl Castro en los tribunales
Las autoridades federales sostuvieron que la acusación contra Raúl Castro busca llevar el caso ante un tribunal y no constituye únicamente una declaración política. En ese sentido, señalaron que existen mecanismos de cooperación internacional y herramientas judiciales destinadas a ejecutar órdenes de arresto emitidas por tribunales estadounidenses.
“Estamos esperando a Raúl Castro. Esto no fue un show. Va a tener su día en la corte ante un jurado del sur de la Florida”, afirmó Klukas.
La fiscal comparó la estrategia utilizada en esta causa con procedimientos aplicados en investigaciones que involucraron a dirigentes y funcionarios extranjeros requeridos por la justicia de EE.UU. Al ser consultada sobre la situación procesal de Castro, afirmó que continúan los esfuerzos para lograr que responda ante la justicia federal.
“Raúl Castro es fugitivo porque no se ha presentado en la corte. Desde el miércoles pasado hay una orden de arresto contra él y los otros pilotos y, a la fecha, no ha aparecido”, dijo Klukas. “Lo estamos esperando. Él está requerido aquí en el sur de la Florida y, si no lo sabía, ya lo sabe a través de esta entrevista”, afirmó.

La investigación apunta a la cadena de mando cubana
La acusación analiza la presunta responsabilidad de quienes integraban la estructura de mando militar cubana al momento del incidente. Los investigadores sostuvieron que las decisiones que derivaron en el derribo de las aeronaves habrían sido adoptadas desde niveles superiores de conducción.
Las pesquisas también se apoyan en conclusiones de organismos internacionales que examinaron el episodio ocurrido en 1996. Diversos informes determinaron que las avionetas fueron derribadas fuera del espacio aéreo cubano, en una zona considerada internacional.
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos calificó posteriormente el hecho como una ejecución extrajudicial, mientras que el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas condenó el uso de armamento contra aeronaves civiles mediante una resolución aprobada tras el incidente.
El derribo involucró a dos avionetas Cessna 337 pertenecientes a Hermanos al Rescate, una organización creada por exiliados cubanos radicados en Miami que realizaba misiones de búsqueda y asistencia a balseros en el Estrecho de Florida. Durante el ataque murieron Armando Alejandre Jr., Carlos Costa, Mario de la Peña y Pablo Morales. Los cuerpos de las víctimas no fueron recuperados.












