Reseña: Magníficos rebeldes, de Andrea Wulf
Hace unos años, con su ensayo La invención de la naturaleza, la británica-germana Andrea Wulf (1971, Nueva Delhi) logró que la vida e investigaciones del gran Alexander Von Humboldt se volvieran un best seller internacional. Ahora, en Magníficos rebeldes, un libro mucho más extenso, se disemina en las varias figuras entrelazadas (el propio Humboldt hace aparición) que dan sustento al subtítulo: Los primeros románticos y la invención del yo.
El tema tiene larga prosapia teórica (entre otros, un famoso libro de Jean-Luc Nancy y André Lacoue-Labarthe) y muchos antecedentes de divulgación (por ejemplo, El romanticismo, de Rüdiger Safranski), y Wulf no pretende llegar a conclusiones novedosas. Más bien traza un arco cronológico, muy bien narrado, que va de la formación del Círculo de Jena (que con los hermanos Schlegel le dio impulso a ese movimiento decisivo, que marcó la filosofía, el arte, pero también la política) al momento en que Napoleón irrumpe en una Jena cuasi abandonada. La ciudad es el epicentro desde el que y a partir del cual se suceden las dramatis personae (así, como en una pieza de teatro, designa Wulf a sus protagonistas), que incluyen el encuentro de Goethe y Schiller en el verano de 1794, la cofradía de los Schlegel, a Novalis y la muerte de su adorada Sofía, la naturphilosophie de Schelling y las restantes escalas de ese movimiento clave. Magníficos rebeldes no es un libro de filosofía, sin embargo. Wulf se dedica a contar sobre las afinidades electivas (y destructivas ) de ese conglomerado de personalidades, que incluyen en su centro a la propia Caroline Schlegel para desvelar hasta qué punto esa busca del yo repercute en nuestro mundo de hoy.
Magníficos rebeldes
Por Andrea Wulf
Taurus. Trad.: A. Gragera
592 páginas, $ 6999








