
Abuela, madre, hija: tres generaciones, treinta preguntas
Las mismas cuestiones, con experiencias distintas. Un retrato familiar y femenino, según van pasando los años
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1. ¿A qué edad votó por primera vez?
2. ¿La mujer nace con instinto materno o se lo inyentan?
3. ¿Cómo eran las cenas de su infancia?
4. ¿El tema musical que le trae más recuerdos?
5. ¿Qué le hace pensar la palabra Internet?
ENRIQUETA FRIZZI DE LONGONI
doctora en Filosofía y Letras, dos hijos, preside el Instituto de Investigaciones Históricas Juan Manuel de Rosas. Nació el 8 diciembre de 1911 en Capital Federal.
1. Fue en 1952, a los 40 años. Se acababa de aprobar el voto femenino y muchas mujeres estaban apáticas todavía, pero yo no: hasta escribí unos artículos a pedido de Eva Perón, para crear más entusiasmo. 2. Hay algo ancestral. La mujer puede trabajar, como hice yo toda mi vida, pero siempre está atenta a un montón de cuestiones de los hijos. La mayoría de los hombres no tiene tanta paciencia. 3. Eramos sólo mis padres, mi hermano y yo, en una ceremonia bastante formal: había que estar listo para la hora indicada, que para la cena eran las 8 y media, y pedir permiso antes de levantarse de la mesa. 4. Mi madre era una gran pianista. Después de acostarme, se iba al piano, las melodías clásicas fueron mi canción de cuna, especialmente una de Chopin. 5. Para mí, Internet es como ir a meter las narices en casas ajenas... ¡Una indiscreción generalizada! La PC sí la uso, cómo me la voy a perder después de tantos años de hacer fichitas de cartulina... Pero siempre tengo miedo de tocar un botón que borre todo.
GRACIELA LONGONI
médica psicoanalista, seis hijos. Nació el 12 de mayo de 1940 en Buenos Aires.
1 A los 18 años, en 1959. Fue un debut con todo: me llamaron para ser presidenta de mesa, en unas elecciones muy conflictivas, lo tomé con un fervor cívico que hoy no sería el mismo. 2 Creo que no, que en los seres humanos de hoy es cultural; por eso puede exceder la función biológica y hasta el sexo. 3 Recuerdo que nunca cenaba ni almorzaba la familia sola: en todo momento había amigos, y a la hora de comer se quedaban... Era la casa del pueblo. 4 Amada amante, de Roberto Carlos. Fue con el que me conquistó Federico, que es mi segundo marido y padre de mi última hija. 5 En globalización. Es útil porque acorta distancias, permite entrar a todas las bibliotecas del mundo... Pero extraño aquelllas tertulias con familiares y amigos, donde uno recibía de los mayores información sobre la vida.
VALERIA GONZÁLEZ
Licenciada en Historia del Arte, ejerce como profesora en la UBA. Nació el 28 de mayo 1966 en Capital Federal.
1. Lo de primera vez me suena a rito de iniciación, y para mí eso se dio en el último año del secundario, cuando todavía no votaba, pero me tocó vivir la recuperación democrática. Después voté, a los 19, en una elección legislativa durante el gobierno de Alfonsín. 2. Todos los instintos están muy diluidos en el ser humano. La maternidad hoy es una elección, que yo recién este año empecé a considerar con fuerza... 3. Me acuerdo de las peleas y complicidades con mis hermanos, y de los juegos que inventaba mamá para que comiéramos, como el ratoncito ladrón: fingía que olvidaba su tenedor con comida, y ahí competíamos a ver quién se lo robaba... ¡Pobre, debía ser agotador! 4. Hay varios que me traen recuerdos fuertes... Ahora, quizá por el eco de la pregunta anterior, la que me viene a la cabeza es una canción que compartimos mucho con mis hermanos: One, de U2. 5. Es parte de mi vida profesional y privada. Pero no creo en la utopía de la comunicación total, de un lugar donde puedan convivir armónicamente todas las culturas y lenguas...
1. ¿Recuerda una prohibición ridícula por parte de sus padres?
2. ¿Cómo eran/son sus vacaciones en la adolescencia?
3. ¿Cuáles son/podrían ser sus aliados de la belleza corporal?
4. ¿Un papelón memorable de su madre?
5. ¿Cuándo y cómo entró el deporte en su vida?
HAYDEE DE PABLO DE ELIZALDE nació en Rufino, Santa Fe, el 24 de enero (“el año prefiero que sea un secreto, porque mis amigas se van a dar cuenta de que soy mayor...”)
1 Soy hija de suizos, eran muy abiertos, no recuerdo restricciones. Hasta que me casé viví con mis padres y nunca tuve problemas. Si llegaba más tarde avisaba y listo. Además empecé a trabajar joven, a los 19, como secretaria. Me gustaba mucho leer, pero nunca me prohibieron lecturas. Lo más prohibido que hice fue espiar un libro de medicina de mi madre, donde podía ver cosas que ni sospechaba... 2 Ibamos a Mar del Plata. Alguna vez fui con mis amigas de tenis a Pinamar, pero siempre fuimos muy serias. 3 Nunca fui gorda, por eso nunca les llevé el apunte a las dietas. Tampoco me gusta el maquillaje. Como recurso de bienestar, lo máximo que hice fue tomar masajes hace 5 o 6 años, cuando dejé de jugar al tenis. 4 Mi madre era muy discreta, nunca me hizo pasar papelones. 5 Vivía en Mar del Plata y con mis cuatro hermanos aprendimos a nadar en una pileta en la Bristol o en Playa Grande; después nos sacaban al mar. Ya en Buenos Aires, nos anotaron en el Club Gimnasia y Esgrima y en el Rowing.
VIRGINIA DE ELIZALDE nació en Capital Federal, el 30 de enero de 1955. Conductora, ex modelo, deportista; su última hija, Sol Fernández , tiene 4 años.
1 Hubo varias. A los 17 pretendía ir sola con mi novio y amigos a Mar del Plata; y a los 18 (ya casada) me compré una moto (una Zanella 125): fue una tortura, vivían flagelándome para que no la usara. Cuando me compré una Honda 400 Hawk, no me hablaron por un tiempo. Pero es el día de hoy que mi madre sigue quejándose de los riesgos que corro, está totalmente en contra de que participe en la Eco Challenge de Nueva Zelanda. 2 Por lo general con mi familia, también con amigas en el campo de ellas. 3 La gimnasia, los deportes y la vida sana. Uso muy buenas cremas para la cara, que hacen tanto efecto como una cirugía. Cuando trabajaba de modelo vivía haciendo dietas, sólo cuando empecé a hacer deportes aprendí a comer bien y mucho: ante mi asombro, nunca más engordé. 4 En la época de los desfiles me criticaba adelante de todo el mundo que tenía que caminar de tal modo, que sonría de tal otro... 5 Me crié en una casa de deportistas: mi madre fanática del tenis, mi padre jugador y referí de rugby, fundador del San Isidro Club, mi hermano jugador de rugby; los tres, además, jugaban al golf y al tenis. Yo era la oveja negra de la familia. Mi padre me anotaba en los torneos de natación del SIC y yo me escondía en los vestuarios. Lo peor es que cuando me encontraban hasta ganaba medallas. A los 27, empecé a dedicarme de lleno a los deportes de aventura.
CATALINA WALTHER nació en Buenos Aires el 10 de mayo de 1983, estudiante de Ingeniería Ambiental y entrenadora en el equipo argentino de windsurf.
1 Hasta que cumplí los 18 no pude tirarme en paracaídas. 2 En campeonatos o entrenamientos de windsurf, y con amigas o en familia, en la playa. 3 La gimnasia es lo primordial, me parece que los deportes generan un cuerpo saludable. También es importante alimentarse con comida sana. Odio los maquillajes porque te arruinan la cara y son incómodos, y me disgustan las cirugías innecesarias. Nunca hice dieta, pero alguna vez me habré cuidado. 4 No me acuerdo de alguno en especial, pero sí que siempre se olvida de dónde conoce a la gente o sus nombres. 5 Desde que nací, estoy rodeada.
ANGELES WALTHER nació en Buenos Aires el 19 de junio de 1985, estudiante.
1 Nunca tuve prohibiciones por parte de mis padres; me hicieron comprender qué cosas podía hacer y qué no. Bueno, en realidad... No me dejan hacerme un tatuaje, aunque Catalina tiene uno en un tobillo. 2 Este año, estuve en enero con mamá, unas semanas con papá, y en febrero hice un viaje a la Patagonia con mis amigos del colegio. 3 No tengo aliados de belleza, soy muy chica todavía; pero me gusta la gimnasia, porque además te hace sentir bien. Como sano, porque es la comida que me gusta, de chiquita llevaba rabanitos al recreo en vez de caramelos, y con eso seguí hasta el día de hoy. 4 ¡Sí! Es la única madre que en todos los actos del colegio y las competencias de deportes se va armada con cámara de fotos y video y me grita: “¡Dale Angie...!” 5 Toda la vida estuve ligada al deporte; mi papá era jugador de rugby y mamá es fana del deporte extremo.
1 ¿Con quiénes y a qué edad fue a bailar por primera vez?
2 Un incidente suyo que su madre no entendió... o nunca supo.
3 ¿Qué papel juega un hombre en la cocina? ¿Y en la sala de parto?
4 ¿Por dónde pasa la verdadera liberación femenina?
5 ¿Dónde salta la diferencia generacional en este trío?
GUILLERMINA VERA nacida en Paraguarí, República del Paraguay, el 25 de junio de 1934. Ama de casa. Su marido, Miguel, desapareció durante la dictadura. Es madre de dos músicos prestigiosos: Verónica y Quique Condomí.
1 Iba a los bailes de la Casa Paraguaya, solita, porque casi no tenía amigas; pero más me gustaba cuando había peña: en una de ellas conocí a mi marido, que cantaba, y me enamoré de él. 2 No pude compartir mi juventud con ella, vine a la Argentina con una tía, a los 13 años. Cuando nos reencontramos ya tenía mi vida hecha... 3 Para mi gusto, los hombres deben estar fuera de la cocina. Y lejos de la sala de parto: cuando iba a nacer mi hijo, mi marido quiso acercarse y lo eché. En ese momento, la que tiene que luchar es la mujer... 4 Tuve que tomar muchas decisiones sola, trabajé, pero no sé si a eso se le puede llamar ser liberada. 5 Yo no las noto. A mí siempre me gustó el rock tanto como el tango y el folklore. Con los hijos uno cambia, va adaptando su forma de pensar.
VERONICA CONDOMI cantante y compositora, nació el 30 de noviembre de 1960 en Capital Federal. Tiene una única hija, de su matrimonio con Lito Vitale.
1 Bailaba con mis primos, en los cumpleaños familiares, pero fui a un boliche bailable por primera vez en el viaje de egresados. Y no sé si no fue la última: a esa edad ya tocaba los fines de semana, y mi vida giraba en torno de eso. 2 A los 7 años me caí de un árbol y me desmayé; para que no me retara les prohibí a todos que se lo contaran. Pero siempre me entendió en todo lo importante, aunque nos hemos peleado mucho, ya no me acuerdo ni por qué. 3 Me parece fantástico que ahora los hombres expresen su creatividad en la cocina. En cuanto al parto, para mí es natural que esté el padre: un hijo se tiene de a dos. 4 Por poder ser fiel a una misma. En realidad, eso se aplica a cualquier ser humano libre; pero la mujer carga con responsabilidades familiares que se lo hacen más difícil. 5 Quizás en los temas religiosos: mamá, además de ser muy creyente, pertenece a un mundo lleno de magia y supersticiones; yo tengo mis creencias, pero no soy practicante; y a Mariela esas cuestiones no le interesan.
MARIELA VITALE cantante, nació el 20 de diciembre de 1982 en Capital Federal. Estudió teatro y danzas clásicas y contemporáneas. Lidera la banda Rin Shot, actualmente está grabando un disco como solista.
1 Fue a los 13 años, después de un recital de Jaime Roos: tres de sus músicos, amigos míos, me llevaron a El Codo. No lo podía creer, porque ahí pasaban la misma música que yo escuchaba. Debuté en público allí mismo. 2 Recuerdo algo que me causaba gracia: yo tenía una amiga con la que a veces íbamos de la mano, y a mi mamá eso la ponía nerviosa, no entendía del todo que era sólo un gesto cariñoso. 3 Si quiere cocinar está bien, pero no es un requisito: una ya pide tantas cosas en un hombre... Y lo otro, no sé, no tengo hijos; supongo que al asumir esa responsabilidad voy a querer que sea realmente compartida. 4 Me parece que al hablar de liberación femenina se baja de nivel a la mujer. Sé que antes era diferente, pero ahora lo que importa es ganarse el respeto, más que el sexo al que uno pertenezca. 5 Mi abuela tuvo una vida difícil, trabajó desde chica y se sacrificó mucho para apoyar la vocación musical de sus hijos. Quizá mi mamá y yo necesitamos de ciertas cosas para ser felices, pero ella no. ¡Encuentra motivos de alegría en todo!
1 ¿A qué edad y por qué tuvo que aprender a vivir sola?
2 ¿Alguna vez consideró no tener hijos?
3 ¿Quién le informó de dónde vienen los bebes?
4 ¿Cuál es el peor defecto masculino y cuál la mejor virtud?
5 ¿Qué tretas usaba para encontrarse con su novio?
MARIA ANGELICA BOSCO escritora, 3 hijos (Carmen, Julián -padre de Soledad- y Guillermo). Nació el 23 de agosto de 1909 en Buenos Aires.
1 A los 63 años. Mis hijos mayores se habían casado y mi hijo menor viajó a Europa y se quedó en Inglaterra. Me instalé en la soledad y no pensé en remediarla con un nuevo matrimonio. 2 Nunca. La llegada de los tres fue sorpresiva, pero en los tres casos fue celebrada con alegría. Considero a mis hijos (y mis nietos y bisnietos) como el triunfo cierto de mi vida. 3 Mi primo Raúl y Clarita Camet, una compañera de colegio (yo tenía 8 o 9 años). Me contaron cómo nacían los chicos, pero no por qué. Mamá sospechó algo y me advirtió que no creyera en lo que me decían. A su mentira respondí con otra: "No me han dicho nada..." Mamá trataba de preservar mi inocencia femenina, un fetiche adorado en las familias burguesas. 4 El machismo. Su mejor virtud es común a uno y otro sexo: la dignidad, el respeto de sí mismo y del otro, su prójimo. 5 Contaba con la complicidad de Nélida, mi hermana mayor, una rebelde potencial. Salíamos juntas para encontrarme con mi segundo novio repudiado por mis padres. Pero ella no me dejaba sola, el cuidado de la virtud tenía sus exigencias.
CARMEN GIL DE PAPANICOLAU traductora e intérprete de inglés, 3 hijos. Nació el 4 de julio de 1936 en Buenos Aires.
1 Cuando quedé viuda, a los 43 años: pero no estaba sola, sino con tres hijos. 2 Nunca, siempre pensé que quería tener tres hijos. 3 Mucho no me acuerdo, pero creo que fue en el ómnibus del colegio yendo a la escuela, que una compañera destapó la olla. 4 El peor defecto es no poder pensar o hacer más de una cosa a la vez y molestarse cuando uno espera que así sea. Pero es también una virtud: si me tuvieran que operar el cerebro preferiría un hombre, porque cuando abriera mi cabeza pensaría sólo en eso. 5 Por suerte no tenía que recurrir a tretas, pero si alguna vez pasó, no habrá faltado una amiga que cubriera mis espaldas.
SOLEDAD GIL periodista. Nació el 23 de julio de 1972 en Buenos Aires.
1 Quería vivir sola desde adolescente y a los 20 alquilé mi primer departamento: un ambiente mínimo, como mesa usaba una caja de cartón. Tardé en comprar una heladera usada, y así me intoxiqué, porque no tiraba nada, me lo comía. Pero estaba feliz. 2 No los tengo, y sí lo considero porque todavía no tengo el deseo. Si se da la pareja y el deseo juntos, creo que los tendría, pero se me ocurre que no es tan fácil. Y no me gusta pensar en los hijos como una cuestión egoísta, de realización. 3 Me enteré por el libro Cómo se hacen los niños, que me trajeron los Reyes Magos. Me acuerdo que me impresionaron un poco los dibujitos, pero no se lo dije a nadie. 4 ¿Uno solo? No sé, el hecho de que les cuesta más abrirse y conectar con ciertos sentimientos, con cuestiones personales, a veces me parece odioso y otras creo que hace que sufran menos. O el fútbol como tema de conversación: por un lado me parece maravilloso porque hace que se integren un italiano con un inglés y un argentino, pero en ese mismo tiempo las mujeres somos capaces de enterarnos de conflictos de pareja, laborales y problemas con la suegra. Y ellos después vienen y te dicen: "¿Cómo hiciste para saber todo eso...?" 5 Mantenía todo medio oculto. A los 16, salía con un chico de 27. Yo decía mi amigo pensando que así cumplía y después me enteré de que sabían todo.
1 ¿Sabe si su papá le cambió los pañales?
2 ¿Qué manía materna heredó?
3 ¿El regalo más importante de su infancia?
4 ¿A qué le tiene miedo?
5 ¿Algo que le dijo su madre y que usted nunca le diría a su hija?
ANA MARIA (Pochi) ELIA DE VILLAFAÑE ama de casa. Nació el 8 de junio de 1937, en Buenos Aires.
1 No. En mi época los hombres no participaban tanto de las tareas del hogar como lo hacen ahora. 2 La limpieza. Vivo limpiando, no puedo ver nada sucio o fuera de lugar. También a ser buena y dada con todo el mundo, y ayudar a mis hijas como mis padres me ayudaron a mí. 3 Un par de zapatillas. Recuerdo perfectamente ese día. Mi papá vino de su trabajo y me dio las zapatillas; yo estaba feliz y mi hermana, como me veía tan contenta, me empezó a pelear. La empecé a correr por toda la casa y me choqué contra una puerta: se rompió el vidrio, me lastimé el brazo y me tuvieron que coser. Todavía tengo la cicatriz, cada vez que la miro me recuerda mis zapatillas nuevas. 4 Alguna enfermedad incurable. El día que tenga que morir no quiero sufrir ni que los demás sufran por mí. Me da mucho miedo cuando escucho algo de esas enfermedades terminales. El día que me llegue la hora, no quiero ni enterarme. 5 No es que alguna vez me haya dicho algo malo. Pero recuerdo que nunca aceptó que Claudia no se casara. Mi mamá era como yo, chapada a la antigua. Y nunca entendió que Diego y Claudia se fueran a vivir juntos y no se casaran. Por ejemplo: cuando ellos venían a comer a casa, Diego siempre se sentaba en la falda de Claudia, porque es muy cariñoso y eso a mi mamá no le gustaba. La verdad, a mí tampoco. Pero yo trataba de entender que los tiempos habían cambiado y que la juventud siempre vive de otra manera.
CLAUDIA VILLAFAÑE DE MARADONA ama de casa. Nació el 22 de enero de 1962, en Buenos Aires.
1 La verdad que no me acuerdo. Ni tampoco recuerdo que me lo hayan contado. Pero si le preguntan a Coco, mi papá, seguro que él dice que me los cambiaba siempre. 2 La prolijidad y el orden en todos los aspectos. Mi mamá siempre me cuenta que, desde los 2 años, cada vez que me cambiaban yo sola agarraba y me colgaba la ropita en una silla. 3 El regalo más importante me lo hicieron los Reyes Magos. Mi hermana más grande siempre recibía los mejores regalos y los Reyes esa vez me trajeron lo que yo tanto quería: era un redondel con muchos agujeritos que servía para hacer distintos tipos de dibujos. De todas formas, yo era muy mimada por mis abuelos paternos y ellos trataban de regalarme lo que yo les pedía. 4 A que a mis hijas les pase algo. Que me pase cualquier cosa a mí, pero a ellas que nunca les suceda nada. 5 A mi mamá le costaba entender cómo iban cambiando los tiempos. Pero de todas formas ella nunca me dijo nada y siempre me acompañó a todos lados. Cuando estaba embarazada de Dalma, ella se fue a Italia para acompañarme en el embarazo, a pesar de que le costaba entender cómo no nos casábamos con Diego. Estoy orgullosa por como me criaron y trato de educar a mis hijas tal cual me educaron a mí. Siempre tratando de entender que los tiempos cambian.
DALMA NEREA estudiante. Nació el 2 de abril de 1987 en Buenos Aires.
1 Sí, creo que sí. 2 Hablar por teléfono, aunque debo reconocer que ella habla más que yo. 3 Chupeto, un muñeco que ahora está en la casa de mi abuela Pochi, para que nadie me lo toque. 4 A que me roben. 5 Nada. Le daría los mismos consejos que me da mi mamá.
GIANINNA DINORAH estudiante. Nació el 16 de mayo de 1989, en Buenos Aires.
1 Sí, me los cambió. 2 Todavía no me he dado cuenta de ninguna. 3 Mi perro, Toño, que lo compramos en un supermercado cuando vivíamos en Sevilla. 4 A quedarme sola en casa. 5 Nada. Sería igual que mi mamá es conmigo.
1 ¿Cómo se manifestó su rebeldía en la adolescencia?
2 ¿Algo que recién ahora puede hacer?
3 ¿Recuerda cómo fue vestida a su primera cita romántica?
4 ¿Con cuál de sus padres ha charlado más?
5 ¿Qué cambio urgente reclama el mundo?
MARIA MAGDALENA PAGES Cocó, para la mayoría, nació en Capital Federal el 12 de octubre de 1925. Fue durante muchos años asistente social, está separada y tiene cuatro hijos.
1 No recuerdo haberme rebelado. Todo me parecía bárbaro. Y cuando no me podían dar o permitir algo, lo entendía. En casa el clima era tan bueno que al casarme me quedé, y mis cuatro chicos nacieron allá. 2 Viajar, quizá. Pero cada momento tuvo lo suyo... Yo siempre cumplí años sin plantearme para nada temas con la edad. Un vez que dije esto, a María del Rosario le cayó mal, y saltó: "¡Mamá, todos se plantean algo con eso!" 3 A ver... Yo iba al Adrogué Tenis Club, del cual sigo siendo socia, así que habrá sido en indumentaria deportiva. Porque no teníamos citas, simplemente alternábamos con los chicos. 4 Tenía mucha afinidad con mi padre; el trato cotidiano era mayor con mamá, que era concertista y me hizo conocer la música, la pintura, todo el arte... Pero las conversaciones más profundas sobre la vida las tuve con él. 5 Tenemos que entendernos más. Siendo asistente social, vi de todo. Por eso creo que es urgente buscar otra comprensión entre los amigos, los grupos, las ciudades y los países.
MARIA DEL ROSARIO CARREGA nació en Capital el 20 de octubre de 1953, separada, tres hijos (Tomás, el que sigue a Dolores, también es actor). Trabaja en Tribunales y cursa tercer año de Derecho. Muy deportista, ama el tenis y la natación.
1 Mucho no me la dejaron manifestar. Mi papá era juez, y marcaba pautas muy rígidas: tenías que estar a una hora, mejor que no te retrasaras ni un minuto, y podías fumar al cumplir los 18: a los 17 y once meses, no. 2 ¡Estudiar! De joven, no me dejaron seguir el Profesorado de Educación Física, que era lo que me gustaba, porque tenía que volver sola de noche y resultaba peligroso. Ahora que mis hijos son grandes me metí a cursar Derecho. Y estoy feliz. 3 ¡Ni me acuerdo de cuál fue mi primera cita! Por la época, seguro que me presenté con pantalones Oxford, plataformas y muchas horas de toca encima. 4 Con mamá. Con mi padre hablo mucho más ahora, porque cambió. Estando yo casada, y él separado, empezamos a colocarnos en lugares diferentes. 5 Hay tanto para modificar, que parece algo de cumplimiento imposible. Los antiguos valores se vinieron abajo, y no sé si el tema pasa por recuperarlos: más bien habría que crear otros nuevos.
DOLORES FONZI nació en Capital Federal el 19 de julio de 1978. La actriz trabaja en El sodero de mi vida, y dentro de muy poco, interpretará a la hermana de Cecilia Roth en Vidas privadas, la ópera prima de Fito Páez.
1 Yo era la mayor, y encima mujer, así que me tocó comenzar con la rebeldía. Pero desde los 14 hasta los 18 años tuve un novio al que mamá adoraba: eso hizo que me diera más libertad para salir y que las peleas se fueran transformando en conversaciones. 2 Vivo sola desde hace tres años, así es que en este momento puedo dormir con quien quiera, invitar a un montón de amigas a mi casa, pedir mucho delivery... ¡Un lujo! 3 No, ni idea. A mi primer novio lo conocí en el colegio... Estaría con el uniforme del San Patricio, pollera escocesa y camisa. 4 Hablé y hablo mucho con los dos, nunca hubo temas incómodos con ellos. Por poner un ejemplo: la primera vez que fui al ginecólogo me acompañó mi papá, porque mamá ese día no podía. 5 Lo resumo en una palabra: paz. Es lo único en que se puede pensar ahora.
El backstage de estas entrevistas se puede ver en: http://www.lanacion.com.ar/destacados






