
Acordeonazo brasileño
Dominginhos, Luiz Carlos Borges y Waldonys se presentan el jueves 20, en La Trastienda
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Uno, Dominguinhos, celebra sus 50 años con la música y será la primera vez que toque en Buenos Aires. Es un clásico de la canción nordestina, grabó 40 discos y, entre sus intérpretes, se encuentran Caetano Veloso y María Bethania. El otro, Luiz Carlos Borges, es un viejo conocido. Amigo de Raúl Barboza y Antonio Tarragó Ros, guarda una estrecha relación con la música del litoral argentino. Con Waldonys (el tercer acordeonista en cuestión), el bajista Arismar do Espíritu Santo y el guitarrista Yamandu Costa, protagonizarán El acordeonazo , un buen pretexto para tomar contacto con la música menos publicitada del Brasil. Participantes del Festival del Fuelle, que se realizará mañana y el domingo, en el Chaco, Dominguinhos y Borges luego seguirán viaje hacia Buenos Aires. Eso sí, nada de aviones.
"Será en auto, porque él (Dominguinhos) le tiene un pánico enorme a los aviones -comenta Borges vía telefónica, desde su casa en Porto Alegre-. Hace 15 años que no vuela y es una lástima, porque eso le quita mucho trabajo. Es uno de los más importantes músicos brasileños, a la altura de Chico Buarque, Milton Nascimento, Gilberto Gil y Caetano Veloso. Es un gran compositor, muy buen cantor y uno de los mejores acordeonistas." Para Borges, los porteños no sólo tendrán la oportunidad de conocer a Dominguinhos, sino también a Yamandu Costa. "Tiene nada más que 20 años y es un genio de la guitarra. Es de Porto Alegre, pero ahora vive en San Pablo y conoce mucho de folklore argentino."
Chamameceros por adopción
Más cerca del Litoral que del resto de Brasil -y no sólo por proximidad geográfica-, el acordeonista reconoce que el chamamé cambió su música definitivamente. "Nosotros lo adoptamos como nuestro, aunque no logramos tocarlo con tanta pureza como los correntinos o los misioneros. Yo soy un aficionado a esa música y fui al encuentro de Barboza y Tarragó Ros en los viejos festivales de Santo Tomé y Candelarias. Soy amigo de ellos desde hace 37 años y he acompañado sus trayectorias. Haber escuchado en la radio a Barboza, de chico, me marcó para siempre. Eso hizo que fuera a buscarlo y posibilitó que hoy pueda decir, con orgullo, que tengo 400 vinilos y 150 CD, todos de chamamé", se ufana.
De Rio Grande do Sul
En aquellos días de temprana adolescencia no era sencillo ser músico en Brasil. "Eran los años más duros de la dictadura y lo que hacían Joâo Gilberto, Tom Jobim y Chico Buarque no se podía escuchar. Tuve que buscar una salida y la encontré en el folklore correntino, claro que sin alejarme de los ritmos de Rio Grande do Sul. Tenía 16 años, y no estaba muy bien visto el chamamé entre los círculos más tradicionales. Tocaba con mis hermanos en los bailes y, cuando me escuchaban, los patrones de las fiestas gaúchas le pedían a mi hermano Antonio que me sacara del grupo. Así pasé ocho años tocando chamamé profanamente."
La historia de cómo se hizo amigo de Raúl Barboza vale la pena ser contada, pero es aún más interesante con sus palabras. "A los 17 años logré contratar a Raulito (Barboza), un ídolo en Porto Alegre. Todos se reían de mí. Qué va a venir, decían. Estuvo 15 días, hicimos siete conciertos y ahí surgió la amistad."
Así como el chamamé siempre corrió con desventaja en el folklore argentino, en Brasil la música gaúcha es víctima de los prejuicios. "Hace tiempo que queremos trasponer esa barrera impuesta por el eje Río de Janeiro-San Pablo. Algunos cantantes han cambiado sus estilos y logrado cosas magníficas, pero dejando de lado el folklore gaúcho . EnSan Pablo hay ocho millones de nordestinos y no es difícil para Gil, Veloso y Gal Costa cantar allí. En cambio, no hay más de 200 mil gaúchos viviendo en el eje Rio-San Pablo. Encima, nuestro pueblo es muy altanero, muy nariz empinada. Creo que estamos más relacionados con el norte argentino, por costumbres, por música, por hábitos de alimentación, por el mate, al que llamamos cimarrón, y por el folklore. Existe un regionalismo muy poderoso, más fuerte que las fronteras impuestas."
El acordeonazo . Con Dominguinhos, Luiz Carlos Borges y Waldonys. El jueves, a las 21, en La Trastienda, Balcarce 460. Entrada, $ 20 y $ 25. 4342-7650.






