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Recorrido Living

Arqui-Berlín. Una ciudad en cambio permanente, de la mano del mejor anfitrión

Mariana Kratochwil
Inés Marini
(0)
8 de mayo de 2020  

Harald Pignatelli es una cara conocida; uno de los conductores de Zibb (explayando las siglas y traduciendo, vendría a ser algo así como "En casa en Berlín y Brandemburgo"), programa que sale al aire de lunes a viernes mostrando personajes, novedades e historias de la ciudad y el estado que la contiene. En este día, que marca el 75° aniversario de fin de la Segunda Guerra Mundial, recordamos nuestra recorrida con este berlinés nacido y criado, y compartimos con ustedes una selecta serie de streamings sobre historia y arquitectura en simultáneo con el gobierno de esa ciudad .

Dos caras igualmente famosas

Conductor de un programa de la televisión pública dedicado a Berlín y sus alrededores, Harald Pignatelli fue un guía de lujo que nos abrió las puertas (muchas, ocultas) de su ciudad natal, que para él no tiene secretos.
Conductor de un programa de la televisión pública dedicado a Berlín y sus alrededores, Harald Pignatelli fue un guía de lujo que nos abrió las puertas (muchas, ocultas) de su ciudad natal, que para él no tiene secretos. Crédito: Daniel Karp

Berlín no es una ciudad fácil de leer. Por lo menos cuando recién se llega y por más investigación previa que se haya hecho. Además, pesa en el inconsciente la polarización Oriental-Occidental, que uno trata sin mucho éxito de identificar. Harald, que nació un año después que el Muro (1961), nos explica las diferencias a grandes rasgos, porque el tiempo las fue borrando inexorablemente, por lo menos en el Centro: cada vez hay que alejarse más para sentir el contraste. "De todos modos, ya no pienso más en términos de Este-Oeste" , dice, y es la única vez en los días que compartimos que dice: "De verdad me gustaría que citaras eso". A partir de ahí, preguntamos datos salteando esa frontera. Que no dejaba de aparecer cada tanto.

Mi casa en Berlín

Harald vive en el barrio de Charlottenburg, más precisamente en Haus Cumberland: un edificio gigante de 1911 con pasado de hotel, dependencia de gobierno, abandono y desarrolladores donde hoy hay cientos de pequeños, pero coquetos departamentos.
Harald vive en el barrio de Charlottenburg, más precisamente en Haus Cumberland: un edificio gigante de 1911 con pasado de hotel, dependencia de gobierno, abandono y desarrolladores donde hoy hay cientos de pequeños, pero coquetos departamentos. Crédito: Daniel Karp

-Elegiste un edificio remodelado pero histórico para vivir.

-Como mucha otra gente, valoro los edificios que nosotros llamamos "viejos", y que son los pocos que quedaron de fines de 1800 y principios de 1900. No hay nada mucho más antiguo en esta ciudad. A mí me atrae su refinamiento, y me gustó crearme un entorno acorde, rodearme de esa mística, aunque mi casa en sí sea chica. También tengo un departamento en el barrio de Hansaviertel, un plan urbanístico revolucionario que convocó a 53 arquitectos del movimiento moderno durante la reconstrucción de la ciudad.

No hay consenso sobre el motivo, pero lo cierto es que el oso aparece en el escudo de Berlín desde 1280. Es un símbolo querido y omnipresente. Aquí, el dos ambientes maximalista de Harald.
No hay consenso sobre el motivo, pero lo cierto es que el oso aparece en el escudo de Berlín desde 1280. Es un símbolo querido y omnipresente. Aquí, el dos ambientes maximalista de Harald. Crédito: Daniel Karp

Ciudad de símbolos

A la izquierda, vista desde la terraza del Reichstag hacia otras Alemanias: la clásica (representada en la catedral); la ex DDR (en la torre de televisión) y la de pujante economía (en el Centro de Comercio Internacional).
A la izquierda, vista desde la terraza del Reichstag hacia otras Alemanias: la clásica (representada en la catedral); la ex DDR (en la torre de televisión) y la de pujante economía (en el Centro de Comercio Internacional). Crédito: Daniel Karp

Esta es la cúpula del Reichstag (el Parlamento), que se terminó de construir en 1999 sobre un diseño del arquitecto Norman Foster. Vidriada y con una espiral ascendente, permite tener una vista 360° (y no mirar en un solo sentido), observar la actividad de los representantes a través desu piso acristalado (con la intención de que la vida política sea transparente) y cobijar una Alemania reunificada. Por si fuera poco, sigue siendo un ejemplo de arquitectura energéticamente eficiente.

El arte, la vanguardia y la cultura

Berlinische Galerie y Harald mezclados en la ácida instalación de Edward y Nancy Kienholz, 'La muestra de arte' (1963-1977).
Berlinische Galerie y Harald mezclados en la ácida instalación de Edward y Nancy Kienholz, 'La muestra de arte' (1963-1977). Crédito: Daniel Karp

Sólo Harald podía conseguir que el mismísimo director de la Berlinische Galerie nos recibiera un martes, cuando está cerrada, y el día en que comenzaba la Semana del Arte, aun si ya se escuchaba en el lobby el tintinear de vasos para el cóctel de una noche agitada. "Coleccionan arte creado en Berlín desde 1870 hasta el presente: pintura, fotografía, arquitectura, dibujos y grabados. Son una institución joven e interdisciplinaria".

El campo de letras amarillas en el que se descubren nombres de artistas es obra del equipazo de arquitectos Kuehn-Malvezzi.
El campo de letras amarillas en el que se descubren nombres de artistas es obra del equipazo de arquitectos Kuehn-Malvezzi. Crédito: Daniel Karp

"Esto era un depósito de vidrio que se transformó en museo. No está firmado por Frank Gehry ni Daniel Libeskind, pero la arquitectura es tan neutra, los espacios tan flexibles, que se puede experimentar muchísimo". Thomas Köhler, director de la Berlinische Galerie.

Hansaviertel, un tesoro de la Humanidad

Harald nos lleva a su departamento en Hansaviertel, barrio surgido de la genial vanguardia modernista.
Harald nos lleva a su departamento en Hansaviertel, barrio surgido de la genial vanguardia modernista. Crédito: Daniel Karp

"En esa iglesia me bautizaron", nos dice Harald señalando la que arriba se ve en reparación. Después de mostrarnos su departamento, nos llevó a recorrer las salas comunes, inmensos lavaderos pensados para hacer la vida fácil, los jardines.

Después de los edificios insalubres de finales del siglo XIX y la destrucción de la Segunda Guerra, Berlín convocó a la Exposición Internacional de Construcción de 1957 para crear, en el devastado Hansaviertel, las famosas "máquinas para vivir". Vivir bien. Con verde, aire, luz, servicios comunes que hoy parecen de lujo, clubes deportivos y bibliotecas públicas. Algunos de los que participaron de esta revolución de la arquitectura social: Walter Gropius, Alvar Aalto, Le Corbusier y el brasileño Oscar Niemeyer.

Harald quitó divisiones y cortinas para disfrutar la vista de su barrio de infancia, obra maestra de la arquitectura modernista que hoy está protegida en su totalidad como monumento histórico.
Harald quitó divisiones y cortinas para disfrutar la vista de su barrio de infancia, obra maestra de la arquitectura modernista que hoy está protegida en su totalidad como monumento histórico. Crédito: Daniel Karp

Desde la terraza más codiciada

Vista desde el hotel 25hours Bikini Berlin del edificio Bikini, construido en los 50 sobre pilotes para dejar pasar el tráfico y la iglesia Memorial del Káiser Guillermo, que se mantiene como ruina para no olvidar los efectos devastadores de la guerra.
Vista desde el hotel 25hours Bikini Berlin del edificio Bikini, construido en los 50 sobre pilotes para dejar pasar el tráfico y la iglesia Memorial del Káiser Guillermo, que se mantiene como ruina para no olvidar los efectos devastadores de la guerra. Crédito: Daniel Karp

-Por tu historia y tu trabajo, conocés Berlín a fondo. ¿Cuál es tu rincón preferido? -El Club de Remo de Berlín, sobre el Kleiner Wannsee, del que soy socio hiperactivo. (Algo que no muchos visitantes saben ni aprovechan es que a media hora de tren, uno ya puede estar en un lago precioso para nadar; hay decenas, no exagero). El edificio es una joya, tan lindo como algunos de los clubes que visité en Tigre a principios de año. Es privado, pero se puede hacer un tour; fíjense acá .

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