Cambios de época: por qué ya no llamarán a Isabel por su histórico apodo
Se trató de un sobrenombre utilizado por sus padres, sus abuelos y su esposo; cómo le dicen sus hijos y sus nietos
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La reina Isabel despidió a su esposo Felipe, duque de Edimburgo, este sábado en el castillo de Windsor. El funeral se realizó una semana después de su muerte, el pasado 9 de abril a los 99 años.
El duque de Edimburgo, que pasó 73 años de su vida casado con la monarca, fue el último miembro de la realeza en llamar a Isabel por su sobrenombre de la infancia: Lilibet. El cariñoso apodo se remonta a la época en la que la reina era demasiado pequeña como para pronunciar su nombre y se llamaba a sí misma así, Lilibet, en lugar de Elizabeth.
Sus padres y sus abuelos enseguida adoptaron el sobrenombre. Una vez, cuenta la edición británica de la revista ¡Hola!, el rey Jorge VI, su padre, dijo: “Lilibet es mi orgullo y Margaret es mi alegría”. Felipe también comenzó a llamarla así apenas la conoció y lo siguió haciendo hasta su muerte. Hoy ya no queda nadie más en la familia real que la llame Lilibet, por lo tanto, el apodo ya no se usará más.
De todas maneras, los hijos, nietos y bisnietos tienen nombres cariñosos para ella. La reina es llamada “mummy” por el príncipe Carlos; los príncipes William y Harry le dicen “granny”; y sus bisnietos la denominan como “gan-gan”.
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