
Chubut refresca el mapa del vino
No había un chardonnay así en el mercado, hasta que Chubut entró en el mapa: con aromas de manzanas verdes y una acidez málica que limpia los dientes, algunos
de los ejemplares que hoy se consiguen de a gotas en las góndolas muy especializadas dan cuenta de una nueva fisonomía para el varietal. Y no solo para él. También en pinot noir asoman vinos singulares.
Eso quedó evidenciado en la última Expo Vinos
de la Patagonia, que tuvo lugar a fines de mayo
en Buenos Aires, donde hubo una modesta mesa de productores chubutenses. Un puñado de vinos con marcas comerciales, cuya refrescante notabilidad dejó a más de un catador sin aliento.
A la fecha, la provincia patagónica cuenta con 27 hectáreas empadronadas en el Instituto Nacional de Vitivinicultura, repartidas en seis viñedos. Uno de ellos pertenece a Sergio Rodríguez, se llama Viñas del Nant y Fall y queda en Trevelin. Celular
en mano, Sergio muestra algunas tomas de la vendimia 2018. La imagen es demoledora: las uvas están envueltas en una coraza de hielo mientras un aspersor riega a todo vapor. "Tenemos un promedio de 30 heladas durante el ciclo productivo", nos dice Rodríguez, "y algunas pueden durar varias horas, con temperaturas de -5 o -7. La única forma de combatirlas es congelando el agua que rociamos formando una suerte de iglú para las uvas," explica.
A 18 kilómetros del límite con Chile y una latitud tan austral como 43°, no resulta raro. Como el suyo, los pocos viñedos de la región están sometidos a fríos duros, tempranos y tardíos, por lo que las variedades que se ajustan son las de ciclo muy corto.
¿Algunos vinos para probar? De Trevelin, los Chardonnay de Casa Yagüe (2017, $600) y Contra Corriente (2017, $560), verdaderamente vibrantes y el Pinot Noir de Viñas de Nant y Fall (2017, $650), de tensión y ligereza; además, Familia Bernardi Pinot Noir (2017, $850), este último en El Bolsón, Río Negro, casi en Chubut. No son los únicos. En Paso de los Leones hay un productor
de chardonnay y en Capitán Sarmiento, Alejandro Bulgheroni cultiva un pinot noir muy atractivo, que aún no tiene línea comercial.





