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Decorar con color

Color y textura. Una diseñadora usó su depto en San Telmo como terreno de exploración

Lucrecia Álvarez
Ana Markarian
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14 de julio de 2019  

Hoy, como anticipo, les mostramos la nota de tapa del especial Living de Color y Textura. Al imaginarlo, enseguida pensamos en la diseñadora Rosa Benedit, quien compartió con nosotros el proceso de inspiración, reflexión, ensayo y éxito detrás de la aparente espontaneidad de su vibrante departamento de San Telmo, donde vive desde 2000 y cuya remodelación el año pasado fue un lógico disparador para un cambio de tono.

Tras la puerta al fondo del living está el cuarto de su hija Violeta. Sobre las mesitas de acrílico, diseño de Patricia Urquiola (Kartell), un juego de café art déco de la feria de San Telmo. "Tendría muchos más. Soy fanática", comparte la dueña de casa.
Tras la puerta al fondo del living está el cuarto de su hija Violeta. Sobre las mesitas de acrílico, diseño de Patricia Urquiola (Kartell), un juego de café art déco de la feria de San Telmo. "Tendría muchos más. Soy fanática", comparte la dueña de casa. Crédito: Pompi Gutnisky

El living tiene una muy estudiada combinación. "Empecé con el rosa de la pared. El primer intento fue con uno que tiraba más al coral. Como el departamento es muy luminoso, de día se veía genial, pero de noche, bajo la luz eléctrica, se ponía naranja. Lo fui bajando para que quedara lindo en todas las circunstancias.

"Primero vino el tono de la pared, que logré después de tres ensayos. De ahí surgió la decisión de que todos los marcos fueran negros; luego, la elección de los tapizados".

La escalera lleva al entrepiso, donde está la habitación de Rosa.
La escalera lleva al entrepiso, donde está la habitación de Rosa. Crédito: Pompi Gutnisky

Tomo mi casa como terreno de exploración. Me doy el gusto de plasmar todas mis ideas y, al vivirlas, ver si funcionan, si consigo espacios armónicos y novedosos. No es solo decoración, es armar hogar
Rosa Benedit

El cuadro "La siesta" está firmado por su hermano, Julián Prebisch, también artista plástico.
El cuadro "La siesta" está firmado por su hermano, Julián Prebisch, también artista plástico. Crédito: Pompi Gutnisky

Como tercer paso, fue dejando retazos de tela sobre los sillones durante varios días, para observar cómo se veían con el paso de las horas. Lo mismo hizo con los almohadones. Porque, qué duda cabe, el color tiene vida propia.

"Jamás compro géneros en tapicerías. A este velour labrado en rosa lo tenía visto desde hace años en una de esas típicas casas de stock, por ejemplo", dice Rosa, profunda conocedora de los textiles por sus años como maquetista en Yves Saint Laurent y vestuarista en París y, en Buenos Aires, al frente de Benedit Bis, la fantástica firma de moda que tuvo con su hermana Juana.

Las bibliotecas de Tecno vienen de la casa de su padre, el gran artista Luis Benedit.
Las bibliotecas de Tecno vienen de la casa de su padre, el gran artista Luis Benedit. Crédito: Pompi Gutnisky

"Esta mesa es un mostrador que conseguí en una antigua tienda de insumos para joyeros que estaba cerrando. Las sillas son de Habitat, París. A los platos de melamina también los compré cuando vivía allá: me gustaron porque tienen un dibujo inspirado en los textiles africanos, que son los que ahora uso para mi nuevo emprendimiento de accesorios para la casa".

Sobre la mesa con tapa de zinc (Habitat), picada vegetariana de @pita.picadasveggie
Sobre la mesa con tapa de zinc (Habitat), picada vegetariana de @pita.picadasveggie Crédito: Pompi Gutnisky

"Para el techo de la cocina, dibujé en paneles de fibrofácil con esmalte sintético, una buena alternativa para los que no se animan al color de lleno. Hice un diseño relacionado con las mayólicas verdes existentes y el amarillo del comedor de la casa de Monet en Giverny"

"Recomiendo este sistema de paneles pintados en caballete [numerados según el lugar que ocuparían entre el dispar espacio entre las vigas y que un carpintero colocó] porque creo que así el color resulta más llevadero, menos invasivo y la posibilidad de motivos es infinita".

En el patio, una mezcla de esculturas su papá y de recuerdos de viajes. "Me gusta la sorpresa que conlleva mezclar objetos y plantas; descubrirlos bajo hojas generosas y exuberantes".
En el patio, una mezcla de esculturas su papá y de recuerdos de viajes. "Me gusta la sorpresa que conlleva mezclar objetos y plantas; descubrirlos bajo hojas generosas y exuberantes". Crédito: Pompi Gutnisky

"En el cuarto de mi hija mayor la pared es en verde y ocre, que quedan divinos vistos en perspectiva con el rosa del living". Y que, por si fuera poco, tiene un cuadro de su abuelo.

Las paredes del cuarto de otra de sus hijas, Emma, están pintadas con pigmento azul que Rosa trajo de un viaje a Chefchaouen, en Marruecos. "El pueblo entero está pintado así. Ellos lo mezclan con cal; yo lo mezclé con látex común".
Las paredes del cuarto de otra de sus hijas, Emma, están pintadas con pigmento azul que Rosa trajo de un viaje a Chefchaouen, en Marruecos. "El pueblo entero está pintado así. Ellos lo mezclan con cal; yo lo mezclé con látex común". Crédito: Pompi Gutnisky

"Me parece fabuloso pintar el techo, una costumbre de siglos que ahora muy pocos practican. Acá, los paneles de fibrofácil tienen fondo blanco, luego látex y luego las ramitas pintadas con una pintura de aluminio"

"Como todo, esto también fue una experiencia para la vida profesional. 'Lo pruebo primero en mi casa', me dije. Me di este y todos los gustos, sin preocuparme. 'Va a quedar bien', pensé. Por ejemplo, a veces nos tiramos con mi hija Emma a charlar mirando el techo y nos transporta; es un placer".

Rosa hizo la arcada del toilette en punta con los albañiles, dibujándola en cartón, y luego pintó la pared con yeso al que le aplicó pigmento.
Rosa hizo la arcada del toilette en punta con los albañiles, dibujándola en cartón, y luego pintó la pared con yeso al que le aplicó pigmento. Crédito: Pompi Gutnisky

La filosofía del color de Rosa Benedit exalta la diversidad cromática. Se nutre del crisol de culturas, la arquitectura, el arte y la naturaleza.

El vestido colgado es un Benedit Bis. La escalera lleva a la terraza.
El vestido colgado es un Benedit Bis. La escalera lleva a la terraza. Crédito: Pompi Gutnisky

"El entrepiso ya estaba cuando llegué. Ahora, con la reforma, lo tomé como mi cuarto. Me encanta la sensación de protección que me transmite. Para mí, es más como una 'alcoba'", se ríe. Lo amobló con una cama antigua comprada en un mercado de pulgas; alfombra plástica (Falabella); y un silloncito rojo, modelo clásico de la firma italiana Poltrona Frau, que también heredó de su padre.

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