
¿Qué se necesita para preparar una de las competencias más exigentes de todos los tiempos? Conocé todo lo que hay alrededor del Irnoman.
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Por Carolina Rossi *
Lanzarse al mar y nadar casi 4 kilómetros en aguas abiertas, salir mareado y correr hasta la bici para subirse a pedalear 180 kilómetros y terminar corriendo una maratón de 42 kilómetros y 195 metros. Todo seguido: eso es un IronMan.
Parece una locura, o algo imposible para un mortal. Pero es deporte, la prueba máxima del triatlón. Y cada vez más personas se animan a ese tremendo desafío que puede llevarles entre 8 y 17 horas, dependiendo del nivel atlético.
¿Qué es lo que mueve a un ser humano a realizar tamaño esfuerzo? ¿A soportar el dolor y el agotamiento físico y mental que puede significar no solo la competencia, sino todo el entrenamiento previo? Tan sólo imaginarlo es cansador, entre 7 y 20 sesiones semanales, meses, años y cientos de miles de kilómetros nadando, pedaleando y corriendo. Sacrificio, dedicación y entrega. Resignar un sinfín de cosas para tener el tiempo y la energía que se necesita para entrenar. Está claro que no cualquiera puede ser triatleta. Además de tiempo hacen falta fuerza, voluntad y también recursos económicos. El equipamiento no es barato y las inscripciones a las carreras tampoco, rondan los U$S 800. Aun así muchos deportistas, tanto profesionales como amateurs, se las ingenian para poder hacerlo. En general el triatleta amateur pertenece a un sector más acomodado de la población, aunque también están quienes destinan todos sus ahorros y tiempo libre a la actividad. Y cuando el sacrificio es grande las satisfacciones lo son más. Completar un Ironman sin dudas haga sentirse a quien lo logra como un súper héroe, y de seguro esa sensación trascienda lo físico y vaya más allá de lo deportivo. Uno bien puede pensar que si fue capaz de algo así, ningún obstáculo en la vida será tan difícil de sortear: el triatlón, como todos los deportes, fortalece el cuerpo, la mente y el espíritu.
MUJERES Y HOMBRES DE HIERRO
Existen varias pruebas de diferentes distancias en el triatlón, este deporte que comprende 3 deportes: natación, atletismo y ciclismo: la prueba madre es el Ironman. Nació como una apuesta entre marines en Hawái y en la actualidad se corre en casi todo el mundo. Ironman es una licencia internacional con una serie de reglamentos, requisitos y normas para que una carrera pueda llevar su nombre. Este año se llevará a cabo por primera vez en nuestro país en su versión completa. Sera el 3 de diciembre en Mar del Plata. Abayuba Rodriguez, director técnico de la prueba, cuenta que traerla a Argentina fue un proceso largo y difícil. Y en lo personal, también un sueño.
Argentina fue sede de dos ediciones del formato “70.30” en Buenos Aires, un IronMan cuya distancia es exactamente la mitad al de la versión Full: 1900 metros de nado, 90 km de bicicleta y 21 km de carrera a pie. La suma de esas tres distancias da 113 km, aproximadamente 70.30 millas, y de ahí el nombre. Ambas ediciones se llevaron a cabo en Nordelta y la convocatoria fue excelente: con cupos agotados a las 48 hs. de abrir inscripciones. Participaron 2250 triatletas.
Rodríguez, además de organizador, es triatleta, entrenador y dirige la escuela argentina de triatlón. Para él, lo mejor del triatlón es que todos, desde el deportista de elite hasta el que compite solo para llegar, tienen que tirarse a la misma agua, subir la misma cuesta, y enfrentar el mismo viento. Eso equipara y humaniza, iguala en la condición previa y general. Está claro que después viene el rendimiento individual de cada uno, pero lo previo genera respeto y empatía. En cuanto a lo negativo de la masificación del deporte, dice: “Eso hizo que se pierda un poco el respeto. La mejor bici o las mejores zapatillas no andan solas, hay que empoderarse, dedicarle tiempo y entender que cruzar la llegada de un IronMan no te convierte en uno. Es la actitud cotidiana, el espíritu y las ganas. En general, el triatleta se cree más que el ciclista, que el nadador y que el runner, pero en realidad es distinto, porque sabe que tiene todo para perder, aunque insiste en ir hacia lo que parece imposible. El triatleta va a conquistarlo y de ahí surgen la fortalezas y quizá las miserias también. He visto de todo: súper profesionales, mujeres, ancianos, ciegos, amputados. Lo que se te ocurra, la diversidad absoluta con una decisión unánime: llegar y cumplir la meta”.
PALABRA DE EXPERTO
El ex triatleta profesional y hoy reconocido entrenador, Ezequiel Morales, es un referente de la disciplina. Llegó a ganar el IronMan de Brasil en 2012 y ostenta 8:12:43 hs como mejor marca personal. Argentino, hoy radicado en Brasil, se destaca como coach y lidera el equipo EZK Team junto a su esposa también coach y triatleta, Soledad Omar. Tiene casi 200 alumnos entre Brasil y el mundo: realizan planificación a distancia para sus entrenados.
“Nada tiene que ver el tiempo en el deporte o el histórico deportivo de cada individuo”, dice Morales, en relación al tiempo necesario de preparación. Hay personas que hacen deportes desde niños y se mantienen en actividad regularmente y eso les va dando una base física, los va fortalece, forma y prepara, aunque no específicamente. Por eso considero que el tiempo mínimo es 100% individual. Yo me mantuve en un proceso donde mis objetivos me guiaron a competir primero en distancias cortas, sprint y estándar, y después en medio Ironman y Ironman. Como mi objetivo principal era clasificar para los Juegos Panamericanos e intentar la clasificación Olímpica, me dediqué muchos años a entrenar para esas distancias. Me inicie en el atletismo a los 14 años, en el triatlón a los 22, y largué mi primer IronMan con 31”.
Respecto de otros factores, agrega “Se necesita paciencia antes de inscribirse, no por ser moda hay que pasar por arriba procesos de preparación que serán la base para una buena planificación. Es necesario trabajar por varias temporadas las distancias más cortas, en las que además de entrenar físicamente tendrán la posibilidad de trabajar los conceptos básicos del triatlón, en las tres disciplinas, en las transiciones, en la rutina diaria de entrenar. Para los que ya están preparados para debutar, deben aprender a disfrutar mucho el proceso. El miedo y la ansiedad se combinan para hacer esa sensación única e irrepetible. Mil y una vez quisiera volver a debutar, vivir esa sensación por vez primera”.
¿CUALQUIERA PUEDE HACERLO?
“Decir que sí sería una respuesta muy amplia”, explica Morales. “Como ejemplo, tengo entre mis alumnos algunos ex obesos que pasaron de 170 kg a 100 kg y luego debutaron. Tengo un señor que debutó en el triatlón con más de 60 años y hoy estamos entrenando su segundo Ironman. Si tenemos paciencia durante el proceso de preparación, 2 años, 4, 7 años, lo que sea necesario, pueden largar y disfrutarlo”.
Respecto del entrenamiento necesario, Ezequiel aclara que todo, también, es relativo.
“La cantidad de sesiones también es individual y depende del nivel y del tiempo disponible. Entre mis atletas amateurs hay quien entrena 2 veces de natación, 3 de corrida, y 3 de ciclismo, como también hay quien entrena 4 de natación, 4 de corrida, y 4 de ciclismo. Si bien el volumen de trabajo y el hecho de constar de 3 disciplinas supone días de más de 1 solo entrenamiento, un atleta que entrena una vez al día también puede concluir un Ironman”, dice.
Ser triatleta es ser distinto, y tienen ventajas y desventajas. “Para mí lo mejor es el estilo de vida”, explica Ezequiel. “Me gusta entrenar, pero el hecho de ser profesional en su momento fue lo máximo, vivir de y para el triatlón, viajar, ser independiente, sentirme libre y sin tener que responder a nadie más que a mis objetivos y sueños. Lo peor es que vivimos de los premios, con muy poco apoyo económico, entonces cada día es levantarse y matar un león para poder seguir, depender de la premiación es vivir bajo la presión de un resultado que te va a permitir pagar el alquiler, viajar y comer”.
* Carolina Rossi es deportista desde siempre. Corredora y entrenadora, capitana del Running Team FILA de Palermo, lleva una vida inquieta: corre, nada, sube montañas y viaja sin parar. Hizo cumbre en el Aconcagua y el Kilimanjaro, cruzó los Andes corriendo y participó en carreras de diversos tipos, incluidas maratones, ultramaratones y triatlones. Ahora, sueña con un IronMan. www.carolinarossi.com.ar






