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El arroz es uno de los alimentos que más se consumen en el mundo y forma parte del almuerzo y las cenas de los hogares. Este cereal contiene varios nutrientes provechosos para el organismo como proteínas, vitaminas, niacina, riboflavina, ácido fólico y tiamina.
No obstante, a algunas personas se les recomendó limitar su consumo o, quizás, por voluntad propia deciden evitarlo en sus comidas diarias, pero sin saber qué alternativas existen para no perder esta importante fuente de nutrientes.
Así las cosas, hay algunas opciones saludables con las cuales sustituir el arroz de la dieta y complementar la alimentación diaria. De todas formas, siempre hay que consultarle al médico antes de sumar nuevos alimentos a la dieta.

Este grano integral es originario de Los Andes y reconocido como un superalimento por los abundantes nutrientes que posee. Contiene proteínas, fibra, vitaminas del complejo B, hierro, magnesio, zinc que pueden promover la salud en general, especialmente en el funcionamiento del sistema inmune y la digestión. Antes de cocinarla, es importante lavarla bien para eliminar una sustancia llamada saponina, que es la que le da un sabor amargo.

La cebada también es un grano integral que contiene altos niveles de nutrientes como por ejemplo fibra, vitaminas del complejo B, magnesio, hierro, minerales y antioxidantes.
Este cereal puede contribuir a mantener una digestión saludable, tener el control del colesterol y ayudar a regular los niveles de azúcar en la sangre.
Antes de prepararla, debés dejarla en remojo una noche antes para eliminar impurezas y suavizarla. Eliminá el agua del remojo y procedé a su cocción.

Esta verdura crucífero se destaca por tener algunos nutrientes como vitamina C, vitamina K, fibra y folato. Sus compuestos antioxidantes pueden ayudar en la reducción de enfermedades crónicas, además es baja en calorías y carbohidratos, por lo que es una buena alternativa para sustituir el arroz.
No obstante, existen algunas contraindicaciones con respecto a su consumo, como por ejemplo que no puede ser ingerido por personas con hipotiroidismo y quienes consumen anticoagulantes.
Incorporar otro tipo de alimentos en la dieta diaria te permitirá no solo disfrutar de otros sabores, sino de evitar la monotonía alimentaria sin comprometer sus objetivos, como el mantener tu peso o la reducción del mismo.
Antes de iniciar con una nueva alimentación, consultá con tu médico o nutricionista para saber qué podés incorporar en la dieta, de acuerdo con tu edad, talla, peso y condición de salud.




