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El té de orégano es una de las infusiones más recomendada por los nutricionistas debido a sus numerosos beneficios para la salud. Esta planta, que pertenece a la familia de las Lamiaceae, no solo es popular en la gastronomía, sino también en la medicina natural. Sin embargo, para aprovechar al máximo sus propiedades, es fundamental saber cuántas tazas consumir al día y en qué momentos es más efectivo.
De acuerdo con la Fundación Española de Nutrición, el orégano es rico en compuestos que favorecen diversas funciones del organismo. Uno de sus principales componentes es la beta-cariofilina, una sustancia con propiedades antiinflamatorias que es eficaz en el tratamiento de la osteoporosis. Además, cuenta con una serie de beneficios adicionales, entre los que se encuentran el efecto carminativo, antioxidante natural, diurético, propiedades antibacterianas y expectorante.



Los grandes beneficios del orégano se deben a su composición química. Cada vez más personas intentan sumarlo a su dieta a través del té, la sopa o como condimento para carnes, verduras y legumbres. Según la Fundación Española de Nutrición, el orégano contiene:
La preparación de una infusión de orégano es simple y rápida. Según el diario español, La Vanguardia, es recomendable seguir adelante los siguientes pasos para obtener un té de buen color, sabor y alcanzar su gran cantidad de propiedades.

En cuanto a la frecuencia de consumo, el canal Aprend’Enfermería sugiere que el horario ideal es cuando uno está en ayunas al comienzo del día y después tomar otra taza por la noche, antes de dormir. De este modo, se maximizan sus efectos digestivos y antioxidantes.
El consumo de orégano aumentó en los últimos años y muchas personas tomaron la costumbre de cosechar sus propias plantas de orégano en huertas urbanas. Pero es importante estudiar cuáles son los mejores meses para su plantación y posterior recolección.

La época ideal para su siembra es durante el otoño o la primavera, ya que su plena floración se da durante el verano. Se recomienda no precipitarse a sacar sus hojas y flores durante su primer florecimiento ya que es cuando se encuentra en su pleno desarrollo. A partir del segundo año pueden hacerse dos recolecciones anuales.



