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El pescado es a menudo recomendado como un alimento con múltiples beneficios para la salud, gracias a su aporte de nutrientes esenciales como los ácidos grasos omega-3, proteínas de alta calidad y una variedad de vitaminas y minerales. Sin embargo, no todos los tipos de pescado dan los mismos beneficios.
Michelle Routhenstein, dietista de Nueva York, explicó a Fox News: “No todos los pescados tienen el mismo perfil nutricional, por lo que elegir las variedades adecuadas puede marcar una gran diferencia para la salud”.
El salmón es ampliamente reconocido por sus beneficios. “Es una de las opciones más saludables gracias a su alto contenido de omega-3, que promueven la salud cardiovascular y cerebral, además de ser una rica fuente de proteínas”, dijo Lauri Wright, nutricionista y profesora asociada de la Universidad del Sur de Florida.

Estudios han demostrado que los omega-3 presentes en el salmón ayudan a reducir el riesgo de enfermedades cardíacas, disminuir la presión arterial y reducir significativamente los niveles de triglicéridos. Además, estos ácidos grasos tienen propiedades antiinflamatorias que benefician a personas con artritis, según Wright.
Las sardinas destacan por su contenido de ácidos grasos omega-3, específicamente EPA y DHA, que contribuyen a la salud del corazón y tienen efectos antiinflamatorios. Michelle Routhenstein también resalta que las sardinas son ricas en calcio, esencial para la salud ósea y el ritmo cardíaco regular. Además, contienen vitamina D y son una opción económica.
Para incorporarlas a la dieta, se pueden consumir sobre una galleta con mostaza, saltearlas con ajo y limón, o incluso sustituir el salmón ahumado en un bagel por sardinas, destaca la experta en el medio.
El fletán es una buena fuente de selenio, un antioxidante que reduce la inflamación y el estrés oxidativo. Según Routhenstein, este pescado también contiene vitamina B6, que favorece el sistema inmunológico y la salud nerviosa.
El pargo rojo es otra excelente opción, ya que es rico en potasio, lo que ayuda a mejorar la presión arterial y la salud de las arterias. También aporta proteínas y vitaminas del complejo B, esenciales para el metabolismo.
El lenguado tiene un bajo contenido de nutrientes clave como omega-3, potasio y magnesio, y un alto nivel de sodio, lo que podría elevar la presión arterial, advierte Routhenstein.
La tilapia cultivada también debería evitarse, ya que puede contener contaminantes, antibióticos y altos niveles de omega-6, que pueden contribuir a la inflamación, según Routhenstein.

El tiburón presenta riesgos debido a su alto contenido de mercurio, una neurotoxina peligrosa, especialmente para mujeres embarazadas y niños. Además, la sobrepesca de tiburones amenaza a su población, según Wright.
Aunque el atún es rico en vitaminas B6 y B12, que benefician la salud inmunológica y nerviosa, tiene un contenido limitado de omega-3 y puede contener niveles altos de mercurio. Por este motivo, Routhenstein sugiere limitar su consumo a una o dos veces por semana.
Para mujeres embarazadas y niños, es aún más importante moderar su ingesta. Wright explica que el atún claro puede ser seguro en porciones pequeñas: no más de dos latas semanales para una mujer promedio y menos de cuatro onzas por semana para un niño pequeño. Sin embargo, el atún blanco debería evitarse completamente en estos grupos de riesgo.



