
Encontrá las guías de servicio con tips de los expertos sobre cómo actuar frente a problemas cotidianos: Adicciones, violencia, abuso, tecnología, depresión, suicidio, apuestas online, bullying, transtornos de la conducta alimentaria y más.

A medida que envejecemos, el cuerpo experimenta una serie de cambios inevitables. La disminución de la masa muscular, el deterioro de la memoria y la mayor propensión a desarrollar enfermedades crónicas son algunos de los desafíos que enfrentan las personas mayores de 60 años. Estos cambios requieren atención, especialmente cuando se trata de la alimentación, ya que lo que comemos puede marcar una gran diferencia en el bienestar general.
Una fruta que se presenta como una gran aliada para los adultos mayores es la frutilla. Este delicioso fruto rojo no solo es fácil de incorporar en la dieta diaria, sino que también está cargado de propiedades que resultan especialmente beneficiosas para quienes ingresan a la tercera edad. Las frutillas destacan por su alto contenido de antioxidantes, vitaminas y minerales, que contribuyen al mantenimiento de la salud del cuerpo y la mente.

Uno de los principales beneficios de las frutillas es su capacidad para proteger la memoria y mejorar la salud cognitiva, según una investigación de la Universidad de Tufts. Gracias a sus altos niveles de antioxidantes, como las antocianinas, estos frutos rojos ayudan a reducir el daño oxidativo en el cerebro y promueven la salud de las células nerviosas. Estos compuestos están relacionados con una mejora en la memoria y la disminución del riesgo de desarrollar enfermedades neurodegenerativas, como el Alzheimer, lo cual es particularmente importante en edades avanzadas.
Las frutillas también son grandes aliadas para la salud cardiovascular, de acuerdo a un estudio publicado en Food Science and Nutrition. Su contenido de potasio contribuye a mantener la presión arterial en niveles saludables, mientras que sus fibras ayudan a reducir el colesterol LDL (el conocido “colesterol malo”). Este equilibrio favorece un corazón sano y reduce el riesgo de enfermedades cardiovasculares, algo que cobra especial relevancia para las personas mayores, quienes suelen ser más vulnerables a problemas relacionados con el corazón.
Además de cuidar el corazón y el cerebro, las frutillas aportan vitamina C, que es crucial para mantener el sistema inmunológico fuerte y prevenir infecciones. A medida que envejecemos, nuestro sistema inmune tiende a debilitarse, por lo que una dosis extra de vitamina C puede marcar la diferencia. También poseen propiedades antiinflamatorias que ayudan a aliviar el dolor articular, algo común en la vejez.

Además de consumirlas solas, las frutillas se pueden incorporar en la dieta diaria de diversas maneras: en licuados o batidos para un toque refrescante y antioxidante, con yogures para un desayuno lleno de vitamina C, o en ensaladas de frutas para sumar dulzura natural y textura. También son excelentes en postres saludables, como gelatinas caseras, o combinadas con avena, y al incluirlas por la mañana proporcionan un desayuno equilibrado que favorece la digestión y aporta energía sostenida. Incluso se pueden utilizar como topping para panqueques o waffles.
En Argentina, la temporada óptima para consumir frutillas frescas se extiende desde finales de agosto hasta diciembre. Durante estos meses, estos frutos alcanzan su punto máximo de sabor y frescura. Fuera de este periodo, es posible acceder a frutillas congeladas, las cuales conservan gran parte de sus nutrientes. Estas se encuentran disponibles en supermercados y tiendas especializadas durante todo el año, y ofrecen una alternativa práctica para quienes desean disfrutar de sus beneficios independientemente de la estación.
Aunque las frutillas son seguras y beneficiosas para la mayoría de las personas, hay algunas excepciones que deben considerarse. Algunas personas pueden tener alergia a las frutillas, lo que puede desencadenar síntomas como picazón, urticaria o incluso reacciones más graves. Además, debido a su contenido de ácido oxálico, quienes padecen de problemas renales graves deben consultar a su médico antes de incorporar esta fruta en su dieta, ya que podría aumentar el riesgo de cálculos renales.

Si bien comer frutas hace bien a la salud de las personas mayores, de acuerdo al Centro de Control de Enfermedades de la República de China compartió algunas consideraciones sobre las frutas a consumir.


