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En las relaciones sociales, existen personas que prefieren evitar a toda costa el conflicto y, para ello, en la mayoría de las ocasiones eligen distanciarse o callar. Así, se ahorran exponer sus sentimientos más profundos y su opinión sobre esa situación incómoda. Lo cierto es que, desde la psicología, los expertos en salud mental aseguran que no siempre es mejor abstenerse a responder, ya que esto puede tener un efecto negativo a largo plazo en todo el organismo. Descubrí qué significa y por qué sucede.
El ser humano es un sujeto sociable que depende de la comunicación con un otro para sobrevivir. Ya sea en sus aspectos buenos o malos, necesita de la interacción para poder mantenerse estable en su entorno. No obstante, hay quienes, frente a ciertos hechos en esa conexión verbal, optan por el silencio, reprimiendo su punto de vista ante una diferencia con un familiar, un amigo o un compañero de trabajo. El foco está en que temen la confrontación directa, según los especialistas.

Margarita Tartakovsky, experta y divulgadora de salud mental, explicó en un artículo publicado en PsychCentral que no está bien asentir y decir que “sí” en un acto de fingimiento constante para evitar que se rompa el diálogo ameno con el otro. Para muchas personas, es más fácil tragarse la tristeza y la frustración, e insistir en que “todo está bien”.
Esta conducta parece aliviar momentáneamente la situación de conflicto, donde la incomodidad y la ansiedad de continuar con una charla tensa podrían conducir a un escenario desfavorable y desgastante para el vínculo. También puede aparecer la sensación de haber perdido el control de ese intercambio verbal, o el temor de causar una impresión de decepción en el otro.
Sin embargo, la experta señaló que, a largo plazo, esa actitud de callar todo lo que creemos justo decir en una discusión puede traer aparejados problemas aún mayores para nuestra salud.

Al evitar el conflicto, “nos cercenamos”, lo que provoca un sufrimiento innecesario que impacta en aspectos como la autoestima. Claro que, si de chico aprendiste que la confrontación es sinónimo de violencia y agresión, es muy probable que dejes pasar cualquier discusión con tu amigo, pareja o familiar, con tal de no revivir situaciones del pasado que podrían causar más daño.
Por naturaleza, también hay personas que se sienten cómodas en vínculos de paz y armonía, donde prima la estabilidad emocional. De esta forma, se alejan de experiencias perturbadoras para no desestabilizar su propia autoestima.

Sea cual fuere la razón, en esas situaciones se activan mecanismos de alerta, ya que el cerebro interpreta que está frente a un peligro, con base en experiencias pasadas. Esto genera ansiedad, estrés, angustia, desvalorización, inseguridad y una renuncia constante a las propias necesidades. Le damos a entender al otro que nuestra voz no importa.
La experta aclara que, en ciertos casos, evitar hablar está bien, especialmente cuando reconocemos que cometimos un error. No obstante, en situaciones donde sí es necesario dar una respuesta, ofrece algunos consejos a tener en cuenta:
Y recordá que, ante cualquier duda, antes de aplicar las herramientas brindadas, consultes con un psicólogo de confianza, que pueda asesorarte y brindarte una opinión particular acerca de tu situación.



