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La cebolla es un alimento que se encuentra comúnmente en la dieta diaria. Si bien algunas personas detestan su sabor fuerte y ligeramente picante, otras son amantes de sus distintas combinaciones. Se trata de un ingrediente que no solo se puede emplear en el día a día en diferentes formas, sino que oculta una serie de beneficios que potencian la salud, específicamente la renal.
Esta planta es originaria de Asia y contiene una serie de beneficios para la mente y el cuerpo humano. La cebolla presenta compuestos como los fenólicos, las saponinas, las agliconas, los cepaenos, los flavonoides o los organosulfuros, que potencian efectos antiinflamatorios, antioxidantes e inmunomoduladores en el organismo.

La cebolla es un ingrediente de fácil acceso que se encuentra en cualquier verdulería o supermercado, a un precio accesible, y que se emplea en múltiples recetas, desde las ensaladas hasta las cremas o las infusiones. Te contamos cuáles son los principales beneficios de consumir diariamente esta planta.
Para aquellas personas que no sean tan amantes del sabor de la cebolla porque les parece demasiado fuerte, una muy buena opción para reducir su intensidad es prepararla en forma de té. Esta infusión ayudará a disminuir los síntomas de las afecciones respiratorias, desde un resfriado simple hasta bronquitis o sinusitis.
El principal inconveniente que se presenta a la hora de preparar recetas con cebolla es el lagrimeo que esta planta provoca al cortarla. Un truco para reducir este efecto que provocan los componentes de este ingrediente se difundió en las redes sociales y es muy sencillo.
El lagrimeo se produce debido a que la cebolla contiene azufre y enzimas que, al mezclarse, generan sulfato de alilo. Este compuesto se asemeja al efecto del gas lacrimógeno que, cuando se eleva y la persona que está cocinando lo respira o entra en contacto con los ojos, desatan las lágrimas.

El truco consiste en dejar la cebolla que vamos a preparar previamente en el freezer, durante 15 o 30 minutos, en función de su tamaño. Posteriormente, se deberá emplear un cuchillo muy afilado para cortarla, al instante de sacarla de la heladera. Y es que, cuanto más fino sea el corte, menos reacciones enzimáticas producirá. En tanto, las cebollas blancas, dulces y moradas generan menos lágrimas que las amarillas.




