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Historias inspiradoras

De chica le decían "jirafa", superó el complejo y creó una empresa de imagen personal y estilo

Daniela Chueke Perles
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12 de abril de 2019  • 00:55

July Latorre es una de las instagrammers del mundo de la moda real que viene creciendo en forma orgánica y sostenida en las redes. En su adolescencia, la pasó realmente mal con las cargadas de sus compañeros. Además no se veía bonita y quería cambiar su imagen para que la aceptaran. De adulta y ya profesional se dio cuenta de que esta experiencia le enseñó a empatizar con los demás.

Hoy asegura que puede entender cómo se siente una persona cuando no está a gusto con su imagen y a las mujeres (y hombres y chicas adolescentes) que le piden consejos por Instagram o llegan a su consultora de imagen y estilo, les ofrece algo más que una recomendación acerca de su ropa.

Ella es, ante todo, alguien que aprendió a mirar a los ojos y reconocer qué necesidades encierra la preocupación por la imagen propia. Con su empatía y buenas ideas transmite mejor que nadie la importancia de quererse a sí mismo. Ella lo aprendió a la fuerza, con bastante sufrimiento, pero consiguió sacar provecho de sus "defectos". En su caso el de su altura "extrema" sin tener las condiciones que en el mercado se consideraban necesarias para convertirse en modelo allá por los años 90 cuando solo triunfaban las altas pero también muy flacas y con rasgos faciales considerados perfectos. Era la época de Claudia Schiffer, Valeria Mazza y Kate Moss. Imposible llegar a ese ideal.

Crédito: Gentileza

Entonces... ¿Qué hace una chica que ama la moda, la ropa y que se siente bella, cuando el mundo le devuelve otra mirada? Porque para una adolescente sus amigos, sus compañeros de la escuela son "el mundo".

De nada valía que su madre le dijera que era hermosa y a vistiera de punta en blanco ni que su padre actor y modelo publicitario le transmitiera los secretos mejor guardados del estilo. Ella escuchaba las cargadas de sus compañeros y llegaba a casa y se largaba a llorar. "Jirafa", "Torre" le decían y ella se enojaba por el apellido que le "habían puesto".

Sus padres supieron acompañar las malas épocas y jamás agrandaron el problema del bullying. Tal vez porque entonces no se conocía el término o porque sabían que su hija era capaz, con su determinación y sus cualidades, de afrontar cualquier desafío. Después de todo, si no era dueña de una belleza encandilante, sabían que July sí poseía una belleza propia y que además era una de las más inteligentes del colegio. Oportunidades de hacer algo bueno con su vida no le iban a faltar. Padres como esos son el mejor antídoto para la baja autoestima de cualquier adolescente y hoy ella lo reconoce y agradece.

Pero lo que definitivamente cree que la marcó fueron esos momentos en que su papá le enseñaba a lustrar el calzado, ordenar la ropa, a combinar prendas y colores y sobre todo a adorar la pulcritud. "El se mandaba a hacer sus trajes a medida en las mejores sastrerías de Buenos aires y era obsesivo de ponerle pomada da los zapatos", evoca July. "Había como una simbiosis entre mis padres que me transmitieron las ganas de querer vivir de esto y profesionalizarlo".

Contemos entonces, que su mamá, igualita a Brigitte Bardot, según July recuerda que era de joven, le enseñó a jugar con la cámara, con la moda, a sentirse linda y amada.

Pero cuando tuvo que elegir una carrera universitaria se anotó en medicina. Tenía una fuerte vocación de ayudar, de arreglar cuerpos, almas, reparar heridas, toda clase de ellas. Acaso porque la suya todavía estaba un poco abierta. Pero al poco tiempo se dio cuenta de que su camino no era por ahí. Entonces ingresó en una universidad privada a estudiar una licenciatura en Relaciones Públicas, su título de grado, con el que se fue a México a trabajar a una gran empresa, en la que creció profesionalmente. Pero todavía faltaba la parte de ayudar a los demás.

Regresó a Argentina y en 2008 escuchó hablar de una carrera corta que empezaba a difundirse en el país. Se había creado una escuela de arte en el polo cool de Palermo. Espacio Buenos Aires ofrecía una formación técnica en áreas creativas y artísticas, entre ellas la de Asesora de Imagen. Se recibió en 2009 y ... "Ahí empezó todo", afirma y su rostro se ilumina como si se transportara a ese día en que recibió el diploma y visualizó un campo fértil para desplegar todas las ideas e ilusiones que anotaba puntillosamente en su libreta "especial" mientras estudiaba.

Crédito: Gentilez

No dejó escapar la ilusión como canta su tocaya, Julieta Venegas. La atrapó, la puso en marcha y con su carácter auténtico logró crear una marca propia. Construyendo Estilo es un proyecto que fue mutando y evolucionando con el tiempo.

"En 2010 lanzo mi consultora con una misión muy clara: me dije a mí misma 'tengo que ayudar a las mujeres a que puedan convertir su debilidad en fortaleza' como pude lograr yo misma", evoca Juieta "Ese es mi lema; todas las mujeres son lindas y algunas simplemente no saben cómo hacer para que el mundo las vea lindas. Yo estoy convencida de que todo radica en la seguridad en sí mismas. Parece un cliché, pero es así. No hay forma de transmitir belleza si vos no la podés ver", destaca.

Así, de empezar por brindar asesorías de orden del vestidor, vestuario para personas famosas y empresarios, armar looks de fiesta para madrinas y novias, pasó a incorporar servicios y, algo que viene de la mano de Instagram, a convertirse en "influencer". Sus 14 mil seguidoras se inspiran en sus looks del día (#LOTD o Look of the Day), reseñas de productos de belleza y sus consejos para descubrir el propio estilo.

También se convirtió en docente universitaria en la carrera de Moda de la Universidad de Palermo, donde además de desarrollar la currícula académica, en sus clases aprovecha para motivar a los alumnos a quererse más, ganar confianza en sus decisiones y aprender a construir su propio estilo.

Los consejos de July Latorre para construir tu estilo

July Latorre: "Con la imagen comunicamos contamos nuestros sueños nuestros proyectos, adonde queremos llegar".
July Latorre: "Con la imagen comunicamos contamos nuestros sueños nuestros proyectos, adonde queremos llegar". Crédito: Gentileza

Tiempo. El estilo propio es una construcción a través del tiempo. Es un proceso que te puede llevar un año, dos años.

Conocerte. Con el tiempo aprendés a conocerte, a ver cuál es tu estilo y a pulirlo.

Madurar. Todas a una determinada edad tenemos un estilo pero no todas lo tienen trabajado y ni siquiera lo conocen. Muchas veces me dicen "no se qué estilo tengo". Ahí empezamos a trabajar. ¿Qué te gusta?, ¿Cuando salís que es lo que siempre te ponés? ¿A qué lugares vas habitualmente? ¿Cómo definís tu carácter, tus sueños, tu personalidad? ¿Se refleja en tu imagen o sentís que no tiene nada que ver cómo te mostrás con cómo te sentís por dentro?

Cuidado de la piel y el pelo. También el estilo se basa en tus rutinas de belleza, el cuidado que das a tu rostro, a tu pelo, el corte de cabello que usás, las manos.Todos esos detalles cómo te reflejan? ¿Cuánto tiempo y presupuesto le vas a dedicar a estos cuidados? Con rutinas básicas y simples podés estar muy bien, pero es necesario prestarle un mínimo de atención.

5 tips para armar tu vestuario

1. Salí de compras a tu propio armario. Revisa tu placard o tu vestidor. Qué prendas tenés que podés seguir usando, cuáles no usas hace mil y cuáles ya no van más. Dejá las que te representan en este momento de tu vida.

2. No tengas miedo a probarte la ropa. Cuando salis a comprar probate la ropa para descubrir y conocer tu propio cuerpo. Cuando las acompaño de compras me pasa mucho que me dicen "¡No puedo creer que esto me quede bien!".

3. Jugá con los colores. Probate distintas gamas de un mismo color, un amarillo suave o uno estridente, un rojo pálido o uno furioso. Probarte es la mejor herramienta para descubrir cómo reacciona tu tono de piel ante cada uno de esos colores.

4. Antes de comprarte un par de zapatos, caminalo. Bastante mientras estás en la tienda. Y probate varios. Tiene que quedarte muy cómodo en el momento en que te lo llevás. Los vendedores tienen que tenernos paciencia porque comprar un zapato es una inversión. No lo hagas a las apuradas porque después llegás a tu casa, al prime uso ves que te duelen los pies y no te lo volvés a poner.

5. Reciclaje y sustentabilidad son la tendencia hoy. No tires por tirar. A veces tenés joyas en el placard y no te das cuenta de eso. Fijate si podés reutilizar alguna prenda que está en muy buen estado. ¡Yo lo hice con una camisa de mi marido y estoy feliz!

Responde tus peguntas en su IG: @julylatorre

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