
De puño y letra
Escribir cartas con una pluma, la cultura que defiende una marca legendaria y actual
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Hace dos años, cuando muchas marcas de lujo comenzaban a retirarse de la Avenida Alvear, Montblanc instalaba su Flag Ship, un mega local de 180 m2, a pocos metros del Alvear Palace Hotel, cuatro veces el tamaño del que funcionó en la esquina de Quintana y Ayacucho durante doce años. Y como si fuera poco, ese mismo año inauguró otro local en Unicenter. La marca alemana asociada hace más de 100 años a la excelencia en elementos de escritura vio oportunidades donde otros vieron trabas de toda clase. "Es triste que las marcas internacionales se retiren, pero es cierto que así nosotros tenemos menos competencia", reconoce Sönke Tornieporth, vicepresidente de Montblanc para América latina en una de sus tantas visitas a Buenos Aires.
Los metros ganados en la nueva tienda dieron lugar al arribo de todas las familias de productos. "Si bien Montblanc nació con los elementos de escritura, en la actualidad, más del 50 por ciento de los productos está conformado por cueros y relojes." En cuanto a las mujeres, cada vez tienen más propuestas que acompañan su estilo de vida, desde aros hasta plumas que son una exclusividad, como la de color púrpura con brillantes que rinde homenaje a la princesa Grace Kelly.
Sobre escritura, todavía hay mucho por decir. Según Tornieporth, en ese rubro también se quedaron solos. Esta vez se lamenta. "Marcas antiguas están ausentes en este rubro. Nosotros tratamos de apoyar no sólo la categoría, sino también el arte de escribir."

¿Y qué significa escribir con una pluma en el escritorio? "Hoy los jóvenes usan mucho las redes sociales, pero eso es comunicación solamente, mientras que en una carta escrita a mano la expresión es distinta –continúa–. Dedicar tiempo involucra respeto hacia quien recibe el mensaje. Tengo un hijo estudiando hace un año en Canadá al que, si bien usamos mucho Skype, le mando cartas por escrito. Me tomo tiempo para redactar una carta personal y expresar en otras palabras lo que quiero decir. Él también nos responde de la misma manera. Por otra parte, hay hombres que suelen llevar la pluma por fuera del saco, como símbolo de estatus, y otros que la usan para firmar contratos, como un acto de poder."
Tornieporth, en cambio, la lleva en el bolsillo interior, como un sentimiento. Usa pluma fuente, nunca un bolígrafo, y con mucha intención, porque se expresa –cuenta– con el color de la tinta: "hay verdes, azules, colorado, chocolate, también con aroma a rosas".






