Llega diciembre y aparece la pregunta de todos los años: ¿Dónde festejamos? Un restaurante nos da la posibilidad de comer bien y no tener que pensar en nada más. Aquí, cuatro opciones para brindar sin necesidad de levantar la mesa.
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Por Eleonora Biaiñ / Fotos de Sebastián Pani
Llega el día en que ninguno de los invitados quiere hacer las compras, mancharse el delantal ni transpirar en la cocina. ¿Y si nadie quiere lavar los platos? Festejar la Navidad o el Año Nuevo fuera de casa –o salir a tomar algo después– puede ser, además de un buen plan, la solución a toda discusión. Hoteles, restaurantes y bares suelen ofrecer un menú fijo para brindar en un contexto íntimo o multitudinario. Aquí, cuatro lugares que abren sus puertas para terminar el año como es debido.
<b>ALDO’S</b>
El 31 de diciembre, sobre la barra de madera laqueada color hueso, habrá 40 botellas de vino argentino: malbec de diferentes regiones, rosados, blancos, diversos cortes. “Los clientes pueden probar y servirse ellos mismos; lo llamamos buffet de vinos”, explica Aldo Graziani, dueño de Aldo’s.

La pasión por el vino de este sommelier encuentra expresión en este restaurante que prioriza el acceso a casi 600 etiquetas a precio de vinoteca. Además de comprar una botella para beber en casa, Aldo’s realiza degustaciones semanales con diferentes bodegas o enólogos. Y su cocina está a la altura, mérito del chef Maximiliano Matsumoto. Después de trabajar con Germán Martitegui por 12 años y de un breve paso por el Faena Hotel, lleva dos años al mando de los fuegos.
El menú para despedir el año consta de seis pasos: burrata y tomates orgánicos; pulpo, ajo blanco de nueces, pickles de uvas frescas; pollo bebé, emulsión de papa y limón, con zanahorias; ciervo ahumado, manzanas verdes, remolachas orgánicas. Los postres vienen en cantidad, pero son para degustar de a dos: volcán de chocolate, duraznos asados, sablée de pistachos y queso pecorino, un lemon pie de autor y turrón helado.

“Son platos en los que cuidamos el producto y los sabores. El inicio es fresco, un plato de colores navideños. La opción del pollo es una alternativa al pavo, que en general se come en los países del norte; y la elección del ciervo es contraestacional, pensando en los extranjeros que vienen a comer”, describe el cocinero.
La mesa dulce tiene frutos secos y chocolates, stollen, panettone, avellanas garrapiñadas y trufas de chocolate ($1.600 por persona, incluye vino, agua y café).
Antes de las 12, los mozos pasan por las mesas repartiendo cotillón y sirviendo espumante. Si hasta esa hora se escuchó jazz de todas las épocas, luego de la cuenta regresiva a coro, aparecen el funk, el soul y el disco. Los clientes extranjeros, en general, son los que inauguran una improvisada pista de baile en el salón. No abre el 24 de diciembre, solo el 31.
Moreno 372, Centro.
4334-2380.
Domingo a jueves, de 12 a 24; viernes de 12 a 1; sábado de 19 a 1.
<b>LA PECORA NERA</b>
Los preparativos para las cenas de fin de año que prepara Daniel Hansen, chef del restaurante, comienzan con un mes de anticipación, cuando elabora las tortas galesas. “Son un clásico en mi familia jujeña y las comemos para reemplazar el pan dulce. Los últimos días de diciembre, mis hermanas y mi mamá en Jujuy, y yo en Buenos Aires, cocinamos en simultáneo para las celebraciones. Como compartimos algunas recetas, las llamo para chequear detalles”.

En La Pecora Nera, Hansen interpreta sabores italianos que se reflejan en los menús de Navidad y Año Nuevo. La propuesta es de cinco pasos, más appetizers y sorbets, hasta llegar al brindis. Algunos de estos platos son langostinos marinados, espárragos gratinados, yogur de limas y caviar; endivias al gratén, queso pecorino y lomo ahumado; alcaucil relleno, carpaccio de piñas y nogada, capeletti de centolla fueguina; canelones también de centolla, crema de chardonnay y habas; lomo relleno de portobellos, mollejas y queso Brie; pechuguitas de pollo rellenas con mousse de espárragos y jamón crudo y unos deliciosos papines estrellados.
El final dulce, antes de la torta galesa, serán el babà napolitano en almíbar de ron y castañas, con vivos de pomelo rosado y el spumone de moras y mascarpone con semifreddo de chocolate y avellanas ($2.500 el cubierto). Estos sabores llegarán a la mesa de mantel blanco, decorada con pétalos de rosas (y copas con uvas en la cena del 31 de diciembre). “La idea es que sea una fiesta gastronómica para los clientes y también para mí y mi equipo. Para esas noches no cocinamos ningún plato que esté en la carta”.
El lugar tiene capacidad para 60 personas, en mesas distribuidas en dos salones, en un ambiente íntimo y cuidado. “Esas noches bajamos aún más la música y prestamos un servicio sutil para que el comensal disfrute de manera especial en su mesa”, dice Hansen.
Ayacucho 1785, Recoleta.
4804-2000.
Domingo a viernes, de 12.30 a 15.30 y de 19.30 a 24. Sábado de 19.30 a 24.
<b>FERVOR</b>
Fervor es la opción indicada para quienes buscan un menú carnívoro tradicional. Se trata de una parrilla superelegante que acaba de inaugurar una terraza moderna, de estilo industrial, con un techo vidriado que se abrirá por primera vez este verano. Para las fiestas, los turistas suelen ser mayoría, aunque los vecinos del barrio se interesan cada vez más por la propuesta.

El menú no está definido pero puede incluir chorizos, empanadas santiagueñas al horno de barro y ensalada de chipirones, rúcula, cebolla y tomates cherry. Como plato principal, habrá que elegir entre bife de chorizo, salmón rosado y brochette de mariscos con una buena variedad de acompañamientos. De postre, volcán de chocolate, volcán de naranja, flan con almendrado de dulce de leche y helados de frutas de estación (con bebidas sin alcohol, vinos, espumantes, café y petit fours: Navidad $2.300, Año Nuevo $3.350).
Las carnes son el fuerte: Fervor usa novillo pesado, producto de exportación. Algunos cortes se maduran hasta 21 días, como el bife con hueso y el vacío. El asado pasa en la cámara –entre cero y dos grados– alrededor de una semana. Los chorizos son caseros y se elaboran con papada de cerdo, sin conservantes ni aditivos. El pescado es de Mar del Plata y los mariscos de la Patagonia completan la oferta, que pasa por la parrilla al carbón que no está a la vista.
Durante la cena de Navidad suele haber música en vivo; en la noche de fin de año, el clima es más festivo, con baile y cotillón.
Posadas 1519, Retiro.
4804-4944.
Todos los días, de 12 a 16 y de 20 a 24.
<b>ÜNDER</b>
El rostro asombrado de Mirtha Legrand mira hacia la barra desde un mural en blanco y negro. Detrás, algunas botellas de colores iluminan parte del bar. En el piso de arriba, Aramburu Bis, un bistró casual comandado por Gonzalo Aramburu. Abajo, Ünder: el bar recién inaugurado donde serán invitados a brindar los comensales del bistró y de Aramburu, su restaurante central, puesto 26 entre los mejores 50 según el Latin American 50 Best. Además, después de las 12, Ünder recibirá a quienes tengan ganas de beber un buen cóctel.

Mientras busca su sintonía final, el bar presenta una carta corta e intensa de cócteles de autor. A pedido se hacen clásicos, modernos y, si se llega sin nada en la cabeza, el bartender sabrá interpretar las necesidades de los visitantes. Podés pedir un Brown Julep (Cynar, licor de café, pomelo, limón, almíbar y menta, $80), un Cherry Collins (vodka, Cherry Brandy, limón almíbar y soda, $90) o un Mr. Funk (escocés, Aperol, absenta, limón y almíbar, $100). Hay cerveza tirada y, para los festejos de fin de año, se prevé también la oferta de espumantes.
En Ünder, una barra de mármol claro con lámparas art déco dominan la escena que continúa el estilo rústico de Aramburu Bis. Allí se combina metal con cemento, intervenciones con murales, grafitis y alfombras.

Desde hace seis años el equipo de Gonzalo Aramburu recibe en sus restaurantes a turistas, clientes frecuentes y vecinos para estas fechas con menús que sintonizan con las propuestas habituales. En Aramburu, se respeta la experiencia habitual de 17 pasos, con el cambio en alguno de los vinos y el agregado de un producto seleccionado para la ocasión, como ostras frescas (Navidad $3.000, Año Nuevo $3.500). En Aramburu Bis, en cambio, hay un menú de ocho instancias ($1.500 y $1.800, según la fecha).
Después de las 12, chef y clientes bailarán en Ünder y brindarán con los amigos que se acerquen a seguir el festejo. Cerveza y cócteles bajo el embrujo del DJ invitado.
Humberto Primo 1207, Monserrat.
4304-5697.
Martes a sábado, de 18 a 2.
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