
El cine joven aprende a nadar
A cuatro años de su rodaje y después de exhibirse en innumerables festivales y encuentros, llega a los cines locales la opera prima de Diego Kaplan, ¿Sabés nadar?, un film generacional que apuesta a subirse al éxito de taquilla con que debutaron Un oso rojo y El bonaerense, otras dos películas de nuevos realizadores
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La clásica y trasnochada frase de "hagamos una película", de la boca de Juan Cruz Bordeu a un Diego Kaplan que fantaseaba con su primer largometraje fue sólo el comienzo de ¿Sabés nadar?
Antológica, o no, la ópera prima de Kaplan hizo de sus anécdotas un culto en sí mismo. Anécdotas que se repiten una y otra vez desde hace cuatro años, y que recuerdan los intensos 14 días de rodaje en una Mar del Plata fuera de temporada. "Es tan caprichosa -dice Bordeu al definir la historia del film que no sólo protagonizó, sino que también produjo-. No la estoy poniendo en un lugar mítico, pero es una película que se resiste a ser estrenada."
No es un film maldito, pero luego de mostrarse en Londres, Estados Unidos, Biarritz y de presentarse en los festivales de Huelva y en la primera edición del Festival de Cine Independiente de Buenos Aires, donde compitió por el premio mayor (la otra Argentina fue Mundo grúa ), sencillamente desapareció. "Más bien tomó vida propia", explica Kaplan sobre su comedia veraniega de invierno, en la que no se termina por definir el género (¿Un comedrama?).Lo cierto es que ¿Sabés nadar? se estrena finalmente el jueves próximo, tras haber hecho frente a decenas de conflictos y problemas legales. "Esta vez, parece que sí. °Sí!", grita Bordeu, convencido de que ya no habrá una vuelta atrás.
Con un dream team (así le define Bordeu al elenco, que incluye a Leticia Bredice, Damián Dreizik, Iván González, Antonio Birabent, Mariana Briski, Rita Cortese y la yapa de Graciela Borges y Rolo Puente), que hoy tiene más vigencia que entonces, ¿Sabés nadar? no teme enfrentar al tiempo, ese que del 97 a esta parte dio pruebas de un cambio intenso en el cine argentino. "No estoy seguro de que si la hubiésemos estrenado en su momento, hubiese funcionado -reflexiona Kaplan-. Hoy me da la sensación que el público tiene mucho más cine encima, está más educado. La percepción puede ser otra." Para Bredice: decir eso es un prejuicio sobre el espectador. "No estamos hablando de una moda, de algo pasajero, sino de cine -asegura-. Si a El Bonaerense o a Un oso rojo las pasás dentro de unos años te van a producir lo mismo que ahora. Y con ¿Sabés nadar? es lo mismo", asegura, al comparar con dos éxitos de taquilla de films jóvenes del cine nacional (ver recuadro).
La aventura de juntar amigos, unos pesos, de contar con el apoyo del grueso de la comunidad surfer (convencidos de que iban a filmar Punto límite II), de jugarse las últimas monedas en el Casino (una partida de Black Jack que transformó los últimos $ 100 en $ 700) y de perder adrede (6-1) con el equipo de Hombre de mar (una de las tantas novelas con Gabriel Corrado) sólo para conseguir por medio de la lástima un generador de luz artificial, dio luz verde a esa historia que tiene a Facundo (Bordeu) como punta del ovillo. Un desengaño romántico, una charla con mamá (guiño cómplice entre Graciela Borges y Juan Cruz en un taxi) y un único destino: Mar del Plata en invierno. Allí está Dolores (Bredice), una moza y profesora de step que vuelve a despertar las obsesiones de Facundo, ahora en su papel de falso director de cine. También está él, un surfista (Dreizik) con el que Dolores piensa casarse y viajar a Camboriú. En el medio, todos lo demás: amigos, hermanas, madres y el tenedor libre, ése en el que se escucha el lamento en chino de Mar del Plata, por qué justo vine a parar a Mar del Plata.
Convencido de que hasta que no la estrenara no iba a hacer otra película, Kaplan esperó pacientemente -aunque las chances de cumplir con la promesa que le hizo a los siete años a su mamá de ganar un Oscar se acortaran- el fin del ciclo. "Siempre lo pensé así y después de hacer tele, me dediqué a la publicidad (en julio de 2000 creó la productora Wasabi Films) e increíblemente estreno ¿Sabés...? y en enero empiezo a filmar en Brasil una producción de TNT para el cine."
Tener una película guardada en un cajón por tanto tiempo no es fácil, y después de años de broncas y de esperas todos están más relajados. "El otro día entendí que todo el dolor que Diego sentía por el frustrado estreno, en los comerciales encontraba su consuelo -reflexiona Bordeu-, en esos pequeños estrenos semanales que equilibran el karma de tenerla en un cajón."
Lejos de las improvisaciones, ¿Sabés nadar? se valió de personajes construidos (el guión pertenece a Constanza Novick) donde nada está librado al azar. "Seguramente Juan Cruz está lleno de tics de Facundo, pero eso nada tiene que ver con las improvisaciones o las que lo parecen, pautadas o dirigidas. El otro día escuchaba una charla del Actors Studio en la que Willem Dafoe decía que la verdadera libertad de los actores la marcan los límites. Y sinceramente, es placentero ser dirigido."
Gillespi haciendo personal el sonido Medeski, Martin & Wood, Calamaro devenido en Gloria Gaynor en el clásico I will survive y dos clásicos de Daniel Melero, No dejés que llueva y Suavemente, acompañan cada momento de esta historia filmada brutalmente (tal como le gusta decir a Kaplan) en 16 mm y ampliada a 35mm, que se estrenará en seis salas y promete, según palabras del fan número 1, Sebastián De Caro (director de cine y coequiper de Andy Kusnetzoff en Perros de la calle, por La Metro) una película generacional, "Como una de John Hughes, destroyer, triste o alegre, según el día que usted la vea."
Un mundo de sensaciones multiplicado por tres
- El estreno de ¿Sabés nadar? la retuvo un tiempo más en Buenos Aires. La semana próxima Leticia Bredice ( Cenizas del paraíso) vuelve a armar las valijas rumbo a Madrid. "Allí me espera Martín Cuevas para rodar Las flaquezas del bolchevique -anticipa-. En España están enloquecidos con nuestra producciones, les interesa muchísimo saber qué es lo que está pasando en nuestro cine." Con la agenda armada para el verano, tiene previsto filmar con Daniel Barone y Héctor Olivera, que vuelve con Juancito; Leticia también espera el estreno de En la ciudad sin límites, la co-producción España-Francia que dirigió Antonio Hernández. "Sólo me queda pensar qué ropa me voy a poner en cada estreno."
- Por años, Diego Kaplan (33) fue uno de los directores de video clips-con más de 40 en su haber- más celebrado del medio local. Fue el encargado de meter a Los Visitantes en El planeta de los simios, en Bip bap um dera y de transformar a Daniel Melero en Frankenstein en Quiero estar entre tus cosas. Pero Flaca, el video con Andrés Calamaro, es con el que mantiene una relación más íntima. La cámara Doble 8 con la que El Salmón juega durante todo el clip, fue con la que Kaplan empezó a filmar. Fue después de ver ET, de Steven Spielberg ( en ¿Sabés nadar? hay un divertido homenaje) que Kaplan decidió ser director de cine. En la TV irrumpió en Canal 9, allá por el 98, con un programa considerado hoy de culto, Son o se hacen y le puso colmillos a Andrés Calvo en la miniserie Drácula. En julio de 2000 formó Wasabi Films, una de las productoras de publicidad más premiadas en los últimos años. Actualmente, en este campo está encarando una nueva campaña para Axe. Y en enero, regresa al cine con una producción de TNT.
- Un documental sobre la patria Stone "Una especie de Mondo Stone", define Juan Cruz Bordeu ( La ciénaga ) a su proyecto más ambicioso. Por ahora los nervios del estreno de ¿Sabés nadar? y la presentación, el próximo 1° de noviembre, en el Luna Park, de la versión femenina de Rubí, el polémico video de los Babasónicos, que incluía una masturbación, mantienen inquieto al actor . Entre el cine, los clips y la fotografía, Bordeu no para. "Quiero hacer cosas con la gente que me interesa."
Celeste y blanca
En la taquilla, el cine argentino vuelve a decir presente
- Somos locales otra vez. Ese es el espíritu que sobrevuela en el mundillo del cine, el mismo en el que hoy todos parecen tener la camiseta puesta. En el último mes, las películas argentinas consiguieron ubicarse bien arriba en la taquilla. Más del 20 por ciento del público que concurrió al cine en estos treinta días optó por una producción nacional, entre ellas, las que ya forman parte del nuevo cine, el realizado por directores jóvenes . Allí están Un oso rojo, de Israel Adrián Caetano y El bonaerense, dePablo Trapero. Dos directores que marcaron un antes y un después, con Pizza, birra, faso y Mundo grúa, respectivamente. En la última semana cuatro títulos argentinos se ubicaron entre los diez más vistos: Kamchatka , la última realización de Marcelo Piñeyro; Un oso rojo, Lugares comunes, de Adolfo Aristarain y El bonaerense. Pero esta idea de jugar de local no sólo se instala por estas pampas, en los festivales internacionales, el cine argentino no para de recibir halagos y premios. En los últimos dos años la producción local se convirtió en un excelente negocio de exportación. Son muchos los que se animan a hablar de una Nueva Era de Oro.
Lo cierto es que hay una gran cantidad de films en pre y pos producción y otros en lista de espera para ser estrenados. Por lo pronto, el jueves próximo, junto a la tan esperada ¿Sabés nadar?, de Diego Kaplan, llegan La fe del volcán, de Ana Poliak (¡ Que vivan los crotos! ) y la ópera prima de Carlos María Jaureguialzo (que desarrolló una larga trayectoria dentro de la industria cinematográfica como ayudante y asistente de dirección, Tres pájaros. Y para el 7 de noviembre se espera la vuelta del director de El asadito, Gustavo Postiglione, con su nuevo largometraje, El cumple.






