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Martín Bruno representa a los vinos Cafayate-Bodegas Etchart.
Martín Bruno representa a los vinos Cafayate-Bodegas Etchart.
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22 de noviembre de 2018  • 00:00

A lo largo de su recorrido serpenteante, la ruta 68 cruza cerros desérticos, donde tan sólo los cardones se atreven a desafiar la potencia del sol. De pronto, después de una curva, irrumpen los valles calchaquíes en todo su esplendor, con los viñedos rebosantes de uva madura. Así es la llegada a Cafayate, la principal región productora de Salta, donde nacen algunos de los mejores vinos del país. "Es un lugar distinto a otras zonas vitivinícolas. Primero, por la gran altura donde se cultivan los viñedos, comenzando entre los 1500 y 1700 y llegando incluso a los 3000 metros. Todo en un clima único, por la intensidad de la luz (hay 300 días de sol al año) y la amplitud térmica entre verano e invierno, entre el día y la noche", explica Martín Bruno, el embajador de marca de los vinos Cafayate , de Bodegas Etchart, una de las casas que mejor representa esta región. "Los vinos de Salta son muy reconocidos, y aún nos queda mucho por crecer y por contar. Todavía hablamos de una única Cafayate, pero estamos identificando subzonas con características distintas. Como bodega, tenemos fincas en distintos lugares, donde hay viñedos jóvenes y otros de más de 60 años de edad. Incluso en Finca La Florida hay un parral de uva criolla que es de 1862, un verdadero homenaje a la tradición vitivinícola del valle".

¿Qué significa ser un embajador del vino?

Recorrer el país comunicando la filosofía y el modo de ser de esta bodega icónica es la base de su labor.
Recorrer el país comunicando la filosofía y el modo de ser de esta bodega icónica es la base de su labor.

Como embajador, Martín es la cara visible de los vinos Cafayate, pero su responsabilidad va más allá: su trabajo incluye recorrer toda la Argentina, comunicando los distintos vinos, la filosofía y el modo de ser de esta bodega icónica. "Me encuentro con clientes, con sommeliers, voy a los restaurantes a capacitar a los camareros. Realizo catas, degustaciones, charlas con la prensa especializada, con bartenders, distribuidores, vendedores de vinotecas. Cada grupo precisa información distinta. Por ahí a un sommelier le resulta más importante la historia de la bodega o la parte más técnica de los vinos; y a un mozo le sirve comprender cómo recomendar una etiqueta, con qué platos ofrecer cada variedad. Con un bartender podemos pensar también cómo usar el vino como ingrediente en un cóctel, una combinación que cada vez se ve más en el mundo".

Martín conoce como pocos el mundo del vino. Tras ganar el concurso "Mejor sommelier de Argentina" en 2017, este año obtuvo el segundo lugar como mejor sommelier de las Américas en la fase disputada en Montreal. Y el desafío continúa: el próximo marzo deberá viajar a Bélgica para representar a nuestro país en la competencia global que define al mejor sommelier del mundo. "Estos últimos años aprendí muchísimo del vino, gracias a mi trabajo para Cafayate-Bodegas Etchart. Los consumidores saben cada vez más, y eso me obliga, como profesional, a seguir estudiando, entrando en la cocina del producto, dentro de la bodega, viendo cómo se hace cada vino. Por eso estoy viajando mucho a Salta, donde recorro los viñedos, pruebo los vinos junto al equipo de enología, opino sobre los cortes que se hacen en bodega".

Una historia en común

El embajador de los vinos en Cafayate

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Hablar de los vinos Cafayate es hablar del valle que les da el nombre, de su pasado, presente y futuro. "Cafayate-Bodegas Etchart es una de las bodegas con más historia de la Argentina, muy emparentada al Valle de Cafayate. Fuimos la primera marca en embotellar y etiquetar un vino Torrontés como varietal; fuimos también pioneros en elaborar un vino con crianza en barricas de roble. Somos un ejemplo de cómo la tradición puede ir en paralelo al cambio, apuntando a la innovación y la modernidad. Hoy tenemos el Torrontés más vendido del mundo y seguimos pensando nuevas líneas y vinos, dándole respuesta a la necesidad y curiosidad de los nuevos consumidores, cubriendo así las distintas situaciones de consumo que van apareciendo", explica.

Desde el clásico Etchart Privado Torrontés al ícono Arnaldo B, pasando por los multipremiados Cafayate Gran Linaje -una de las más reconocidas líneas de la bodega, con un Malbec, un Cabernet Sauvignon, un Torrontés y un Tardío-, Cafayate-Bodegas Etchart ofrece vinos para todos los gustos. Entre sus últimas novedades, están los vinos Rutas de Cafayate, que se inspiran en la ruta 68, ese camino que va de la ciudad de Salta al corazón del valle. Esta línea nació en 2017 con dos etiquetas, #Frutado y #Expresivo, y este año creció con un tercer estilo, #Elegante, con un sutil toque de madera. "Son vinos ricos, fáciles de beber, cada uno mostrando un perfil bien distinto. En los tres casos son cortes de distintas uvas tintas, pero en lugar de hablar de las variedades preferimos hablar de los estilo, contar en una palabra cómo es cada vino. La idea es que cada consumidor pueda elegir fácilmente el que más le gusta". Otra novedad que llegará a las góndolas antes de fin de año, es el flamante Etchart Privado Torrontés Cosecha Tardía, irrumpiendo así en una categoría de vinos muy elegida entre los consumidores jóvenes, para los cuales muchas veces los vinos dulces son el primer escalón de aprendizaje. "Este cosecha tardía se adapta muy bien a situaciones de consumo donde el vino no siempre está presente: por ejemplo, para beber de noche, en la playa con hielo o en un picnic. Es ese vino que todos conocemos y bebemos, el Etchart Privado Torrontés, en una versión nueva y amigable". Y hay más: para 2019 Martín promete una línea nueva de vinos, que lo tendrá como protagonista.

Tendencias del vino

Tras viajar por el país y el mundo, Martín conoce como pocos qué está pasando en el siempre cambiante universo del vino. Tendencias que irrumpen de la mano de los nuevos consumidores, estilos que exigen los distintos mercados y necesidades de una Argentina donde el vino es parte de su cultura. "El mundo crece con vinos más fáciles de tomar, pensados para todos los días. Obviamente siempre habrá lugar para los grandes vinos de alta gama, vinos de guarda como nuestro Arnaldo B, pero a la vez se precisan etiquetas jóvenes, que descontracturen la comunicación y el modo de beberlos. Son esas botellas que podés abrir y disfrutar en todo momento, apostando a la mejor relación precio calidad, algo que nosotros hacemos desde siempre, en nuestros vinos jóvenes, como la línea varietal, y en vinos más complejos, como los Cafayate Gran Linaje. Como última tendencia, todo esto debe apoyarse en políticas de sustentabilidad. Hace más de cien años que Etchart está en Cafayate, y allí seguiremos estando. Por eso, trabajamos de manera consciente, devolviendo al medio ambiente, a esa región única que son los Valles Calchaquíes, todo lo que la zona nos da en calidad y belleza".

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