
En su larga lucha contra el lacio perfecto, este personaje inclasificable del universo mediático encontró la solución en una navaja.
1 minuto de lectura'
Por Lucas Garófalo
Músico, astrólogo, conductor de radio, hombre de la noche, escritor… Joe Fernández adoptó mil formas distintas a lo largo de su carrera mediática, y no parece que vaya a dejar de mutar. Su pelo, en cambio, es prácticamente inalterable: lacio, llovido, recto, sin gracia. Por suerte para él, después de años de tratar de darle onda a su peinado con productos, Joe se cruzó con un peluquero fanático de las navajas que le solucionó la vida. Algunos lo llaman "destino".
¿CUÁNDO TE CORTASTE EL PELO POR ÚLTIMA VEZ?
Hace diez días, con Fernando Colombo de Ambient Hair, que es la persona que me encontró el corte, y por lo tanto, mi peluquero de confianza. Si no es con él, no me corto. Llamo a la peluquería: "Hola, ¿esta Fer?". Si no está, chau. Voy al otro día. Si me dice: "Che, me voy un mes de viaje", paso antes o espero a que vuelva. Yo sufrí mucho por tener un pelo extremadamente lacio. Me costó un montón encontrar un peinado que me dejara conforme. Así que ahora no me muevo de acá. Como dicen en el fútbol: equipo que gana no se toca.
¿QUÉ TIENE DE PARTICULAR ESTE PEINADO QUE TE GUSTA TANTO?
Cuando me vio por primera vez, Fernando me dijo: "Tu pelo cae tan llovido que, la verdad, yo lo rompería todo". Y es así: el tipo agarra la navaja y hace un desastre. Me lo corta en capas, todo desparejo. Es como un artesano del pelo. Además, logramos negociar: ahora están de moda esos cortes militares, medio rapados, pero yo no quería perder el largo. Soy muy grandote, mido 1,95, peso 94 kilos, así que con el pelo corto parezco un asesino serial.
¿EL CORTE ESTÁ INSPIRADO EN ALGUIEN EN PARTICULAR?
Según Fernando, la idea era hacer algo con los hermanos Gallagher de Oasis como espejo. La verdad es que yo jamás me había detenido en sus peinados, así que al principio me costó confiar. Pero cuando les presté un poco más de atención entendí todo. Ellos tienen el pelo lacio y aburrido como yo, y se lo cortan como los Beatles… pero desparejo. Es como si se lo cortaran con los dientes. Y si a eso le metés un productito, alguna cera, algo así, ¡listo! Queda muy bien. Te estiliza, te hace más flaco.
¿EN GENERAL SOS DE USAR PRODUCTOS?
Sí, soy re de los productos. Incluso de chiquito usaba gomina y me hacía ese peinado tipo lengüetazo de vaca. Ya más de grande usé gel, hasta que los Wachiturros lo destrozaron. Ahora me pasé a la cera, que le da forma al corte y, al mismo tiempo, lo deja como desestructurado (obviamente, el peinado que parece casual es el que más tiempo lleva). También alterno bastante el champú.
¿TIENE QUE VER CON EL MIEDO A LA CALVICIE?
Sí, claro. Mi viejo y mi abuelo son pelados, así que yo estoy acá, aguantando a morir. Le meto minoxidil, lo irrigo, lo mimo, lo cuido.
¿Y SI NO FUERA SUFICIENTE?
Me rapo. Nunca usaría un quincho. Y de paso: "Señor, dígale no a la biaba".
¿EVALUÁS HACERTE UN IMPLANTE?
Tampoco. Todas esas cosas se notan. Te queda una sonrisa en la nunca, no da. Lo he visto en un par de colegas. Para mí hay que aguantarla hasta donde se pueda. Si aparecen las canas, todo bien, las bancamos. Pero si aparece la bocha, listo. Ese es límite. Ahí hay que raparse. ¿Viste esos tipos que se tiran el flequillo para atrás para tapar la pelada? Ridículo.
¿TU RELACIÓN CON LOS ASTROS INFLUYE DE ALGUNA MANERA EN TU PEINADO?
Quizás no de un modo directo o demasiado obvio, pero como yo soy de Capricornio, que es un signo asociado a la estructura, y eso no deja que me haga un corte muy loco. Nunca me teñí, por ejemplo. Y cuando lo tuve largo, era largo hasta los hombros, no hasta la cintura. O sea que, a pesar de que soy músico y, en general, uno podría asociar eso a la rebeldía y la experimentación, siempre predomina mi lado más convencional. De hecho, muchas veces mi peluquero me dice: "Dale, Joe, jugátela, hagamos algo bien moderno, rapate un costado". ¡Pero a mí no me sale!






