
El mágico mundo de Tim Burton
El celebrado director de Charlie y la fábrica de chocolate abrió a la Revista las puertas del set de filmación de El cadáver de la novia, en Londres. Aquí, el backstage de la película
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LONDRES.– A bordo de un ómnibus, un grupo de periodistas de todo el mundo es conducido hasta los estudios 3 Mills, unos galpones cercanos a la ciudad de Londres que, en su interior, guardan el corazón de El cadáver de la novia, la película animada de Tim Burton que este jueves llega a las pantallas argentinas.
Identificados con credenciales que dejan ver nuestros nombres y el país al que pertenecemos, el set visit (tal como se denominan estos recorridos) empieza por un largo y angosto pasillo en cuyas paredes se entremezclan bocetos y storyboards con los personajes de la nueva factoría Burton. El paso es lento, los dibujos trazados a lápiz tienen su encanto y dejan adivinar que ya estamos sumergidos en un fascinante universo en el que conviven amantes de las historias más fantásticas, cinéfilos, animadores y, por sobre todo, adultos con alma de niños.
Nuestra primera parada es una oficina donde una gran pizarra con decenas de papelitos pegados funciona como una especie de calendario, en el que se exhiben nombres, horarios y escenas. "Lo primero que hacemos al llegar es acercarnos a la pizarra", confiesa uno de los 22 animadores que trabajan en el film. "¿Lo último? Volver a ver la pizarra."
Humor oscuro
La bienvenida está a cargo de Allison Abbate, la productora del film, que trabajó con Burton en su anterior aventura animada, El extraño mundo de Jack. Rápidamente, nos invita a ver un adelanto de El cadáver de la novia. "Tiene el estilo Tim Burton, lo oscuro del humor y lo estrafalario de los personajes. Es una historia por igual bella y desgarradora", anticipa. Y las primeras escenas proyectadas en una pantalla le dan la razón.
Inspirada en un cuento popular ruso, la historia, tan macabra como romántica, llamó de inmediato la atención de Burton, quien trabajó diez años para trasladarla al cine en una película de animación cuadro por cuadro, una técnica denominada stop-motion (ver aparte). La primera incursión de Tim Burton en este tipo de animación fue con El extraño mundo de Jack. "Hay algo maravilloso en eso de poder tocar y mover físicamente a los personajes, y ver que su mundo en realidad existe", »dijo Burton acerca de las ventajas de esta técnica animada.
Regido por los detalles, el stop-motion es un arte que requiere un esfuerzo extraordinario, porque, como bien dice Burton, el mundo de los personajes en realidad existe y está creado por artistas que diseñan, esculpen y pintan todo para trabajar en veintiséis escenarios simultáneos y con centenares de muñecos, tal como lo requiere la producción. "No podíamos dar un personaje a cada animador –explica al grupo de periodistas Mike Johnson, el codirector del film–, porque teníamos demasiadas tomas diferentes para cada uno de ellos."
Los personajes que durante largo tiempo vivieron en el imaginario de Burton comenzaron a tomar forma en los bocetos que el mismo director entregó al diseñador Carlos Grangel, responsable de "ponerle piel" a la visión del realizador. Grangel le confirmó a Burton que sus ideas podían hacerse realidad. Acto seguido se trabajó en el guión y luego en el storyboard (la historia dibujada), cuadro por cuadro.
Allí, se expusieron los ángulos de las cámaras y las expresiones de los personajes, para guiar a los actores en las grabaciones de las voces.
La tarea fue emocionante. Johnny Depp, Helena Bonham-Carter, Christopher Lee (estos tres últimos, protagonistas de Charlie y la fábrica de chocolate), Emily Watson y Albert Finney, entre otros, prestaron sus voces e impusieron la interpretación que definió, junto con la labor de los titiriteros, la personalidad de los personajes. Todo eso dio pie a la construcción definitiva de los muñecos. "Es como si llevaran el alma de los actores", señala Abbate en tono lúdico, para luego romper en una risotada.
Una escalera conduce a uno de los pisos del galpón donde trabajan diferentes artistas y artesanos pintando, dando forma y vistiendo a los muñecos que luego cobran vida en el film. En varias mesas se ven personajes "en plena cirugía", como si se tratara de un hospital de muñecos. "No es grave", dice entre risas una de las titiriteras, que tiene en sus manos la cabeza y parte del cuerpo de Víctor, el joven enamorado. "Esto que ven –dice y señala un armazón de metal– sirve de esqueleto a los muñecos, les da estructura y estabilidad, además de una gama completa de movimientos." Mientras asistimos a una clase de anatomía aplicada a muñecos, Abbate nos recuerda que los creadores de los títeres –como se los denomina– son Mackinnon y Saunders, quienes con esta película han llevado este arte a un nivel nunca visto.
Asombrosos muñecos
Al tomar contacto con los muñecos, que miden entre 10 y 20 cm, uno no deja de sorprenderse por la sensibilidad y textura que tiene cada uno. "La piel que se coloca encima de la armadura es una combinación de espuma y silicona, lo que la hace más duradera." Un punto más que importante, si se tiene en cuenta que los muñecos deben soportar durante largos meses el calor de los focos de iluminación y una manipulación constante. Pero, sin duda, la sorpresa llegó cuando la titiritera tomó la cabeza del cadáver de la novia e introdujo una especie de hisopo de metal primero en sus orejas y luego en diferentes accesos escondidos en el pelo; funciona como una especie de llave que activa una infinidad de diminutas variaciones expresivas, posturas y gestos de la boca. Con un leve movimiento la muñeca sonrió, arqueó las cejas y hasta frunció el ceño. Su rostro pálido ofreció una sutil variación de emociones. "Este proceso cambió significativamente la manera de animar la película –explica Johnson, codirector y gran conocedor y amante de la animación stop-motion–. En El extraño mundo de Jack, las expresiones de los muñecos se conseguían a través de cabezas sustituibles, una técnica efectiva, pero limitada. Ahora, el complicado mecanismo que tienen los muñecos en su cabeza hace que parezcan realmente vivos."
Para el director de arte, Nelson Lowry, es importante destacar otra característica de la animación stop-motion. "Hay que estar atento a cada uno de los accesorios, hasta el más minúsculo.
Se trata de diseñar un mundo entero."
A través de una gran puerta se accede a una especie de taller, donde se ven diferentes escenarios a medio hacer, casas en miniatura y detalles como puertas, escaleras, camas, mesas, libros y los más diversos utensilios.
"Todo lo que el personaje necesita hay que construirlo, desde sus ropas, la vajilla, el picaporte de la puerta, el papel de la pared, los cubiertos", describe Lowry, ubicado en el lugar en el que cualquier niño quisiera estar: en el centro de un mundo en miniatura.
La acción de El cadáver de la novia transcurre en dos mundos muy diferentes: la tierra de los vivos y la tierra de los muertos. "Como se trata de una película de Burton, era de esperarse que los mundos se mostraran a la inversa –explica Abbate–. La tierra de los vivos es sinceramente un lugar muerto, gris aburrido; en cambio, la de los muertos es alegre, colorida." Arquitecturas de Europa del Este sirvieron de inspiración, junto con la victoriana, para diseñar la aldea en la que se mueven los personajes en el mundo de los vivos. Las caprichosas formas de las obras de Gaudí, el célebre arquitecto español creador de La Pedrera y La Sagrada Familia, definieron el universo de los muertos.
Enormes telones negros separan los distintos sets entre sí. En cada uno de ellos hay grandes maquetas que sirven de escenario. Allí están los animadores, rodeados de cámaras digitales de última generación, una especie de partitura donde repasan el guión y los movimientos de los muñecos, y un monitor en el que controlan su trabajo permanentemente.
La recorrida llega a su fin. Como si se tratara de un buen cuento de hadas; también la historia del último film de Burton tiene un final feliz, que por supuesto no develaremos. "Este es uno de los más hermosos rodajes que yo haya hecho jamás", confiesa el director, que como un chico que acaba de cerrar un libro espera ansioso que otros lo abran, para poder compartir la experiencia.
Para saber más
www.corpsebridemovie.warnerbros.com
www.imdb.com
La técnica stop-motion
- Cuando Tim Burton estrenó El extraño mundo de Jack, toda una nueva generación de seguidores de la técnica stop-motion abrió los ojos y dijo que era posible volver a este arte. Pero ¿qué es animación stop-motion? Se define así la técnica que se basa en hacer que objetos estáticos cobren movimiento. Para ello, se requiere una cámara que registre un cuadro por vez y que permita detener la grabación para mover el objeto y de esta manera continuar con su movimiento. Un pionero en esta técnica fue Willis O’Brien, quien animó al primer King Kong. Ejemplos más recientes son las creaciones de Aardman Animation: Wallace & Gromit, Pollitos en fuga y la serie de cortos realizados para la BBC, Angry Kyd. Por el trabajo que implica, una técnica sólo apta para apasionados.
- “Este es un trabajo casi artesanal –señala el codirector, Mike Johnson–. Tim Burton es un apasionado y gracias a su talento y capacidad es posible volver a trabajar con la técnica animada de stop-motion.” El joven Johnson fue el que guió al equipo, que trabajó en veintiséis escenarios simultáneos y con diferentes muñecos. Para la ocasión se construyeron más de doce títeres de los principales personajes, como Víctor, Victoria y el cadáver de la novia.
- Las grabaciones de las voces se hicieron en paralelo al rodaje de la otra película de Burton, Charlie y la fábrica de chocolate, por lo que Johnny Depp –que por primera vez dobla a un personaje animado– se sacaba el disfraz de Willie Wonka para meterse de lleno en su antihéroe, Víctor. Esta es la quinta vez que Depp y Burton trabajan juntos. * Todo lo que se ve en la pantalla fue creado para la ocasión. Se construyeron 2000 piezas de detalles.
Una historia tradicional rusa
Basada en un antiguo relato ruso, El cadáver de la novia cuenta la historia de Víctor, un joven inseguro que en la víspera de su matrimonio atraviesa el bosque en busca de coraje. Allí repetirá los votos nupciales y colocará el anillo en una delgada rama, que en realidad es el dedo de una mujer muerta y sepultada con el hábito nupcial, que tras oír la proposición lo acepta. Víctor conocerá las profundidades de la tierra donde viven los muertos e intentará volver con su prometida al mundo de los vivos.
El cuento original ruso está basado en historias supuestamente reales de la época en que los judíos eran perseguidos. Por entonces, en el siglo XIX, las pandillas atacaban las bodas judías, mataban a las novias y las enterraban con sus trajes.






