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Living20Aniversario

El summum de la cocina integrada: en el centro de un depto clásico en Recoleta

Silvina Bidabehere
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4 de agosto de 2019  

Paradigma del modo de vivir contemporáneo, las cocinas integradas ya tomaron el terreno y ahora van por cada vez mayor sofisticación. En el marco hasta hace poco impensado de un departamento clásico de Recoleta, les mostramos esta corriente llevada a su máxima expresión.

Antes reservado a los coquetos living y comedor, la cocina hoy tiene el mismo piso de pino tea.
Antes reservado a los coquetos living y comedor, la cocina hoy tiene el mismo piso de pino tea. Crédito: Javier Picerno

La arquitecta e interiorista Dolores Otamendi, de Estudio DADO, refaccionó el lugar para una prima amante de la música (su colección de discos es una fiesta) y gran propulsora de reuniones donde todo pasa alrededor de la buena mesa, y de los juegos de mesa. (Los martes, por ejemplo, aquí organiza comidas con torneo de dominó cubano).

Integrar la cocina es un gesto contemporáneo: cocinar se convirtió en un placer, una expresión creativa y una actividad compartida. Dejó de ser algo meramente operativo
Arq. Dolores Otamendi

Acá no hay alacenas, hay bibliotecas. Forman la columna vertebral del espacio integrado, un hilo conductor que eleva de categoría a la cocina. Además, en la zona de trabajo, se pusieron calcáreos de Giacomozzi, pero más como una excusa para darse el gusto.
Acá no hay alacenas, hay bibliotecas. Forman la columna vertebral del espacio integrado, un hilo conductor que eleva de categoría a la cocina. Además, en la zona de trabajo, se pusieron calcáreos de Giacomozzi, pero más como una excusa para darse el gusto. Crédito: Javier Picerno

La cocina original era oscura, chica, con los metros compartidos con el lavadero, cuarto de plancha y comedor diario. "Pusimos una bomba y se hizo la luz", se ríe la dueña de casa.

La barra de mármol -iluminada por lámparas colgantes de A3- transmite la misma elegancia que la mesa de comedor y las sillas (a medida, DADO). "El juego de comedor fue diseñado pensando en las noches de amigos, porque tiene una función que va más allá de sentarse a comer", nos explica la arquitecta. La biblioteca terminó de coser todo a la perfección.

La biblioteca en amarillo se sumó para generar esta suerte de altar analógico para juegos de mesa, discos de vinilo, videos y CDs, parte de la colección de la dueña de casa. Además, visualmente cambia todo y el color potencia el efecto hasta las nubes.
La biblioteca en amarillo se sumó para generar esta suerte de altar analógico para juegos de mesa, discos de vinilo, videos y CDs, parte de la colección de la dueña de casa. Además, visualmente cambia todo y el color potencia el efecto hasta las nubes. Crédito: Javier Picerno

"Para mí, el amarillo es potente, te pone de buen humor". Pero atención: los colores fuertes funcionan mejor en lugares de paso, si no, corren el riesgo de cansar. Acá son el toque de sorpresa. Todos quedan fascinados.

Dolores Otamendi, acá en un alto del recorrido, eligió cortinas livianas y respetar las cenefas que ocultan los barrales. Las arañas (heredadas) acompañan y acentúan la arquitectura. Las arcadas llegaron con la reforma y ampliaron las perspectivas sin perder los rigurosos detalles de estilo que hace
Dolores Otamendi, acá en un alto del recorrido, eligió cortinas livianas y respetar las cenefas que ocultan los barrales. Las arañas (heredadas) acompañan y acentúan la arquitectura. Las arcadas llegaron con la reforma y ampliaron las perspectivas sin perder los rigurosos detalles de estilo que hace Crédito: Javier Picerno

"Las molduras, arañas y bibliotecas están un poco en extinción. Acá hubo la intención expresa de no perder el espíritu francés original. Que hubiera modernidad sin caer en algo frío o que hablara otro idioma".

La serie de obras de arte de Carolina Otamendi transforman el living en un oasis y potencian su forma tan particular. "Antes era raro pensar en un sillón curvo que acompañara la pared, pero hoy sí. Hicimos este a medida y, gracias a eso, ganamos metros libres y mantuvimos su gracia".
La serie de obras de arte de Carolina Otamendi transforman el living en un oasis y potencian su forma tan particular. "Antes era raro pensar en un sillón curvo que acompañara la pared, pero hoy sí. Hicimos este a medida y, gracias a eso, ganamos metros libres y mantuvimos su gracia". Crédito: Javier Picerno

El comedor formal se está perdiendo. También ese living que tenía como único destino recibir visitas. Hay una clara intención de usar los rincones de múltiples maneras al quitarles la impronta ceremonial.

El hall de entrada se transforma en un largo corredor al que abren todos los ambientes y que finaliza en el rincón de juegos. Se eligió un único tono off white para toda la casa, lo que incluye zócalos, puertas y aberturas. Solo se reservó el blanco pleno para el cielo raso.
El hall de entrada se transforma en un largo corredor al que abren todos los ambientes y que finaliza en el rincón de juegos. Se eligió un único tono off white para toda la casa, lo que incluye zócalos, puertas y aberturas. Solo se reservó el blanco pleno para el cielo raso. Crédito: Javier Picerno

"A veces, se usa pintar los zócalos y las puertas de blanco y dejar otro tono solo para la pared. Yo pinto siempre los zócalos y las puertas del color de la pared, porque estiliza".

Rosa y gris en el dormitorio. El baño se reformó a nuevo con materiales que intensifican el diálogo entre lo contemporáneo y lo clásico. Al abrirlo y colocar un gran espejo, "duplicó" la ventana y, lógicamente, se multiplicó la luz.
Rosa y gris en el dormitorio. El baño se reformó a nuevo con materiales que intensifican el diálogo entre lo contemporáneo y lo clásico. Al abrirlo y colocar un gran espejo, "duplicó" la ventana y, lógicamente, se multiplicó la luz. Crédito: Javier Picerno

En el dormitorio principal conviven una cama heredada (muy querida por la dueña de casa) con ropa de cama en algodón y terciopelo (Angelina Linen), acompañada por una obra de la artista argentina María Maggiori (Praxis Art).

Apuntes de la reforma, por la arq. Dolores Otamendi

  • Este es un departamento antiguo con arquitectura francesa muy marcada. Por eso, aunque la movida fue audaz, no rompimos, sino que acompañamos. Tiene que haber cierto apego por conservar la armonía y el vínculo entre el espíritu original y lo nuevo que se incorpora".
  • "Prestamos especial atención a los pequeños gestos que le devolvieron al departamento su identidad: reconstruir molduras en paredes y cielos rasos, reubicar las aberturas existentes y preservar los pisos".
  • "Me gusta trabajar conceptualmente con la caja que contiene los espacios. Elijo materiales neutros que unifiquen, pisos, revestimientos. Si se intercalan distintos materiales, se genera un corte visual que no promueve la integración".
  • "Durante la obra es importante llevar las muestras (pinturas, revestimientos) al lugar donde se van a poner, para verlos bajo una luz real y definitiva".

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