
Encontrá las guías de servicio con tips de los expertos sobre cómo actuar frente a problemas cotidianos: Adicciones, violencia, abuso, tecnología, depresión, suicidio, apuestas online, bullying, transtornos de la conducta alimentaria y más.

De todas las relaciones sociales que mantenemos con distintos tipos de personas, existen aquellas que producen un efecto positivo en nuestra vida y aumentan nuestro bienestar.
Como resultado, una tarde puede ser un momento de liberación continua de neurotransmisores de la felicidad, que brindan calma, felicidad, tranquilidad y relajación mental, o un momento de tensión, donde el cortisol o noradrenalina se incrementan. Esto da lugar a la ansiedad, irritabilidad e inhibición del apetito.
Impulsar los neurotransmisores de la felicidad no depende solamente de las personas que nos rodean. Parte de la estrategia también implica llevar una nutrición antiinflamatoria, que priorice las verduras, frutas, proteínas y grasas saludables.
La actividad física también es importante porque genera la liberación de estos neurotransmisores del placer. Caminar, bailar, andar en bicicleta o realizar cualquier deporte, de forma constante, es muy beneficioso para la salud mental.

Si ponemos esto en práctica, al llegar a fin de mes podríamos tener, por ejemplo, 10.000 mg de serotonina, en lugar de solo 1000 mg.
La mayoría de los medicamentos antidepresivos logran resultados de este tipo, pero con efectos secundarios, como la disminución de la velocidad metabólica, la cual resulta en estreñimiento e incremento de la grasa corporal.

Factores como la aceptación, el afecto, la empatía y la compresión, contribuyen a crear un entorno emocional saludable que impulse la autoestima, la resiliencia y la capacidad de afrontar los retos de la vida.




