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Los porotos son una parte integral de muchas tradiciones culinarias de todo el mundo. En América del Norte, por ejemplo, son un ingrediente popular en la cocina mexicana y la tex-mex, que fusiona tradiciones mexicanas con tejanas y donde lo picante también tiene una presencia preponderante. Los porotos se usan para preparar platos como burritos, tacos y enchiladas, entre otros.
En América Central y Sudamérica, también son un alimento básico. Platos como feijoada (un guiso de porotos brasileño), gallo pinto (un plato de arroz y porotos costarricense) y pabellón criollo (un plato venezolano con carne, porotos y arroz) son parte de la cultura e identidad de esos pueblos.

En África, en tanto, también son un ingrediente importante en muchas cocinas. Se utilizan para platos como nshima (una papilla de harina de maíz típica de Zambia), waakye (un plato de arroz y frijoles de Ghana) y akara (buñuelos de frijoles nigerianos).
Hay razones contundentes para esta ubicuidad: los porotos son una fuente económica y versátil muchos nutrientes.

Ante tantos beneficios, aparece una contra: las flatulencias. ¿A qué se deben? La principal razón se debe a la presencia de oligosacáridos fermentables en los porotos. Los oligosacáridos son carbohidratos complejos que el cuerpo humano no puede descomponer completamente durante la digestión, por lo que llegan al intestino grueso sin cambios.
En los porotos, los oligosacáridos fermentables más prominentes son la rafinosa y la estaquiosa. Estos llegan al colon sin digerir y son fermentados por las bacterias intestinales. Durante este proceso de fermentación, se producen gases como dióxido de carbono, metano e hidrógeno. Estos gases son liberados y expulsados del cuerpo en forma de flatulencias.

La cantidad de oligosacáridos fermentables puede variar entre diferentes tipos de porotos y algunas personas pueden experimentar flatulencias con más intensidad que otras (ojalá que no sean otras las personas que también experimenten eso) debido a diferencias en su flora intestinal y capacidad para descomponer estos carbohidratos.



