
Entre la vida y la muerte, El Cuervo sigue tras la venganza
Se editó la tercera película inspirada en el cómic de James O´Barr
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La historia de venganza de ultratumba, con retazos de mitología nórdica (el cuervo como guía entre el mundo de los vivos y de los muertos), que el dibujante inglés James O´Barr supo plasmar en su cómic underground a mediados de los años 80, vuelve a la pantalla. Con el título de El Cuervo, la salvación. Esta tercera adaptación llega directo al video dirigida por Bharat Nalluri, con Eric Mabius como el vengador que se debate entre los sentimientos de ira y tristeza, y Kirsten Dunst como su aliada.
Cuando Alex Proyas irrumpió en 1994 con una estética oscura y urbana, para trasladar al cine El Cuervo , el cómic homónimo de O´ Barr con Brandon Lee en el personaje principal, sabía que estaba dando inicio a una saga que más tarde cargaría con el rótulo de culto.
Con la misteriosa muerte del primogénito de Bruce Lee en el set sobre sus espaldas y con la sospecha de que la gran maldición , ésa de la que también fue víctima el maestro de las artes marciales, atacó otra vez, El Cuervo de Proyas (que más tarde dirigió DarkCity ) recibió mayor atención de lo previsto y pasó a la historia como el film que inmortalizó a Lee.
Lejos de aquel primer acercamiento al cómic, donde ese personaje -una representación alegórica de la muerte- se muestra como "una extraña expresión corporal de Iggy Pop unida al apocalíptico y andrógino maquillaje de Robert Smith (el vocalista de The Cure)", según palabras del mismísimo O´Barr, regresaba de la tumba guiado por un cuervo y con enormes poderes para vengar la muerte de su esposa sobre las ruinas de una decadencia urbana digna de Ciudad Gótica, el cine dio lugar a otros dos regresos de ultratumba y la televisión a una serie con su nombre. Queriendo igualar el éxito de su antecesora, Tim Pope -conocido por ser el director de varios videos de The Cure- se lanzó a armar la secuela: El Cuervo: ciudad de ángeles (1996) , con el francés Vincent Pérez ( Cyrano de Bergerac ), como el hombre que regresa de la muerte para vengar el asesinato de su hijo con la ayuda de Sarah (Mia Kirshner), la nena que andaba en patineta en la primera y que ahora se muestra crecidita y tatuada. El resultado: una dolorosa cachetada a los fans del film de Proyas.
Es cierto que El Cuervo, la salvación vuelve a apoyarse en la original, en una apuesta visual al estilo Proyas, eso sí, con menos recursos. El director de esta tercera parte hace de Alex Corvis (Eric Mabius) un justiciero más humano y menos fantástico que el que supo ser Lee, gracias a los consabidos villanos, sobre todo al que Fred Ward le da su piel.
La acción comienza con un Alex condenado a la silla eléctrica por el cruel asesinato de su novia, Lauren. Antes de la ejecución, en el día de su cumpleaños 21, Alex se declara inocente ante los ojos de quienes parecen saber la verdad. Custodiado por un cuervo volverá de la muerte -protegido por la oscuridad de la noche- para vengar dos crímenes: el de su novia y el suyo propio a manos del Estado. Como ya es costumbre en la saga -que pronto tendrá una nueva entrega-, la banda de sonido merece un punto aparte, es que O´Barr en su cuervo de papel conjuga conceptos de la movida dark y new age inglesas, por lo que la música en la película juega un rol importantísimo. Esta vez, la banda descarga sonidos potentes de la mano de Kid Rock, Tricky, Monster Magnet, Hole, Filter, Fear Factory y Rob Zombie, una figurita repetida en este tipo de producciones.
El Cuervo, la salvación
2000 / EE.UU
Duración: 102 minutos
Calificación: Apta mayores 16 años
Editora: Transeuropa





