
Estos son los beneficios de tirar canela en polvo en las plantas
Jardineros la recomiendan como fungicida y cicatrizante natural, aunque advierten que no reemplaza al abono
3 minutos de lectura'
La canela dejó de ser exclusiva de la cocina y ganó un lugar en la rutina de riego y cuidado de muchos jardineros. Detrás de esa costumbre hay compuestos concretos —entre ellos el cinamaldehído y el fenol— con propiedades antifúngicas, antibacterianas y repelentes.
Esas propiedades explican por qué cada vez más personas la incorporan a sus macetas y canteros, sin necesidad de recurrir a productos químicos.

Contra los hongos, su uso más conocido
El beneficio más citado por quienes cultivan plantas es su acción como fungicida natural. Los compuestos activos de la canela inhiben el crecimiento de hongos, uno de los problemas más frecuentes en macetas y jardines, sobre todo en temporadas húmedas.
Basta espolvorear una capa fina sobre la superficie de la tierra para prevenir el moho blanco en semilleros o frenar enfermedades como el oídio antes de que avancen. Si las manchas ya aparecieron, se puede repetir la aplicación cada 48 o 72 horas sin riesgo para la planta.
Como cicatrizante después de una poda
Cuando se poda una rama o se rompe un tallo por accidente, la herida queda expuesta a bacterias y hongos. Una pizca de canela sobre el corte actúa como sellador natural, previene infecciones y acelera la recuperación. El truco es especialmente útil en suculentas, cactus y plantas de interior.
Antes de plantar un esqueje, muchos jardineros impregnan la base cortada con canela en polvo. No actúa como una hormona de enraizamiento propiamente dicha, pero ayuda a mantener la herida seca y reduce el riesgo de contaminación fúngica durante los primeros días, que son los más vulnerables del proceso. La recomendación habitual es aplicarla dos veces al mes o hasta que la planta emita raíces nuevas.
También como repelente
El aroma de la canela incomoda a varias plagas pequeñas, como hormigas, pulgones o cochinillas. Espolvorearla alrededor del tallo, formando un círculo sobre la tierra, ayuda a mantenerlas alejadas sin recurrir a insecticidas.
Una aclaración importante: los propios jardineros que la recomiendan insisten en un punto, y es que la canela no es un fertilizante ni aporta nutrientes esenciales para el crecimiento. Su función es proteger, no nutrir. Puede sumarse como complemento a prácticas como el compostaje o el riego regular, pero no reemplaza el abonado de la planta. Usada con moderación y en pequeñas cantidades, es un recurso accesible más para la rutina de cuidados que un tratamiento milagroso.
Por Mateo Chacón Orduz



