
Falstaff, de Verdi
Por Canal (á)
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Cuando Verdi estrenó Falstaff , su última ópera (Scala de Milán, 1893), tenía 80 años. Se basó en The merry wives of Windsor , de William Shakespeare (su dramaturgo preferido, que también le inspiró las partituras de Macbeth y Otello ), y la escritura del estupendo libreto estuvo a cargo de Arrigo Boito, prestigioso intelectual que, además, compuso dos óperas: Mefistofele y Nerone. Con esta obra maravillosa, Verdi realizó una inesperada incursión en la comedia y sorprendió al mundo musical, presentando una forma de escritura (anticipada en Otello ) en la cual el canto se transforma en un constante recitativo melódico, las arias se alejan de su forma tradicional, y los magníficos ensambles adquieren una importancia y dinamismo, que realzan su papel fundamental dentro de la trama. Junto con la parte vocal, la orquesta, de moderna sonoridad y un alto poder descriptivo, configura esa unidad dramático-musical buscada por el compositor durante tantos años. Y, como sucede con todas las grandes creaciones musicales, la partitura tiene un grado de coherencia tan alto, que transmite la certeza de que no existen notas de más. La producción de Falstaff que Canal (á) presentará mañana, a las 22, data de 1982 y se ha convertido en una versión de antología. Fue realizada en la Royal Opera House Covent Garden de Londres, y tiene por protagonista al barítono Renato Bruson, el último gran intérprete de este papel colosal. Junto a él actúan Katia Ricciarelli (Alice Ford), Brenda Boozer (Meg), Lucia Valentini-Terrani (Quickly), Leo Nucci (Ford), Barbara Hendricks (Nanetta) y Dalmacio González (Fenton). La dirección musical es de Carlo Maria Giulini, que encarando la ópera no como una comedia, sino como un drama con personajes muy serios que atraviesan situaciones risibles, eligió cantantes sin los vicios y afectaciones que suelen tener los especialistas en el género buffo.






